lunes, 28 de febrero de 2011

EL ÁRBOL DEL SILENCIO


Era de noche, de noche oscura, y mi rostro palidecía ante las hojas de aquel solitario árbol, que murmuraban en aquel denostado paraíso. Denostado por las almas errantes que paseaban por allí, esperando en su fatal silencio, su sentencia, su desdicha... Eran espectros, eran espectros blanquecinos lo que veía, lloraban, pero yo no les podía escuchar, no podía escuchar su amargo llanto que emitían entorno a mi presencia. Pero en cambio, si que podía sentir una fuerza de pura tristeza que me hacía temblar todo el cuerpo. Como si fuese una corriente fría que me ponía todos los pelos de mi cuerpo de punta. Podría decirse que era por el frío del otoño, pues de hecho eran finales de noviembre, un día olvidado en el calendario. Todo estaba a oscuras salvo la luz que iluminaba aquel lugar en el que me encontraba, fruto de una farola que quemaba el queroseno, y que hacía cobrar de vida su cuerpo alargado, grisáceo por el que brotaban como lágrimas fruto de las marcas de pintura que alguien, alguna vez había pintado. Alumbrabame aquel árbol frente al cual me encontraba, y bajo el cual acompañaban lápidas, suponiendo que serían las de aquellos que paseaban entorno a mi figura, y que flotaban en el aire como si su espectro, se mezclase con la oscuridad de donde me encontraba.

-¡Oh amor mío, que en triste y lúgubre noche como esta te fuiste para siempre! Te amé por encima de todas las cosas habidas y por haber en este desdichado mundo. En tus últimos y tristes momentos, me miraste a los ojos tal y como te conocí, en el silencio de mi vida, en una noche oscura sin fondo para mí. En la que mi cuerpo ebrio, solitario, mis ojos tristes, mirando a la Luna espesa por las nubes que ocultaban su brillo, cuyo espectro hacía murmurar a las hojas bajo la pena. Así, tu me miraste, y junto a mí te sentaste. Juntos miramos a la Luna, ambos lloramos, y finalmente el amor consumió nuestra desdicha y allí, solitarios, nos besamos... Así tu miraste en tu agonía al cielo que se reflejaba ante nuestra humilde ventana. No lloraste ante la muerte, porque no tenías nada ante lo que llorar. Muda ante ella perdiste tus palabras, cayó tu corazón en el olvido, en el silencio de las hojas acalladas por el viento, en aquellos fatídicos momentos, momentos para la pena. No me miraste a los ojos, no quisiste hacerlo, a mis ojos llorosos que no dejaban de mirarte, y con ello de llorar y llorar... Y mis lágrimas cayeron pues, en un saco roto, en el olvido. Y se hizo la oscuridad, por unos segundos todo se quedó a oscuras, nuestra habitación, la ciudad entera, todo en silencio... Pronto volvieron las luces luchando contra aquella oscuridad siniestra inmersa en la pena. Miré a tus ojos blancos, como la Luna a la que mirabas, reflejado su brillo grisáceo en tus ojos, y todo era silencioso...¡Oh amada, amada mía! ¿por qué te fuiste? Dimelo, dame aquella respuesta que en la antesala de la muerte no me diste,¡Damela, por favor, damela!...

Lloré tanto como pude ante la lápida en la que posaba el nombre de mi amada. No hubo ruidos, todo era silencioso, y oscuridad. La Luna no posaba ante aquel cielo negro, sin estrellas. Nadie lloraba, nadie más que yo. Me sentía incomprendido al igual que antes de conocerla me sentía. Nada me arropaba, ni el viento secaba mis lágrimas que manaban como un torrente frío por mi rostro. Los espectros me miraron, pero no veía sus ojos, pero yo sabía que me miraban, lo notaba en mi corazón. No había luz en él, ya no había esperanzas, tan apagado como estaba aquel lugar, así estaba mi alma. Entonces dejé de llorar, me sentí como si la vida misma me tragaba; como si mis manos y el resto de mi cuerpo comenzará a fundirse con aquella oscuridad. Entonces emití un chillido viendo que me ahogaba en el seno de la propia noche. Presa de la angustia, antes de por completo desaparecer,"tic, tac, tic, tac" sonó un reloj. Era el tiempo que me absorbía, que se tragaba y desvanecía a mi alma. Tan pronto como dejó de sonar, sobre mí se hizo la oscuridad...

Y aquí yace una lágrima de cristal, ante esta lápida entorno a la cual hay humedad. Su llanto nunca cesará, es un llanto para la eternidad. Solamente es y será un recuerdo, reflejo de que un día en el silencio de su tragedia, hubo alguien que desesperadamente quiso amar y ser amado. El amor que halló solo fue prefacio para ayudarle a morir, en mitad de aquella tormenta que en vida tuvo que afrontar.

