lunes, 9 de mayo de 2011

CRÓNICA DE LA SUBIDA AL PICO TRES MARÍAS EN LEÓN



Cada vez se hace más latente en mi ser la necesidad definitiva de abandonar la vida en la llanura y dedicarme plenamente a la montaña, y el tiempo que pase en la llanura dedicarlo a subir cerros o "lo que sea" para hacer algo de escalada y perfeccionar mi técnica de descenso en pie, o simplemente internarme en largos viajes en bicicleta por la diputación de Valladolid y por Castilla, o preparar nuevos braveteurs. Pues estoy cansando de perder el control ante mi pueblo del que cada día me siento más despegado, y por ello de he asumir que mi "juventud" en la llanura ha terminado y de que es hora de pasar ya firmemente a mi juventud de hombre libre. Pues he de hacer un sacrificio que plenamente tras desgraciados y deshonrosos hechos, estoy dispuesto a realizar. Ya no quiero que nada de mi forme parte de esa corrupción física y moral de la ciudad. No quiero perecer en una causa hostil a mi naturaleza, salvaje y solitaria. Pues abajo me siento esclavo y temo por cada paso que doy, por la acera. Arriba en cambio, me siento libre y no tengo miedo a caminar. Y es que ya no quiero pedir perdón a nadie, no quiero lamentarme ni enloquecer el día anterior tras los infortunios de una mala noche. No, no quiero, nada de eso, todo ello es para los débiles, y yo nunca me he conformado con lo que les dan a ellos, siempre he aspirado a más, y es obvio que cuando en mi ser se ha manifestado tal propósito así ha sido. A tal propósito va destinada esta crónica de montañismo.

En la montaña hay varías reglas y una de ellas es la de que nunca hay que conformarse ni retroceder, siempre hay que aspirar a más y por ende avanzar. Partir con dicha moral marca el ascenso y su desenvolvimiento en el individuo ahí arriba...

(...)

Tras una lesión en el pulgar del pie izquierdo, una uña ennegrecida tras ascensiones anteriores y tras haberse sometido al frío, la dureza de caminar y ascender por las montañas y por la bota. Habiendo de ser operada el pasado viernes 6 de mayo, siendo arrancado un tercio de la uña, y siendo de obligado aplicar en los días y semanas posteriores un tratamiento a base de bicarbonato y agua caliente, de lo contrario perderé la uña y me tendré que operar seriamente de ella.
-Mi primera herida de guerra- digo con orgullo, y es que tras comenzar a ganar poco a poco a base de salidas y voluntad el título de montañero, con diez picos a mis espaldas en cuatro salidas de dos a cuatro días dos de ellas, ello supone un orgullo para mí. El comenzar a ganar heridas y lesiones, curadas y vividas en el dolor por estar ahí arriba, supone que algo fuerte, una esencia guerrera se está cimentando en mí. El espíritu de sacrificio, la sonrisa y el valor para afrontar el destino de aquel que huye de lo fácil y arriesga su ser ahí arriba por ver algo más, y exponerse a todos los peligros arriesgando su vida. Eso los de la llanura no lo hacen, prefieren lo fácil, lo cómodo, y por ello son unos cobardes, unos esclavos del nihilismo (en mayoría aceptando con orgullo a las minorías que no lo hacen); hasta estar sano se hace por presumir y ganar falsos galones con los que creerse algo ahí abajo. Y es que ahora se entiende el declive espiritual en estos tiempos falsamente modernos, cargados de espiritualidad barata, dogmática y de hipocresía social. Pero en fin...

El pasado domingo día 8 de mayo se sale de la estación de autobuses de Valladolid en dirección a la provincia de León. A las siete y media, con buen ambiente y camaradería entre todos y todas, ya no espero a que me llamen novato, creo que me estoy con algo de fortuna, desligando de ese trato. El viaje se me hace algo aburrido, aunque se tiene la sensación de que en ocasiones se hace breve. Pasadas dos horas se una parada, desayuno junto a mis compañeros; un cola cao y un par de bollos típicos de la zona leonesa. Esta lluvioso, ¡pero eso que más da, al contrario, quiero que llueva para gozar como un loco de las adversidades en lo alto de la montaña! Y el viaje prosigue, se comienzan a suceder las montañas, los lagos. Me quedo inquieto a medida que el autobús se va acercando al pueblo de "Casares de Arbas" dado que las ganas de llegar allí y subir son inmensas.

Casares de Arbas es un pueblecito según se aprecia a simple vista de muy poca población, a la orilla del pantano que lleva su nombre. Pueblo pequeño pero agradable donde la cercanía de sus gentes por su edad y por estar ubicado a la vera del "Pico Tres Marías" le hacen muy acogedor, siendo su bar ubicado justo a la entrada al municipio punto de encuentro entre montañistas que van a subir sus picos, y la gente de toda la vida que se reúne para comentar los sabores y sin-sabores de la vida en el pueblo. Más info en este enlace que he encontrado navegando por ahí dado que no es mucha la info de la que se dispone sobre este pueblo leonés:http://www.escapadarural.com/pueblos/leon_casares-de-arbas

El autobús se para, aparca justo enfrente de la montaña, al lado del bar, por fin. Y bajamos, cojemos nuestras mochilas y nos cambiamos. Yo realizo ejercicios de estiramiento, me siento feliz, agusto, en mi mente se evoca al célebre alpinista "Reinhold Messner" con su sonrisa, su naturalidad, su valor, cualidades típicas que se adquieren en la montaña. Y pasado un cuarto de hora se decide iniciar la marcha.
Al principio toso, toso mucho dado que de milagro he conseguido superar días antes el catarro cogido días atrás y que me ha mantenido algún día que otro con fiebre. Nos internamos por una carretera y nos desviamos por un camino inmerso en la vegetación siguiendo de frente hasta las primeras cuestas del pico. Al principio y debido a mi estado me cuesta, toso demasiado, llegando a pensar por mi tos que se oye a distancia por parte de los demás que "me muero", y yo pienso más ligeramente que ahí arriba lo pasaré francamente mal y que no tendré muchas fuerzas para continuar. A medida que vamos subiendo las empinadas se van haciendo más y más duras a modo de calentamiento, en ocasiones llueve con algo de intensidad y rápidamente se disipa, aún así está nublado. A mi me da igual, quiero que llueva, quiero sentir la fuerza del clima en mis carnes, es lo divertido y es lo que a uno por dentro le endurece. Y así llegamos hasta un descansillo en donde hallamos restos de cableado y alguna que otra carreta metálica usada en el pasado para la extracción de alguna materia, por el estado deduzco que habrán sido décadas las que lleven así en ese estado, dado que además hay un pequeño cobertizo rocoso en el que más cableado y una especie de caja metálica se hallan. Bebo algo de agua pero nada, no tengo sed, miro al fondo y quiero continuar la ascensión.