...

domingo, 27 de febrero de 2011

CANTO A LA PAZ


Hombres, yo a vosotros me dirijo,
y con la melancolía del horizonte os pregunto:
¿Y por qué lucháis, que causa tanto,
os aterra,
para que sigáis matandoós entre vosotros,
y siga el cielo llorando púrpura,
y las madres lloren a sus hijos,
y las mujeres lloren a sus maridos,
y los hijos pregunten por sus padres?

¡Oh cielo de guerra, cuanta miseria,
en tu alba se cierra!
¡Cuanto dolor hay en mi corazón,
cuantas lágrimas en vano derramadas,
sobre océanos infinitos,
que el Sol llora al fondo!

Lloran mis ojos, de un alma qués fruto amargada,
que errante navega por vuestros corazones,
por las calles de una ciudad,
qués de noche y oscura,
bebiendo para olvidar,
¡Cuanto dolor, cuanto dolor,
en mis ojos hay!

Lloro en mi corazón,
golpeo a las paredes,
me duele el puño y callo,
porque ya, bastante dolor hay en mi corazón,
que he perdido el juicio ante este mundo,
cuya sinrazón me supera,
me es llanto y llanto.

Y solo, errante por la carretera,
en el campo, en pueblos mudos de palabras,
pero hablados de sentimientos,
en los ecos del pasado, en almas finitas,
trato de buscar aquella infinitud,
aquel amor,
que en el mundo no encuentro.

¡Seguid errando, hombres,
mas vuestra lucha tendrá un fin!
Pero vuestras almas no lo tendrán,
y si no cesa la sangre,
y si no cesa el odio,
no cesará vuestro llanto,
no cesará el mío.

Sed libres,
mas y no erréis más,
¿más allá?
el firmamento,
contemplarlo,
deleitaos,
amarlo.

Hombres...

sábado, 26 de febrero de 2011

MI ACCIDENTE. PARTE III: TRÁFICO Y LAS VERSIONES DELIRANTES SOBRE MI ACCIDENTE


Tráfico pasadas unas doce horas aproximadamente de mi accidente, informados de lo que me había ocurrido, se personaron varios de sus miembros en aquella carretera que salía de la urbanización de Panorama. Se encontraron con un gran charco de sangre seca que yacía bajo un sol abrasador. Y como es lógico en estos casos, se pusieron a investigar y a preguntar a los vecinos de la urbanización. Aunque a juzgar por los resultados de su investigación, creo que primero fueron con sus bañadores y sus toallitas. Las mujeres tomaron el sol, los hombres lucieron sus chichas tocineras tratando de mostrar musculitos, luego se bañaron todos en la piscina y jugaron a hacerse aguadillas. Acto seguido se fueron al bar de la piscina y se invitaron a varias rondas de cubatillas. De dicho proceso de investigación sacaron varías hipótesis, a cual más variopinta y absurda. Estas versiones que en las semanas posteriores en el hospital y en casa me fueron llegando, a los pocos días por no decir en el mismo día del suceso, se propagaron rápidamente por toda la ciudad de Valladolid. Llegando a crearse nuevas derivadas de estas por parte de los tertulianos/as que todavía no daban crédito a que estuviera vivo mientras charlaban animadamente de fiesta o en la piscina.

Tres de ellas son las que a mi juicio merecen todo el interés a juzgar por los datos tan delirantes que contienen. Las voy a exponer para que el lector/a se haga una idea de la demencia por parte de quienes en su momento las plantearon.

Versiones de tráfico:

1º Alexander según salía de la urbanización de Panorama, en plena noche. Escondidos en la oscuridad, unos desconocidos se abalanzaron sobre él, y le pegaron una paliza. Y justamente, por casualidades de la vida, uno de ellos debía de ser traumatologo y conocía así a ojo y en plena noche, el punto en el cual estaba ubicada la pelvis en mi cuerpo. Lo debió marcar con una X, y acto seguido con el bate, concentrado en acertar en la X señalada en mi cuerpo, golpeó con el bate y me la rompió en dos. Después imitando a Aquiles cuando en la Guerra de Troya ante las puertas de la ciudad, mata a Héctor. Coge su cadáver y ata las dos piernas a su carro tirado por caballos para arrastrarlo por el terreno y despellejarlo. Pues algo similar hicieron con Alexander sus agresores. Lo pusieron boca arriba y ataron sus piernas a la barra del coche trasera, y durante decenas de metros, para explicar la espalda despellejada, lo arrastraron por la carretera.

2º Alexander fue hallado en tal estado fruto de haberse despeñado por un barranco que daba a la carretera. Hay que señalar que ese barranco esta cercado con una valla dado que pertenece a una vivienda, en este caso una parcela, que limita con él. Por lo tanto, Alexander hubiera asaltado la parcela, y misteriosamente burlado las habituales medidas de seguridad que toda buena parcela tiene, y más en esa zona. Y después Alexander se hubiera tirado por el barranco.