A medida que se continua se va complicando la cosa, en ocasiones hay que hacer algún apoyo en alguna roca para poder avanzar cuesta arriba. Al final tras patear en zig-zag por rocas, bongos y etc, se llega a la cresta, a donde se supone empieza lo divertido. Es una cresta, una cresta que forma prácticamente la totalidad de los tres picos por los que discurre a modo de ruta, por la que se ha de avanzar como buenamente se pueda. Es obvio que la cosa da un poco de vértigo, tener una considerable pendiente de roca en la izada derecha de uno no es cosa fácil, pero al final te acostumbras y le coges el gusto, y eso digo en cuestión de minutos. Y avanzamos hasta el pico de "María de las Corros", antes de ello es todo cuestión de saberse moverse mover por su cresta de cierta empinación por la que hay que saber pisar con cabeza. Y la ocasión de escalar se me presenta, pues de resultas que para continuar hay dos opciones: Una es dirigirse unos pasos por la vertiente norte y subir por un camino flanqueado por columnas de roca de la cara norte y otras tantas de la sur; la otra es atajar por una pequeña vertiente rocosa escalandola con las manos. Yo vi a un reducido grupo de compañeros hacerlo, y es evidente que elegí la segunda opción. Y así solo, sabiendo que si me caía podría tener problemas graves, arriesgué, arriesgué por amor a la montaña, por sentirme aunque ni en comparación como "Messner, Buhl, Diemberger" etc, y a ello me puse. Al principio, los primeros metros puedo decir que era una pared tal y como se ve, escarpada con pequeños bordes a los que me pude agarrar comprobando la resistencia a mi peso para poco a poco, palpando las siguientes izadas, avanzar sobre ella. Me gustaba, palpaba bien el borde con el tacto, elegía y me movía tranquilamente, sin miedo, sin lentitud, y así unos cuantos metros hasta llegar al atajo y pillar el camino que sigue por la cresta...

Al final tras haber escalado de nuevo un poco, llegamos hasta el pico "María de los Corros" cuya llegada celebro y en la cual un compañero amablemente me hace una foto con mi móvil. Pero hay que volver, y esta vez el camino, la bajada más bien, es ciertamente empinada, a veces siento algo de vértigo dado que el viento sopla con furia y temo caerme dado que a menos de un metro tengo la pendiente de lo que era un pequeño abanico cuando había nieve en invierno, pero solo por momentos. En sí la sensación es la de estar por mi casa, camino con calma, gozando del paisaje, de lo que es estar ahí arriba, como un lobo por su territorio. Y así hasta llegar hasta el pico "Esquinas", pico de mayor altura y de mayor gracia, considerado de mayor importancia debido a la altura ya citada y a la belleza de subirlo. Tras descender un poco se vuelve a subir por la cresta hasta una especie de pasillo por el que hay que escalar un poco, bien flanqueado por dos muros a sus lados de roca, que dan mayor tranquilidad y resguardan del fuerte viento que en mi caso soplaba. Al llegar arriba vuelvo a sentir la sensación de libertad, de paz, de bienestar, me siento en casa, es maravilloso, no tengo vértigo, es mi territorio y por ello lo amo, y toca descender...

Al principio, en mitad de ese descenso, dado que no estoy muy acostumbrado a descender por roca, lo hago con algo de calma, hasta que me habitúo. (El descenso se hace por la cara norte en dirección hacía una pista que conduce de nuevo al pueblo) Veo a mi lateral derecho gente que sube el pico "María el Palero", el pico de menor altura de todos pero el más difícil de subir debido a que se requiere más experiencia en la escalada. Mi primera reacción es ir a subirlo, lo intento según me adentro por la pendiente de roca, pero ¡vaya, no puedo hacerlo, desde abajo me chillan y me dicen que es demasiado pronto para ello! Me enfado, maldigo de rabia, me siento colérico, pues yo quiero subir, hacer otro pico más, arriesgarme, no me importa, pero me dicen que la subida podría hacerla, pero la bajada, al ser escarpada y complicada, tardaría mucho, y el grupo no me esperaría. Indignado aunque asumiéndolo dando la razón a quien me lo dice, desciendo, en la montaña no se han de correr riesgos cuando aún no se esta preparado del todo para ciertas ascensiones; el riesgo se corre, es evidente, y ello es placebo, pero cuando se dispone de todo lo necesario para afrontarlo. Y bajo hasta llegar a la pista. Como se me ha metido en la cabeza llegar el primero por una vez en mis salidas con mi grupo de montañeros, he traído en la mochila unas deportivas las cuales me calzo al estar en terreno más o menos asequible para pode correr. Y ante la mirada atónita de los demás me pongo a correr, quiero sentir el aire chocando contra mi rostro, quiero sentirme un lobo ante la mirada del sol de Apolo, quiero agradecer a la montaña ya por desgracia desde abajo el haberme brindado la oportunidad de conocerla, así es mi forma de dar las gracias. Y corro, nunca pensé que tras el accidente correría así, rápidamente, sin notar cansancio, unos kilómetros, libre...