3º Alexander y un grupo de amigos, borrachos como cubas, se habrían dirigido a la autovía que pasa por la urb. de Panorama, y hubiesen jugado a torear a los coches que a esas horas pasaban por allí en dirección a Simancas y a la inversa, hacía Valladolid. Ganaría quien más golpes y lesiones hubiese tenido. En este caso el ganador hubiese sido por merito y gravedad, Alexander. Y sus amigos, borrachos como cubas se hubiesen olvidado de él arrastrándole hasta la carretera paralela que sale de la urbanización, para posteriormente avanzar unos cientos de metros más o irse a otras carreteras o autovías, para proseguir con su macabra diversión.

A raíz de estas tres versiones que se hicieron, para completarlas, los de Tráfico tomaron declaración a mis amigos y amigas. Estos bajo la presión que supone declarar ante tal autoridad, y obviamente sin saber nada de lo sucedido realmente, y otros bajo la influencia de leyendas que ahora detallaré más adelante, que ya comenzaban a circular rápidamente por Valladolid, habrían dicho lo primero que se les hubiese venido a la cabeza. A todos ellos y ellas les pido disculpas por ello, ruego que me perdonen por haberles sometido a dicha tan desagradable situación. Pero sea por lo fuere, da igual, el caso es que a raíz de esas tres versiones que como he dicho, y recalco, nada más tener el accidente a las pocas horas y días comenzarón a circular por Valladolid, se comenzaron a hacer nuevas. Haciendo imposible saber la verdad hasta la fecha en la que he comenzado a relatar lo que verdaderamente me pasó mediante estas mis palabras.

De cientos de ellas he elegido las tres que más me han gustado, dado que no tienen desperdicio, sobre todo la primera y la tercera. Aquí las expongo:

1º Alexander gracias a sus artículos en los que denunciaba los vínculos de PxC de su lider Josep Anglada con el sionismo. Fue fruto de una conspiración sionista internacional para quitarle de inmediato del mapa, y así poder proseguir con la introducción del sionismo en el patriotismo. He de recalcar sobre esto, que en parte era así. Criticaba y he seguido criticando esta línea política de actuación mediante mis artículos. Hay que recalcar que algunos de estos artículos fueron publicados en el foro de España2000, los cuales ipso facto fueron borrados por el administrador. Dos meses después, en cama todavía, me cansé y por cierto motivo acaecido antes del 12 de octubre me desafilié de ese partido. Pues ciertamente y ahora es cuando comienza a pasar el tiempo, en su momento creé bastante polémica. Posteriormente me he ido desengañando y al final he terminado por desvincularme de los partidos sean de lo que sean, y seguir con mi condición de libre pensador o como narices se quiera llamar.

2º Alexander harto de su vida, tras haber pasado por muchas dificultades en los entornos sociales que frecuentaba. Harto del des amorío que tanto daño le hacía al corazón. Harto de todo, habría optado por sucidarse tirándose a la autovía aprovechando la excusa de estar demasiado borracho para con sus amigos, para supuestamente irse a tomar el fresco fuera del bullicio de la fiesta.

3º Alexander, tras el pequeño éxito obtenido con su corto "Desnudez", en el que refleja la decadente sociedad de hoy en día. Grabándose primero en los barrios obreros, después en los pijos, y después en el centro como reflejo de la desaparición de la lucha de clases como forma de luchar los más débiles por lo que les pertenece, en este caso los obreros por una mayor justicia social y un mayor salario. Siendo abocados al consumismo. Todo ello narrado mediante los viajes por la ciudad en bicicleta como nexos para reflejar los impulsos de huida de aquella decadencia. Finalmente el corto termina con Alexander hablando en un cerro (Fuente del Sol) sobre ello, y desnudandose y mandandolo todo al carajo, desnudo, caminando hacía el infinito, lo incierto, en busca de su identidad. Pues bien, a raíz de el éxito obtenido, hubiera hecho una secuela, habiendo colocado una buena cámara nocturna en algún lateral de la carretera. Y así de esta forma, hubiera grabado una de sus escenas en la que saldría corriendo desnudo por la carretera y chillando.

Todas estas versiones mientras corrían como la pólvora por las calles de Valladolid, yo esperaba en el pre-operatorio a una operación a vida o muerte. Las cartas ya estaban repartidas. Ahora tocaba jugarlas.¿Quién ganaría la partida? Por un lado, en el anterior artículo ya dije que el 90% apuntaba a que moriría en el quirofano como así casi sucede. El otro 10% apuntaba a que si sobrevivía al implante de una placa soldatoria para unir a la pelvis, me haría tardar más de un año en levantarme, y probablemente con toda seguridad tendría lesiones de por vida que me impedirían levantarme o llevar una vida completamente normal. ¿Quién ganaría, Alexander o todo el mundo (familia, médicos, amigos etc)? En el próximo capitulo: La última partida de cartas de Alexander y los días posteriores a la operación.

Enlaces adjuntos.