Y termina el recorrido, son las tres de la tarde, como una lata de mejillones en escabeche que tanto me gusta, un cigarrillo que me habían dado y a esperar a mis compañeros. Me siento feliz y miro a la montaña con nostalgia, la próxima salida será en dos semanas al "Moncayo" en Soria. Y comienzan a llegar mis compañeros y compañeras, con ellos intercambio impresiones, me siento tranquilo y pienso en el viaje hasta Valladolid, de nuevo a la podredumbre de la llanura, pero bueno, como propósito para mejorar: A ver si dejo de fumar ya aunque lo haga escasamente en mi día a día.

Un saludo y nos vemos en el "Moncayo".

jueves, 5 de mayo de 2011

LA MUERTE DE JULIO CESAR


Julio, has muerto, por la espalda,
te apuñalaron, doce, como doce meses del año,
una por cada mes, tres por cada estación,
tu muerte fue lenta, fue agonizante,
y frente a Pompeyo cerraste los ojos,
el Palatino nunca te olvidará,
tú, el eje de Roma, el sueño del Imperio,
al servicio de un Estado que te traicionó,
la guerra es para los guerreros,
la sermonería es para los dóciles, para los políticos,
tú, Julio...

Bruto cayó presa de su miseria madeletta,
en defender a una república extinguida,
aún honor tuvo en su propia muerte,
de luchar por ideales, por pasiones muertas.

Pompeyo fue amigo tuyo, tu aliado,
y rota la amistad cuando Craso cayó,
en el averno os matasteis,
al cruzar el Rubicón, por tu honor defender,
-"Alea iacta est"-,
bramaron tus tropas y sobre Roma,
tiñó Marte el cielo purpureo,
ciñiendo el bronce a la espada,
tensando el arco a la flecha,
sangre al Tiber,
muerte...

En la idus de Marzo por la espalda,
te asesinaron,
y no sin razón pienso que fuiste tu,
quien tres por estación te apuñalabas,
dando sangre, dando honor, a los dioses caídos,
a tus enemigos sacrificados, por un ideal, Roma,
purificando tu estia, tu sed de perdón,
ante guerreros abucheados en la plebe,
de las tierras galas sangrados y honorificados,
ahora pasto de las hienas,
y tu, y tu llorabas por ellos, a sazón te apuñalabas,
cayendo envuelto en propia sangre,
desnudo ante Pompeyo, caído ante tu venganza...

Pues Julio, ayer como hoy, hoy como mañana,
hombres somos los que nos apuñalamos,
verdades que como puñaladas, se nos dan por la espalda,
y nosotros empujamos el filo hasta el corazón,
lamemos cuales lobos, nuestra propia sangre,
la mostramos como muestra de nuestra presencia,
de nuestra cólera por mundo este de traición,
y en el sueño al que tu Roma llamaste,
y en el sueño al que nosotros libertad llamamos,
caemos y morimos, fruto de nuestra propia sangre,
ardiendo, ante la estatua de nuestro pueblo,
y ahí queda en el Palatino nuestro nombre,
grabado, a fuego y sangre...

lunes, 2 de mayo de 2011

CRÓNICAS DESDE LOS PIRINEOS ARAGONESES II.LA NOCHE EN EL REFUGIO


21:00: -Estoy fuera del refugio, apenas se ve, y estoy en la puerta. Tengo una fiel amiga que me ha acompañado durante muchos meses, un año de amistad, mi querida y amada pipa. Fumo, fumo en la puerta, bajo una luz tenue, y al fondo las montañas, el collado, y más adelante el Aspe. Da un poco de miedo dado que es su tenue brillo sumado a la oscuridad que me rodea lo que hace sentir una sensación de tibieza moral, de miedo, de incertidumbre, y a la vez una llamada de espíritus que moran por la noche, lo que me hace dar unos pasos e internarme en la oscuridad y sentarme en una piedra según lo veo con el brillo de mi móvil. Y allí pienso, y detrás mío, el griterío, la camaradería de los ocupantes del albergue que celebran con enfusividad la jornada de hoy, ligado ello al calor de la chimenea lo que aumenta la sensación de placer y de comida entre los asistentes.

Una hora antes hemos cenado, y de primer plato spaghettis, de segundo algo de carne, y finalmente postre que yo he rechazado dado que odio la tarta. Una buena cena, conversaciones sobre experiencias pasadas con mi grupo, risas, conversaciones sobre la vida particular de cada uno y una del grupo. Yo les he recitado como de constumbre mis poemas en alusión a la destrucción de este estado bipartidista y anti-democrático. Les he hablado sobre la pasión que tanto me invade, sobre mi soledad y mi depresión en muchos momentos de mi día a día. Era increíble, en el fondo pienso que están orgullosos por tener a un bicho raro como yo. Y así seguimos charlando, ellos y ellas me aprecian,y yo les aprecio a ellos. Es un día magnifico, aunque se oye por ahí que mañana lloverá, pero bueno, yo mañana me niego ir a la próxima salida por las agujetas, aún no se sabe que pico subirán si lo suben debido a que el tiempo amenaza con llover hasta el domingo.

19:05:-Aún falta una hora para la cena, y como hace bueno, cojo mi cartera negra, muy famosa en la noche pucelana dado que de ella han surgido dibujos y poemas eróticos, que yo borracho, he creado en la barra ante la mirada atónita de los camareros y camareras. No sé por qué, pero mi grupo que me ve con ella, con el pelo largo, mi forma inusual de andar y de comportarme, también se fijan en mi cartera, es como si ahí tuviera todo mi arsenal preparado para atacar a la sociedad o a lo que se me ponga en medio. Así que dispuesto a todo, saco mi peor arma, el mencionado libro de poemas y obras completas de Charles Baudelaire,¡y vaya, menuda arma, dado que enseguida se hace famoso, pues al decir que es la segunda vez que me lo leo, todo el mundo me mira acojonado, pues es un libro muy profundo y más al leerlo por segunda vez! En el tiempo que paso sentado en unos bancos de madera pegados al refugio, se comenta, se lee a tan extravagante artista francés. Además de ello se habla sobre la dureza de ciertas montañas, de como manejarse uno cuando esta descendiendo por el hielo etc. Se pasa la hora y nos llaman para cenar.