Las amistades peligrosas de Josep Anglada. Breve dossier sobre las amistades de este individuo con stars del sionismo internacional: http://atenasvalladolid.blogspot.com/2010/07/las-amistades-peligrosas-de-pxc-de.html

"Desnudez" Primer corto de Alexander: http://www.youtube.com/watch?v=Bo0ZqSg1jXw

jueves, 24 de febrero de 2011

MANOS ATADAS. CRÓNICA DE UNA VIL MATANZA DE INOCENTES


Todo era oscuro, tan oscuro que lo que podía ver me hacía quedarme nimio, pálido ante semejante oscuridad. No recordaba nada, no sabía quien era y que hacía contemplando semejante visión. Pasé mucho tiempo así, sin pensar en nada, pues creo que hasta me había olvidado de ello. Pasadas unas horas según así ahora me parece a juzgar por el latir de mi corazón que trataba de contar seguidamente dividiendo los latidos en minutos, olvidanoseme la cuenta y volviendo a empezar de nuevo. Empecé a sentir algún dolor punzante en lo que parecían ser mis muñecas. No sentía mis manos, solo las muñecas, y como el resto de mi cuerpo estuviera colgando de mis brazos, y notase la piel de mis axilas estar muy estirada, notando un dolor semejante que me llevó a pensar que en cualquier momento su piel se desgarraría, y brotaría sangre como único consuelo de saber que en aquellos momentos estaba vivo. Sentía en las muñecas un dolor que me impedía moverlas, como si estuvieran atadas a algo. Y entonces mediante el dolor tan intenso que me producía, como si algo las estuviese quemando con una mecha, me dí cuenta de que existía el tiempo, y a raíz de ello pude vagamente comenzar a calcular y a imaginarme cuanto tiempo y de que manera mi cuerpo estaba posicionado. Pero era horrible, notaba como mis muñecas lenta, muy lentamente se iban desgarrando. Entonces me dí cuenta de que por la boca sin darme cuenta, aspiraba y exalaba una especie de corriente invisible solo apreciada por mi garganta y por consiguiente mis pulmones. Ello me hacía vibrar todo el cuerpo, y comenzando a recordar, me dí cuenta que aquello que hacía era respirar, eso significaba que estaba vivo en aquella oscuridad perenne.Pasé posteriormente a sentir todas las demás extremidades y con ello a las piernas y a los pies. Notaba que no tenía nada cubriéndome el cuerpo, eso significaba que estaba desnudo por completo. Y según cuenta de mi cuerpo iba dandome, me llamo la atención un cierto olor dulce que provenía de la parte superior central de mis piernas. Note que estaba húmedo y cubierto la parte final por una especie de líquido cuya humedad notaba mucho, como si hace un rato o al menos antes de que estuviera despierto hubiera surgido de mi. Era mi pene que había eyaculado, entonces no lo advertí.

Movía a todos los lados posibles mi cabeza, buscando algún atisbo de luz que me permitiera hacerme una idea de en que lugar me encontraba. Pero por más que girara y girara la cabeza, examinando concienzudamente la oscuridad en la que me veía sumergido, todo era igual, oscuro. Abría y cerraba los ojos en caso de que lo que veía fuera síntoma de una ceguera, pero no, porque notaba abrirse y cerrarse a mis parpados. No era yo quien estaba ciego, era la realidad quien realmente lo estaba. De pronto recordé algo, como un recuerdo que se transformó en mecha para posteriormente ser llama, y comencé a chillar con lágrimas en los ojos:-¡Socorrooo, socorrooo! ¡Que alguien me ayude, necesito ayuda! ¿Quien me escucha, quien anda ahí?,¡Auxilioooo necesito ayudaaaa, por favoorrr! Pero era en vano, y aún así, movido por aquella llama desconocida que solo aparece en la desesperación, me acordé de la esperanza, aquella esencia que cuando la lucha esta perdida, nos incita a luchar, pues siempre hay y habrá una oportunidad. Al final de tanto chillar me quedé afónico, notaba un pequeño dolor en las cuerdas vocales de mi garganta.

Esperé un rato por si alguna respuesta debiera de obtener más allá de donde me encontraba. Silencié mis pensamientos, trate de respirar ligeramente, no fuera que el sonido de mi respuesta pudiera obstruir cualquier sonido que viniera del exterior. Agudizé al máximo. Pasaron horas y horas y seguía sin escuchar nada. Cuando ya todo estaba perdido para mí, de repente sonaron como portazos, golpes, y me dí cuenta de que me encontraba en una jaula oscura. Oí voces en un idioma llamado ingles por lo que a mis compañeros de intifada les había oído hablar de como, aquellas bestias con cascos y fusiles, mataban a bajo ese idioma a niños de una descarga en el pecho. De repente me acordé de mis camaradas de la lucha, en mitad de aquella oscuridad recordé quien era. A...S...M...D.... miembro de la OLP (Organización de Liberación Palestina).

-Well, I bet your group there in front of that wall. Two men take care of the prisoners down. Bound course. You place them in front of your men and shoot to kill. If there is any more you know what you have to do, shot in the head and out. Do not remove the bodies, leave them for the following to see how we spend with those who insubordination against our friends the Israelis. Americans do not have so much mettle as they are. U.S. Army Corporal, has understood my order?