...

Nota: Durante toda la noche tendría pesadillas y por ende chillaría, llegando mis compañeros a darme un aviso. De ello me enteraría al día siguiente habiendome de enfrentar a sus miradas de desconcierto por lo pasado. Dicha pesadilla sería fruto de un extremo cansancio acarreado la jornada anterior, dado que además llevaba un día sin dormir. En el próximo capitulo lo detallaré mejor, y además hablaré sobre mi caminata bajo la lluvia al pueblo, 22 km de paseo. Un saludo.

domingo, 1 de mayo de 2011

AGONÍA...




Camino errante, quiero huir...

Mundo suena dolor ante mí,
y no quiero mas vivir en lugar este,
en mi sin sentido de los días,
no soy aquello que deseo ser,
nada quiero, cansado estoy,
desgarrado, lamento,
...

La locura que aura me envuelve,
he desaparecido, ya nada soy,
no soy nada, fuerza,
muere izada en el Sol,
es dolor, errante,
no quiero nada, no deseo,
estoy vacío, luchando sin sentido,
lo he perdido, he perdido la esperanza,
nada se puede hacer,
he muerto...

¡Mundo, mundo cruel,
tanto que tu me odias, y no cesas
en tu empeño día a día,
desgarrandome!,
mi vida se apaga,
luz he sido para oscuridad ser,
y morir en la penumbra,
solo e incomprendido,
roto en mil pedazos, loco,
sin sentido, he marchado,
...

Muere perro como lo que eres,
muere loco como lo que eres,
desaparece del mundo,
el mundo no te ama,
tu estas vacío, no eres del mundo,
no eres nada, no eres nadie,
muere perro...

CARTA A LA SOCIEDAD, LA AGONÍA DEL LOBO

Años son los que me dan experiencia, pero llega un momento en el que todo desaparece, se llega a un momento en la vida en el que todo se trunca, los espejos se rompen y nada queda. Es inútil tratar de hacer brillar a cristales rotos, es inútil seguir intentándolo...

Salgo por ahí, y soy ese espejo, roto en mil pedazos, tratando de brillar, y me doy cuenta de que ya no brillo, he perdido la luz, y soy sombra, tratando de integrarme en una sociedad que detesto, en la que no me siento agusto, que no aprecio porque no concuerdo con ella en nada. Es inútil que trate de hacer y hacer, beber para expresarme, cuando nadie me entiende, sus risas son mi lamento. No soy una persona, soy un lobo herido de muerte, un lobo sangrando y aullando de rabia al verse así. Con cada paso que doy me siento más afligido, sin esperanzas, sin ganas de vivir, nada hay para mí, solo vacío. Estoy roto, yo no soy como los demás, soy diferente, y por eso me siento desgarrado, porque no puedo aceptarlo, aceptar mi camino es solo para mí, que he de aprender a convivir con la soledad, a amarla, a ser yo y solamente yo sin pensar en nadie. Pues ya cansado estoy de amar, no quiero tener sentimientos, solo me generan dolor y dolor, desolación y más desolación. He de forjarme en la soledad, en la noche, vivir una vida en solitario. No tener amigos, no tener amor, nada, vivir miserablemente, en la inomignia, en la miseria, huir de nuevo, pero ya para siempre, no regresar a un mundo que detesto, en el cual no puedo vivir. Pues he de asumir que no estoy capacitado para la sociedad, soy por naturaleza un ser anti-social, salvaje, herido de muerte. Por eso quiero morir solo, en la montaña, en mi hogar, mi refugio, pues es en la llanura donde siento vértigo, y es en la montaña donde me siento libre. En la llanura tengo miedo a la muerte, soy indisciplinado, miserable, en cambio en la montaña soy fuerte, soy un lobo, me siento en mi hogar, tranquilo, y lo más gratificante, y es que amo a la muerte.

sábado, 30 de abril de 2011

NUESTRA BORRACHERA EN HONOR A LA REBELIÓN¡HEMOS HECHO HISTORIA!


Nota importante: Mira lector o lectora, francamente no lo sé, pero si me lees será por algo, digo yo, que vamos, no importa, es que soy feliz. Yo mira, quiero ser feliz, quiero hacer historia, lo deseo, lo siento, pero es que quiero impulsar una corriente, (¿mía?) cultural de rebelión frente a todo, y estoy borracho...Quiero hacer algo grandioso, aunque yo lo estoy haciendo dado que tengo mi discípulos y discípulas que están sin saberlo promocionando todo esto, mis palabras,¡que mejor arma questa frente a estos tiempos de mierda! y yo me rebelo.

He desnudado mi cuerpo, porque soy libre, me rebelo contra todo,¿y habláis de la Historia, y os llenáis de parrafadas que no entendéis solo por tratar de ser algo que nunca seréis?,¡mas y yo soy la HISTORIA SOY AQUELLO QUE TANTO ANHELAÍS, Y YO, Y YO OS LO DOY, OS DOY TODO, TODA LA HISTORIA ESTA EN MI, PORQUE SOY TODO, FRUTO DE MUCHO TRABAJO MENTAL, DE LUCHA Y LUCHA POR DAROS MEDIANTE ESTAS MIS PALABRAS, MI CORAZÓN, TODO. OS LO HE DADO TODO Y ASÍ SEGUIRÉ HACIÉNDOLO,¿Y LUEGO HABLAÍS DE REBELIÓN, PUES SOY ALEXANDER? Y SENTENCIO, ¡VIVID LECTORES Y LECTORAS, MIO PUES CUORE HA SIDO ENTREGADO A VOSOTROS Y VOSOTRAS. ¡RECITAD CONMIGO INNOBLES Y BORRACHOS ESTOS VERSOS QUE EN VUESTRO HONOR HE ESCRITO! Por cierto, en breve quiero hacer un vídeo de dibujos míos, y por ello ruego a todo aquel o aquella que conserve algún dibujo o poema que yo borracho como una cuba le o la haya entregado. Es que hoy he visto como gente conservaba de primera mano sin saber, que yo estaría por cierto lugar, algún poema o dibujo, y estoy alucinando, por ello lo dicho. Que te dejo con mi poema con nombre de añadido que me ha dado su permiso. Que te guste mon a mi.