- If my lieutenant, at your service! Well guys, untie the prisoners and lowering their truck, place them against the wall, and when they all give the command truck reventais them dead, have you heard right? Well come on, now, go, go, no time to lose!

Acto seguido, sin entender sus palabras, noté como un rayo de luz me quemaba la retina, y ciegamente oía voces que no podía escuchar debido al atontamiento al ver la luz de sopetón. Unos rostros desconocidos, tapados con una mascara negra me desataron, y sujentandome con fuerza, me sacaron a una especie de patio. Me colocaron frente a una pared, y pude ver como hacían lo mismo con niños y jóvenes de mi edad, todos ellos desnudos, con sangre en el cuerpo por lo que podrían haber sido torturas. Habiéndonos colocado a todos pegados a la pared, vi a los niños llorar amargamente sin saber lo que les estaba pasando. Miré a los otros de mi izquierda hacer lo mismo, pero imaginando por qué les habían sacado fuera. Vi el camión en donde había estado, mi pregunta se había resuelto...

Se colocó un grupo de soldados, como yo estaba cegado por la luz del sol, con mis rodillas flaqueando, pues me veía muy delgado. Noté un "click" en aquellas armas que portaban. Acto seguido apuntaron hacía nosotros y uno de ellos dijo lo siguiente mientras los niños lloraban, los demás miraban a lo incierto. Yo miraba al sol que en la lejanía parecía saber de nuestro trágico fin.

-Prepare your weapons, they point to the bodies, do not forget to shoot to kill. Aim for their bodies ... And ... fire, open fire!

De repente escuché ese terrible sonido que tantas veces había escuchado cuando había asistido a los entierros de varios camaradas o conocidos de la lucha, por disparos y rafagas al aire en motivo de duelo. Noté como mi cuerpo era desgarrado una y otra vez por hendiduras que se hundían más y más. Escupía sangre sobre mi desnudo cuerpo que veía romperse por todos los lados, chillaba de dolor, pero mis chillidos y los de los demás no se escuchaban debido al incesar de los disparos que nos abatían...

Finalmente, escupiendo sangre por la boca, notando frío en mi cuerpo, y como el pulso se iba desvaneciendo, apoyé mi cabeza contra la pared, me giré a mi izquierda y vi al niño en silencio, su angelical carita rota por ojos salidos, que mostraban la angustia de lo que había visto antes de morir en el silencio de las balas. Miré al sol de nuevo, esta vez lo veía en todo su esplendor, sentía como si en breve con sus rayos me fuera a abrazar. Escuché frente a mí dar unos pasos de alguno de mis ejecutores, al que no vi, pues mis ojos miraban al Sol. Escuche un "click", un ojo negro me apuntó y el Sol dejó de brillar. Notando como ya me iba, vi como ese ojo emitió un último destello, que impactó en mi frente. Lo último que vi fue eso, el...Sol...

Nota del autor: Aquel día cualquiera en el conflicto Palestino-Israelí, americanos e israelitas fueron pasando por grupos de prisioneros, culpables o inocentes, a todos les fusilaron ante esa misma pared. A día de hoy, a eso se le sigue llamando luchar por la libertad.

FIN...

miércoles, 23 de febrero de 2011

MI ACCIDENTE. PARTE II: EN LA SALA DEL PREO-OPERATORIO O EL ÚLTIMO ADIOS.


Me desperté entrando en el Hospital Viejo por la entrada de las ambulancias. Me acuerdo de como varios médicos me echaban un vistazo así por encima y consultaban a los sanitarios de la ambulancia que me habían recogido de la carretera y traído hasta allí. Pero yo no atendía a sus palabras cuyos sonidos me acompañaron hasta la sala de espera preo-operacional. Miraba de un lado a otro, no sentía dolor dado que estaba fuertemente sedado debido a la gravedad de mi accidente. Entonces, fruto del cansancio y del agobio, al tener puesto el collarín que me impedía respirar bastante, me dormí...