Bueno, oye, mirad,
apenas sé quien soy,
¿soy algo?,-noo, no soy nada-,
y mudo poeta callo, me guardo,
la noche es mía, dilema,
te perdí,
mi corazón,(...),
confiaba en ti, borracho,
sí, te perdí, musa mía escribo,
adiós...

Pensé en ti, me lastimé,
fumo y olvido, bebo,
-¡llámame borracho, ohh, sí hoy me (...)!-,
y atrás quedarán las bellas noches,
-yo te veía, tu me amabas, yo te quería,
te amaba, te besaba, ¡loco, ohh, sí, hoy me (...)!-
Que estoy borracho, con temor,
loco, sí,...

Sentimiento, amor, pasión,
Alexander -jaja, flipado-, ni tu
creer te lo puedes, mas y calla,
loco soy, quien, ¿cual?, espera,
¡silencio! recita conmigo -¡silencio!-, Kinskiiii.

Perdí tu ser, me perdí, lo asumo,
te perdí, te ame, mas y cobarde,
loco y borracho bebí, síiii, bebí,
-¡grita, mas y la noche es mía Santi,
sabes pues borracho estoy, desarmado,
grande de los perdidos (...)-,
es pues que estoy borracho, si joder,
y bebo por y para tí, mi corazón
que ebrio esta, loco por ti,
oportunidad...

Soy feliz, camino, vivo,
la noche es mía, loco,
amados y amadas,
-jajajajaj- rio, okk, -jajajja- río, okkk,
-¿sentís mi pasión por la vida jajaja?-,
mon men mio,oh mio cuore jajaja,
oh, lala, mis tetas, mis coños, os quiero,
los mejores, pasión, poeta del averno,
¿queríais hacer historia? ¡sumaos a mí,
mas y yo soy la historia, soy vosotros,
bebamos damas y pues caballeros,
la orgía conmigo ha comenzado!,
pues torpe estoy, pero Largo es mi nombre,
soy mágico, iluso, borracho, increíble,
yo soy la vida, la fuerza, la pasión,
conmigo sois la Historia, sois la vida,- jajajaja!-,
mon a mi, mio cuore.

¡Silencio!,-¡callate Kinkski, dejame hablar por favor!-
y loco estoy, la noche es mía,
que me salve mi musa (¿jaja?),
¡silencio! mas y yo soy la historia,
disfrutad conmigo,

¡joded conmigo!,
(perdón, joder conmigo jaja)

miércoles, 27 de abril de 2011

EL MANIFIESTO DE LOS REBELDES, DE LOS LIBRES


El pueblo no nos entiende, no entiende que haya personas como yo, dispuestas a luchar por él, y menos aún entiende que seamos personas libres de toda ideología, de toda religión. El pueblo no entiende a aquellos que decidimos ser libres, que dejamos de ser piedras y nos rebelamos por esencia innata contra todo ello, porque buscamos ser nosotros mismos, que nadie esté por encima de nosotros. Y el pueblo por ello se ríe de nosotros, y no entiende que su anhelo de ser libre en nosotros no existe, porque nosotros ya lo somos, porque nos hemos enfrentado a ello, hemos peleado contra nuestro mayor enemigo, nuestro YO, y con ello hemos vencido a lo imposible, a aquello a lo que la masa o el pueblo tanto se refiere, a la ideología y por ende también a la religión.

Ellos y ellas matan por la libertad, nosotros no matamos, sino que vivimos por la libertad. Porque nosotros sabemos bien quienes somos, en cambio no sabemos a donde vamos porque para nosotros la vida es como subir una montaña. En la montaña no se sabe si se llegará a la cumbre, la cumbre en sí es una utopía, pero es una utopía por la que se lucha, por lo tanto a la cumbre o a la utopía se llega no a zancadas, sino paso por paso, valorando cada pequeño movimiento como si pudiera ser el último, arriesgando con sabiduría, y entonces se llega. E igual pasa con las ideologías y las religiones falsos de la libertad, del engaño su baluarte que esclavizan y aferran a la voluntad y sé que muy pocos y pocas lo entenderéis, mi palabra contra la vuestra si es preciso, pero mi alma más allá de la vuestra. Porque con nosotros no hace falta que se nos guié bajo esas herramientas creadas para controlar al hombre y a la mujer que se lleva dentro. Porque nosotros somos nosotros para nosotros mismos, cometemos errores es cierto, pero nadie nos ha de perdonar ni ante nadie debemos rendir cuentas salvo a nosotros mismos y ante el ser perjudicado. Porque el daño es a la vida, nadie superior vela por los demás, sino que somos nosotros, pues cuando se cree que algo rige el destino, no es el ser quien juzga sino su superior, por lo tanto el ser nunca aprenderá de sus errores ni será consciente del dolor que ha causado, pues no lo sentirá en alma, obrará por el placebo, por el nihilismo, nada más.