Desperté, y me vi en una sala llena de enfermos esperando tumbados sus operaciones. Era una sala grande donde los sollozos de los familiares se mezclaban con las agonías de los pacientes. De paredes blancas, era como estar en la ante-sala a la muerte, esperando el final de una manera sobria en un mundo de agonías. Notaba un gran dolor en los pezones, como si me hubieran atravesado una aguja en cada uno,(irónicamente de pequeño deseaba colgarme anillas de los pezones, sin saber el dolor que ahora pasaba), pues era más que un dolor, un escozor continuo que iba aumentado a medida que pasaba el tiempo en aquel sitio. Recuerdo que estaba tumbado sobre una especie de tabla que me impedía dormir, era horroroso, apenas podía mover mi cuerpo. Pasados unos minutos o tal vez cuartos de hora, vi entrar a mi madre por una puerta doble. Nada más reconocerme por mi moribundo estado rompió entre sollozos y lamentos. Previamente antes de ir a verme los médicos la habían comunicado con esa frialdad que con tiempo la profesión mella en los individuos, que la gravedad de mi estado no dejaba lugar para muchas esperanzas. Su hijo, su amado hijo al que hace veinte años había parido; al que durante veinte años había visto crecer, desarrollar sus ideas y sus inquietudes, con sus malos y buenos momentos. Aquel hijo, allí postrado en esa camilla, semi-inconsciente, aguardaba para lo peor. Por sus examenes de mi estado, lo más seguro, lo probablemente con todos los indicios de certeza, era que su hijo muriese, que no sobreviviese a los próximos días, cuyos resultados inciertos la hacían caer en un mismo pensamiento que en su mente, una y otra vez, con más fuerza si cabe, se repetía. Alexander moriría, presa de ese affair que la vida le había dado. Moriría tras veinte años luchando por vivir, por amar y ser amado. No llegaría a ver a su hijo destacar en la vida entre los pocos y pocas que le respetasen; ni tampoco vería a su hijo amar a su mujer con la que por fin las tormentas de su vida desaparecerían y se volvería su corazón sonriente, lleno de vitalidad, ni tampoco vería a sus nietos. En definitiva, estaba ante un cuerpo que se moría, ella lo sabía, sabía que para comunicar este tipo de fatalidades los médicos nunca se equivocan. Y por eso lloraba, por ver como el hijo al que hacía veinte años vida había dado fruto de su amor con su marido, las esperanzas morían allí frente a ese cuerpo desgarrado, a esa cabeza roja fruto de la sangre, un cuerpo lleno de vendas. -Alexander moriría- se repetía para sus adentros tratando de contener el llanto ante los médicos...

Pasé las horas queriendo beber algo de agua pese a tener un tubo clavado en mi vena que me hidrataba fruto de un recipiente de esos cuyo nombre ahora no recuerdo. ¡Pero yo solo quería beber alguna que otra gota para refrescar mi lengua, y más teniendo en cuenta que incluso a esas horas de la madrugada, en pleno verano, hacía calor! Y por ello en mis pocos pensamientos que emitía, me relamía pensando en la cantidad de litros de agua, de refrescos que si sobrevivía, bebería. Pero entre mi colchón de madera, el collarín, las heridas, y la enorme sed que tenía, terminé por volverme loco. Y a raíz de ello comencé a chillar sin fijarme en lo que decía. Insultaba a todo el mundo que estuviera en mi campo de visión. Llegaron por fin mis tíos tras ser avisados en pleno sueño de madrugada de que su sobrino había sido atropellado por un coche en una carretera, y de que su vida seriamente peligraba. Se habían dado toda la prisa habida y por haber, no habían dedicado su tiempo para arreglarse, simplemente se habían puesto lo imprescindible, y así, con ello, habían cogido el coche y habían venido a Valladolid al hospital en el que me encontraba. Las lágrimas brotaban de sus ojos. Vi a mi primo y a mi prima, muy cambiada, hacía años que no la veía. El destino había elegido tan triste momento para reencontrarme con ellos tras años sin verles. Pero se encontraron con un cuerpo que les pedía agua, que chillaba de dolor e insultaba a todo el mundo, un cuerpo que había perdido el juicio.

Supliqué a mi madre, luego a mi tío darme un algodón mojado en agua para chuparlo con los labios, pues antes de la operación debía de pasar veinticuatro horas sin beber. Pero ellos apiadándose de mí me dieron unas gotas. Fue mi tío a ponérmelo en mis labios y acto seguido, movido por una sensación de sed horrenda, le mordí los dedos que lo sujetaban y casi me trago el algodón. Pero quería más, le chillé, y le dije cosas muy blasfemicas, cosas de las que con el tiempo me he ido arrepintiendo, pero estaba como estaba, y haberlo evitado, en mi estado me fue imposible. Acto seguido vino una enfermera a llamarme la atención, y tuvo que huir debido a como la chillaba. Pues estaba en guerra contra todo el mundo, y mi guerra no había hecho más que comenzar.

Mi tío y mi tía, según ibansé turnandose, me incitaban a que me durmiera bajo la promesa de darme algún que otro chupito de agua, (lo llamaba así debido a que me daban el agua en el tapón de la botella). Una y otra vez cerraba los ojos, me movía de un lado a otro sin apenas poder hacerlo. Y ello, sumado a donde reposaba y a los fuertes dolores que tenía por todo el cuerpo que vencían a la anestesia que me suministraban cada poco, me hacían imposible el hecho de dormirme, así que comencé a caer en un estado muy profundo de intranquilidad. Una y otra vez amenacé a todos con levantarme e irme a casa por mi propio pie, pues quería que me dejaran en paz, que pese a lo que tuviera, solo quería irme a casa y al día siguiente levantarme para meterme en el ordenador y después ir a la piscina en la casa de un amigo mío. Me dijeron que si lo hacía, al tener la pelvis rota en dos, nada más levantarme me partiría en dos, algo sin duda horroroso cuando me lo imaginé, pero solo por poco tiempo. Al rato me canse y loco ya de desesperación, decidí levantarme haciendo impulso con mis brazos, los cuales debido a las fuertes heridas, notaba como si la carne se desgarrase, brotase sangre fruto de la piel que se estiraba por heridas que no dejaba curarse. Levanté mi torso y acto seguido moví con dolor una de mis piernas por fuera de la camilla. Noté que no estaba unida a nada, que estaba suelta, como si en el centro de mi eje algo estuviera mal, pero me dio igual. Nada más verme mi familia y los médicos, viendo la osadía con la que desafiaba a los hechos, se abalanzaron sobre mí y me hicieron desistir de tal acción atandome con algo las piernas, pues bien sabían que yo era capaz de ir si fuera el caso arrastrándome a rastras hasta mi casa. Además alguno de mis familiares no se movería de mi lado para vigilarme en caso de que decidiera intentarlo de nuevo. Entonces, presa de mi desesperación comencé a llorar.

Pasaron las horas y comenzaron a llegar alguna que otra persona. Era la mañana a juzgar por el transito de gente que se escuchaba de fuera y algunas enfermeras que daban algo de desayuno a los que me acompañaban y que tenían la suerte de poder hacerlo. Por la puerta, entre sollozos nada más verme, vi acercarse a mi mejor amigo B.... Me preguntó cosas sobre como había tenido el accidente, pero en aquel momento vagamente le respondí. Apenas podía hablar, sus lágrimas vencían a sus palabras que con dificultad manaban de él como queriendo acompañarme en la soledad de mi calvario. Un amigo vendado en sangre, con un ojo derecho al que le faltaba un párpado, con una nariz a la que la faltaba un trozo, así como el conjunto general de mi cuerpo. Ver mi rostro era como ver a la muerte, en sí misma encarnada en una persona que prontó dejaría de respirar y partiría hacía aquel firmamento del que en vida, que en sus tertulias, en sus botellones, de ello tanto le había hablado. Y que en sus poemas, el desamor tan grande que padecía, solía reflejar con muchisima pena fruto de su tristeza por no verse amado por una mujer. Entró otro amigo más MK... a visitarme, me dijo que A... y los demás estaban fuera y que no habían podido entrar simplemente por motivos de orden. Me dio sus afectos. También vino la chica Mi...a la que en su momento más había amado, una estrella en el firmamento que en mi corazón había brillado con tal intensidad que me había quedado ciego. Ahora esa estrella posaba ante mí con lágrimas, viendo como lo que si algún día fue alguien al que amo, o simplemente un chico que se enamoró de ella, era lo que era. Como sabía de mi exorbitada afición a la lectura, me regaló un libro que me entretuvo en los siguientes días y que me hizo volver a pensar (Amin Maalouf El desajuste del mundo editado por Alianza Editorial). No pudo evitar el llanto. Y gracias ellos me alegré y olvidé por unos momentos lo mal que lo estaba pasando. (Quiero agradecer a todos los que fueron en aquel momento a visitarme y que no pudieron debido a que no les dejaron entrar. A todos vosotros y vosotras cuando leáis esto, daros las gracias, pues cuando supe mediante las personas arriba citadas que habíais venido, de todo corazón me alegre. Gracias amigos y amigas).

Durante toda la tarde estuvieron llegando más familiares, entre ellos mis abuelos, mi respetado padre desde Canarias, amigas o conocidas de mi madre etc. Recuerdo o tengo la percepción de haber visto a mi padre abrazar entre sollozos a mi madre, llorando como en la vida no lo hubiera hecho. Y más, tras haber escuchado las tristes palabras de los médicos para que todos mis familiares, padres, tíos, primos, abuelos, amigos, se preparasen para lo peor. Todos ellos y ellas habían venido para despedirse de mí dandome su último adiós, mientras mis órganos internos comenzaban a fallarme. Todos ellos menos mi cerebro. Yo seguía chillando de rabia por vivir. No tenía miedo a morir, pues sabía en el fondo que moriría, y por ello no me sentía angustiado. Estaba preparado para morir, pues unas horas antes cuando me habían atropellado y me habían dejado medio muerto tirado en la carretera, ya había visto a la muerte. La única y triste esperanza que había para salvarme era una operación a vida o muerte. Todas las quinielas a puntaban a un 90% de probabilidades de que muriera, el otro 10% apenas se daba con que si sobrevivía de milagro me quedaría inválido para siempre. Pero las cartas ya estaban repartidas. Ahora era cuestión de hacer bien la jugada. ¿Que pasaría realmente?...