Y es que en estos tiempos ya nadie entiende lo que hacemos, y muchos y muchas nos llaman anticuados, ¿pero acaso se puede llamar a estos tiempos con el calificativo de modernos?,¿es que hubo alguna vez en la Historia algo nuevo o algo viejo? Para nosotros nada envejece al igual que nada es nuevo, porque la autentica modernidad es aquella que se basa en romper con todo ello y buscar por cuenta propia aquello que beneficia al ser y no a la persona. Los tiempos son una creación del hombre para esclavizarse, para pensar que hubo algo peor que el ahora y anhelarse en ese eterno sueño del que nunca despertará, y por ende, nunca podrá ver la realidad de aquello que hace, y al igual que hizo él con las generaciones pasadas, harán lo mismo las venideras.
Por ello para nosotros hubo alguna vez una esencia, la de guerreros dispuestos a sacrificarse en pro de un pueblo que tampoco les amaba, pero sin embargo ellos supieron ver más allá de su pueblo, supieron ver en su sacrificio la prueba de un amor universal ligado a un respeto, pues es en la batalla cuando se logra a amar a aquello contra lo que se combate, la nobleza en el desempeño de tal gesta. La masa por el contrario no lo entiende, desea ser esclava, pero es su daño el nuestro, pues nosotros creamos a la masa, nosotros la damos sentido, pues ahí residen nuestros hermanas y hermanas. Nosotros vemos más allá de lo creado y amamos por lo increado, esto es, por lo que hubo anteriormente al cuerpo, el alma, alma destruida por los valores de una corrupción que abocaron al ser a su muerte, y de ahí surgió la religión, como forma de apropiarse de lo único que aún era humano, el cadáver. Porque nosotros nos hemos liberado de los yugos que os aferran, no ha sido el hombre del que hemos aprendido, sino que ha sido la vida misma en la cima en la que sin saber escalar, cayendonos, aprendimos a hacerlo, pues guerreros somos.

Se habla de la vida y de la muerte como un principio y un fin, y nosotros reímos, porque nada esta vivo ni nada esta muerto, así es como funciona el Cosmos. Para nosotros la vida se basa como en la montaña, en la creación de esa vida, pues se entiende por vida aquello que es en sí misma lo que es vida, pues si es como tal es porque ella misma ha creído en su fin, y así lo ha conquistado. Ocurre que en esta sociedad personas hay muchas,¿y vivas?, en cambio muertas hay muchas, muertas en vida, personas que viven por vivir, y para nosotros no hay por, simplemente vivimos. Y se dirá que la muerte tampoco existe,¡claro que no existe!, es el cuerpo quien muere, y ni eso, el cuerpo es materia, materia de estrellas que se ordena y se vuelve a reordenar bajo una forma diferente. Y con ello se cree que se muere, y así se da por zanjado el tema cuando la realidad es que se muere si se quiere morir. Es lo que crea una persona el fruto de su eternidad, de su inmortalidad, esa fuerza, ese sentimiento que nunca desaparecerá, pues a fin de cuentas, bien se podría decir que podríamos estar muertos tal y como vivimos por ejemplo. Porque como la religión, todo son conceptos, todo inventiva del humano por miedo a afrontar su destino, ¡y nosotros lo afrontamos porque nada existe para nosotros nada más que la fuerza que emanamos!

Y termino con la resolución de un enigma por el que la humanidad tanto ha sufrido.

¿Que fue antes, el huevo o la gallina?

Y yo contesto: Fue la gallina quien puso el huevo, murió la gallina y solo se quedo el huevo, y de este surgió la gallina. La gallina al no conocer a su antecesora llamo al huevo Estado, y del estado hizo su dios y de este surgieron todos los males que nos azotan.

Un saludo. ¡POR LA REVOLUCIÓN DE UNOS POCOS, POR AQUELLOS QUE NO NOS ENTIENDEN A LOS POCOS QUE SOMOS, PERO A ELLOS Y ELLAS, NOSOTROS, A CADA UNO DE ELLOS Y ELLAS SI LES ENTENDEMOS!


Ruego a los dioses paganos que me den fuerzas, (que mi alma este con mi pueblo),

Ruego a los dioses paganos que me den fuerzas,(para de las sombras resurgir mi luz),

Ruego a los dioses paganos que me den fuerzas,(para en la penumbra seguir luchando),

Ruego a los dioses paganos que me den fuerzas,(para en la penumbra seguir amando).


Vosotros lucháis por mí, yo lucho por vosotros, (sois la fuerza que innata se me manifiesta),

Vosotros lucháis por mí, yo lucho por vosotros,(sois la fuerza de la vida, yo la vuestra),

Vosotros lucháis por mí, yo lucho por vosotros,( porque sois como yo, fuerza, yo como vosotros),

Vosotros lucháis por mí, yo lucho por vosotros,(mi pueblo, mi sacrificio, vosotros su fuerza).


Repetir dos veces el canto mientras se jura ante la vida honor y lucha por seguir firme frente a lo desconocido. No rogar nunca con afán de inferioridad, pues es pagano quien ama a su pueblo, de ahí la derivación de tal término. Los dioses son manifestaciones de la naturaleza, cuando el ser humano deja de ser humano y es ser, esas fuerzas en igualdad se le manifiestan, la esencia de cada cuerpo o objeto que tiene fuerza propia. Esa es mi y nuestra religión.

domingo, 24 de abril de 2011

CRÓNICAS DESDE LOS PIRINEOS ARAGONESES I


Nota: El vídeo con las fotos se subirá en la cuarta parte de esta crónica que terminará a finales de esta semana de últimos de abril.


Desde que subí hará ahora mismo tres semanas al Pico de Peña Trevinca en Galicia han pasado muchas cosas, demasiadas tal vez. No niego que hayan sido las tres semanas más agobiantes que desde pasados siete meses y medio tras el accidente haya tenido. Sin duda ha habido momentos en los que he sentido derrumbarse mi vida y verme afectado por las circunstancias impregnadas por el descontrol y caos que literalmente casi me tragan. Afortunadamente la vida, sabia y justa, ha querido darme un respiro, unos momentos para pensar alejado de toda la podedumbre de la ciudad. Por todo ello me siento feliz, más calmado, pero lamento no haber podido compartir estos preciados momentos con mis amigos y amigas, ojala ellos y ellas estuvieran a mi lado compartiendo estas palabras conmigo. Me apeno por si situación si no ofende que se lo diga desde mi humilde parecer, de esclavitud en la ciudad, la esclavitud del alma, porque yo en cambio, me siento libre, y lo más importante, feliz.

¿Cómo podría comentar esta crónica inmerso ahora mismo en el bullicio y la alegría del refugio en el que me encuentro en la provincia de Huesca, a unos kilómetros del Pirineo francés? Creo que lo mejor es que comience narrando justamente por el principio, desde el momento inicial en el que comienza este viaje, mi viaje. Pues bien, allá voy, espero para ti, lector o lectora, que sea de tu agrado, y lo más importante, que sea un referente en tu camino interior.

Un saludo.

Atardecer de la noche del miércoles día 20 de abril de 2011.

20:25: Me encuentro en algún lugar de Paseo Zorrilla en Valladolid, leyendo y esperando a unos amigos/as con los que poder ver el partido de la final de la Copa del Rey (Madrid-Barcelona) en alguna cervecería cercana. Como mañana me habré de ir al Pirineo a olvidarme de toda la inmundicia de la ciudad, allá alejado en el Pirineo, creo que ver el partido y tomarme unas cañas con ellos/as es la mejor opción a modo de despedida.
Ahora según estoy leyendo las obras completas de mi poeta del momento preferido "Charles Baudelaire", una hermosa mujer con gafas de aire intelectual y hermosa se acerca a mí. En un principio no la reconozco, debido a su natural belleza y por el tono de voz, por su saludo tan grácil y cariñoso conmigo, la reconozco y la saludo. Se llama S..., mujer que he conocido semanas antes deste momento. Sin duda mujer por la que ahora mismo estoy prendado, solo que ella, seguramente no sienta lo mismo que yo por ella. En la montaña la escribiré poemas (leer próximos artículos en este blog), aunque con su amistad me complazco.
Viene otro amigo mío, V... y tras saludarnos todos, nos dirigimos hacia la casa de un amigo con el que hemos quedado E... Con ellos me siento feliz, sé de su honestidad, inmenso regalo en mi corazón, sus palabras, su trato humilde y bonachón, hacía tiempo que no me sentía tan complacido y obligado con goce de corresponder a tan gratas amistades. Ojala esta iniciada amistad dure tanto como el tiempo lo estime oportuno.

...

21:03:Una llamada de imprevisto todo en el momento lo trunca. Es mi madre, acordé con ella mirar cuando se salía hacia los Pirineos, y resulta que es hoy a las doce en la dársena de la estación de autobuses, y quedan menos de tres horas. -¡Mierda, me perderé el partido fruto de esta fatal confusión!- Nada tengo preparado, he de irme, se lo digo a ellos/as, y rápidamente leo en sus ojos la desmotivación, la pena por mi inesperada partida. Pero yo les he dado mi palabra de estar a su lado, hoy, esta noche, y por ello haré todo lo posible para preparar la mochila y todo lo demás para estar a su lado viendo el partido.
Corriendo salgo al encuentro donde me espera con el coche mi preciada madre para ir a casa a prepararlo todo.

...

22:05: Al final y organizando bien lo que quería llevarme, he metido deprisa y corriendo todo en la mochila en menos de media hora. Una cartera llena de libros y material de dibujo: Así habló Zaratrusta de F.Nieschzte; Obras completas de C.Baudelaire;Crítica de la economía politica Número 4-Marxismo y Clases Sociales- Una mochila con comida y ropa; otra con un piolet y un par de crampones para la nieve...
Y allí estoy en una cervecería con ellos/as, que con euforia chillan y beben. Unos del Madrid, otros del Barcelona, pero amigos. Y la chica que me gusta allí esta, al fondo del local, sentada y con dos amigas, y creo que más que mirar al partido retransmitido en medio del bullicio por varias pantallas entre ellas la que esta enfrente suyo en el otro extremo del sitio, y creo que más que mirar a la pantalla distrae la atención en otro foco. ¿Seré yo el blanco de sus ojazos llenos de vitalidad, y obvio, de carácter?, en el fondo lo deseo. ¡Por favor que así sea, que mi pensamiento así se cumpla!

El Madrid esta jugando de pena, solo sabe tirarse al suelo y fingir faltas, es como si entrenasen especialmente para ello. Soy por azar de ese equipo, apenas sé de fútbol, pero sé bien cuando un equipo juega bien y viceversa, y en este caso el Madrid merece perder. Y pasa el tiempo, las conversaciones sobre otros temas entre la que esta mi inoportuna partida hacia la montaña, se van sucediendo, mezcladas con los típicos comentarios de "-este es un pelele, mirale, que no sabe ni correr-", o "-este partido lo gana el Barcelona fijo que al menos sabe patear a la pelota-". Cosa curiosa cuando el partido al final se alarga hasta la prorroga y es el Madrid quien bajo C.Ronaldo marca un gol por mera casualidad, el que sentenciará el partido. De ello, de que ha ganado me entero en el autobús, ya con mis compañeros de montaña tras haberme despedido con cierta nostalgia de ellos y de ellas.

03:15: Llevaremos ya tres horas y poco más que quince minutos de viaje, estamos a la altura de Vasconia, cerca ya de Vitoria. Estoy hastiado, quiero bajarme ya del autobús cuanto antes, no puedo conciliar el sueño, no he cenado... A través de la ventanilla solo veo cimas oscuras, carteles que indican la proximidad de Vitoria, aún queda una hora de viaje hasta la parada más cercana para relajar las piernas y cenar algo...

04:15: Justo cuando miro a esta hora, observo como nos aproximamos hasta la parada más cercana, ya estamos en Vitoria, a sus afueras. Me bajo, estamos en una especie de Self-Service. Llevo todo el viaje comiendome la cabeza sobre problemas acarreados fines de semana atrás en mi vida en general: Sobre mi huida a la montaña, sobre mi paz interior, sobre la chica de la que profundamente siento algo,S...,S... ....

Me bao, cojo y me fumo un cigarrillo, un pequeño placebo tras cuatro insoportables horas de viaje. Converso con alguno de mis compañeros sobre mi decisión de haberme retirado los últimos días de vacaciones de semana profana a la montaña, a los Pirineos aragoneses, y creo que no me tragan, ojala me equivoque. Y entro en el bar, más calor dado que fuera hace frío. Ceno un sandwich de huevo cocido, con queso y con tomate, me siento complacido por ello al notar el estomago lleno. Sé que no voy a dormir, y lo peor es que nada más llegar nos tocará subir al Bisaurín, el pico más alto del Valle Occidental Aragonés (2670 m. aprox.), y temo no poder estar a la altura fisica y mentalmente.

08:10: Desde hace una hora ha comenzado a amanecer, todo ha sido montaña, subidas muy pronunciadas con curvas por la que dificilmente el conductor puede pasar. Veinte minutos más y llegamos por al refugio de Lizara, refugio ubicado en el Valle Occidental del P.Aragonés, limítrofe a pocos kilómetros con el francés.
Me bajo del bus y me siento mareado, tengo ganas de vomitar. Es como si en cualquier momento me fuera a caer, y por ello me cuesta mantener el equilibrio aunque sea suelo seguro. Y cogemos el equipaje, piolet, crampones, y en el piso de arriba en las sucesivas habitaciones que hay nos hospedamos. Hoy no nos dan desayuno, mañana. Me tomo dos batidos de chocolate con algún bollo. Me pongo una camisa y un pantalón térmicos, guantes, braga, botas, gafas de sol etc. Preparo la mochila con los crampones metidos en una bolsa, comida, y cojo los bastones de treecking. Estaré cansado para la travesía, pero aún así quiero hacerlo bien, de buenas maneras, poniendo todo mi empeño en ello. Media hora antes de salir salgo a fuera del refugio y practico para ponerme los crampones aunque no los necesite hasta llegar arriba, pero yo soy un poco manazas y quiero ahorrar tiempo, no perderlo. Todo el mundo esta ya a punto, todos y todas preparados, y beso mi martillo de Thor rogando fuerzas a los dioses para el ascenso...

Y comienza la travesía... (09:30 h aprox.)

Según se mira el refugio en dirección norte, se verá un camino ascendente en dirección al Collado del Foratón, para luego tirar por la cresta a la derecha hacía el Bisaurín, pues bien, eso es lo que hicimos.
Al principio noto como me cuesta moverme por el terreno rocoso, con escasos tramos de hierba y tierra blanda. La subida es en zig-zag, pero es ciertamente pronunciada, y en más de una ocasión hay que hacer algo de escalada. Aferrándome bien a mis bastones de treecking consigo llegar junto a mi grupo hacía el final de la subida hacía la cresta. Pero antes de ello hay que subir unos metros por una pequeña lengua de hielo. La subo con dificultad dado que por la mala suela de mis botas me suelo resbalar de vez en cuando, así como por mi experiencia, ello hace que lo suba lentamente.

11:30: Llevo desde hace un rato pisando en la nieve con los crampones puestos. Miro arriba y me desgarro por dentro, y más cuando al preguntar me dicen que todavía queda más de una hora de ascenso. Es complicado, la pared es cuasi horizontal, y a mi lado tengo una pendiente de vértigo, por lo que en cada paso digamoslo así,"pongo toda mi vida", pues un paso en falso y puede ser muy perjudicial por no decir que fatal. Y miro hacía arriba siento vértigo, miro hacía abajo y más aún lo siento, y al hacerlo deseo lanzarme al vacío, volar y morirme allí. Y hace mucho frío, sopla fuerte el viento, en ocasiones tengo la sensación de que por su fuerza, caeré...

12:30 aprox.: Estoy muerto de cansancio, hace ya tiempo que no se ve nada. Alguien me dice que mire hacia mi izquierda, tengo a menos de dos metros una cornisa en la que unos pasos mal dados por despiste suponen una caída en vacío de más de mil metros de altura. Ello me da escalofríos, y más cuando veo a mi derecha un agujero mortal, muy hondo, tengo miedo, pero avanzo, a pocos metros pues tengo la cumbre. Y llego hacía ella junto a mis compañeros y compañeras, me siento feliz pese a estar muerto de frío, es horroroso, todo esta nublado, pero merece la pena. Durante todo el ascenso no he sabido quien era, he olvidado quien soy, como me llamo, he olvidado todo aquello que soy en la llanura, no sé nada de mi vida, nada, estoy en blanco, solo contemplo, sufro por dentro, me desgarro con cada exhalo de aire que doy, pero ahí sigo, soy una fuerza solo eso, la montaña ha absorbido mi alma, me siento libre, ni estoy vivo ni estoy muerto...

14:00: Ya queda poco, ya queda poco, a poco estamos de bajar hacía la cresta y en mi caso dejar de bajar por la nieve, pues es algo a lo que todavía no estoy muy acostumbrado, y más cuando he tenido algún tramo de hielo en el que lo he pasado francamente mal. Las nubes se disipan, su espesor muere al llegar a la cresta, allí abajo con mis compañeros/as como algo, fumo un cigarro para calmar los nervios, y a nuestra izquierda impresionantes vistas del valle que me ciegan los ojos, es increíble el verdor de la primavera visto desde las alturas. Sin duda gozo mucho de la compañía de Montañeros Vallisoletanos, lo agradezco. Comemos y seguimos por la cresta hasta la bajada por la lengua de hielo por la que antes subí, otros se van a subir otros picos, pero yo estoy cansado, y lo peor de todo es que noto una fuerte molestia en el pulgar izquierdo de mi pie, me duele bastante a cada paso que doy.
Al final me quedo con un reducido grupo de cuatro personas contándome a mi, bajamos en mi caso con dificultad por esa lengua de hielo, y bajo como de rodillas clavando el piolet en el hielo, mentalmente ya mermado sin saber acaso donde estoy, llevo un día entero sin dormir y físicamente estoy agotado. El resto del regreso hasta el refugio lo hago en ocasiones separándome de mi grupo, Yendo más despacio, con calma, gozando del paisaje pese a mi agotamiento mental, tratando de recoger fuerzas viendo el valle. Y al final tras dos paradas, ya con los pies doloridos, las piernas dandome tirones en los músculos etc, entro en el refugio. Ha sido una buena paliza, pero ha merecido la pena, ahora a estirar un poco, una ducha, comer algo, y descansar, sobre todo descansar, y mañana más y mejor.

CONTINUARÁ...