Quiero mencionar que hubo un japonés al que durante ese estado le recordé su descendiente, Yamamoto, y al que quise invitar para estrellarnos contra Pearl Habour cuando me recuperase. Si lo leyera por algún casual perdile disculpas, dado que me comporté bastante mal con él al igual que con los sanitarios y sanitarias que me atendieron.

lunes, 21 de febrero de 2011

LA LEY DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN DE ALEXANDER


He terminado de ver un documental en Internet en el canal de la 2 sobre un famoso atentado perpetrado por la extrema derecha contra una publicación libre en Barcelona, en los años 80. Adjunto el enlace para que se pueda ver con más detenimiento y así ahorrarme las explicaciones:http://www.rtve.es/mediateca/videos/20110220/papus-anatomia-atentado/1025161.shtml

Me sorprende como los tiempos de ayer son los tiempos del hoy. Leo en los periódicos que mañana se cumplen 30 años de aquel golpe de estado perpetrado contra el Parlamento por el coronel Tejero, y que casi nos cuesta otra guerra civil. Opiniones sobre el tema habrá y muchas, obviamente yo tengo la mía, pero vayamos al grano. A raíz de ello dicen que la sociedad española ha cambiado mucho, y para bien se dice.Ahora bien,¿en que ha cambiado la sociedad española?, y yo digo que en nada. Hoy como ayer el pueblo sigue siendo el mismo. Un pueblo sumiso e ignorante (sin ofender a aquellos que no se consideren como tales) que sigue siendo viviendo al paraguas del estado, a su cobijo. Un pueblo que sigue confundiendo el término de libertad de expresión. Un pueblo que cuando tiene poder sea del lado ideológico que sea, no lo usa para cumplir con lo prometido, ayudar a su pueblo, sino que lo usa para joder al prójimo por rencillas fruto de la envidia y del odio. Sí estimado lector/a la diferencia entre el cavernicola del ayer y el español del hoy reside en que el segundo lleva corbata, en nada más. Entonces los medios de comunicación tajantemente se equivocan. Se centran en presentarnos un supuesto modelo democrático que ha tenido sus altibajos, pero que en el fondo ha sabido conciliar a un pueblo entero. Claro, claro, sobre todo teniendo en cuenta que nuestra conciliación se basa en que cada ocho años en el mercado de la democracia, cada ocho años se le pasa la pelota de la gobernanza al del otro bando. Así como si fuera un partido de fútbol. Primero marcamos un gol a la izquierda, les humillamos y les decimos que son unos paquetes. Y luego ellos pasados ocho años con nosotros hacen lo mismo. Así el pueblo asistente se cree que en España se juega bien al fútbol, cuando en realidad ambos equipos han sido sobornados y arbitrados por el arbitro y aponderado de turno, el Rey. Entonces y nuevamente, decimos que todo es una farsa. Pero lo peor viene cuando nos hablan de libertad de expresión, de su goce. Ya, ya, sobre todo cuando se encierra a cierto librero de Barcelona por leer libros prohibidos; o se adoctrina a los niños diciendo que la libertad la portan los de la izquierda. O mejor hablemos de los valores que enseñan a nuestro pueblo, sisi, aquellos de libertad de expresión. Y que claro, cuando te da por practicarlos desnudandote, presumiendo de la libertad por vivir, sale alguno y te llama hijo de puta y puto tarado mental, o tiende a catalogarte por tus acciones como perteneciente a un sector ideológico. No si libertad de la buena, tanto como la del chorizo al tomate. Y así es esta triste realidad. No puedo más que usar la palabra, aferrándome a ella porque es mi mejor amiga, una amiga que siempre me ha acompañado y que me ha ayudado a vencer la timidez que con la gente tanto me acarrea. Por ello quiero resumir un par de cosas vitales para reafirmar este pequeño texto. Aquel/ellos que se den por ofendidos no será porque me equivoque, será más bien por lo contrario. Pues cierto es que todas las verdades duelen, y mi fin es corregir ciertas posturas preocupantes en la decadente sociedad de nuestro tiempo. Así miren ustedes, solo pretendo ayudar a mi pueblo haciéndole ver que hay cosas que no se enseñaron en la escuela, y que sin embargo, se aprenden en la libertad.

No podemos hablar de libertad y a la vez criticar a aquellos que en mi caso con todo fervor la ejercitamos. Nosotros, personas que nos expresamos sin pudores, porque nos gusta transmitir pasiones, sentimientos, pues a fin de cuentas nuestro cuerpo, al igual que nuestras palabras, son manifestaciones de nuestros sentimientos. Por ello no entendemos como hay grupos de personas que se afanan en taparnos, si ellas, irónicamente, presumen de libertad de expresión, y lo más acojonante, de demócratas (...) Y encima nos catalogan en bandos ideológicos, por ejemplo a mí a raíz de mi corto dijeron que si era de izquierdas o algo parecido. Cosa curiosa debido a que nunca al menos desde hace mucho, no me considero de ningún sitio, y no por chaquetero como alguno ha dicho, sino por que he ido madurando mis ideas y mi forma de ser. Pero aquí, a raíz de lo que he dicho de mi caso, hay un problema serio, objeto de mil y una confusiones. Y es que ser libre no es ni ser de izquierdas, ni ser de centro, ni ser de derechas, ni ser patriota, ni ser monárquico ni nada de eso. Ser libre es simplemente ser libre, vivir para uno mismo y para transmitir libertad a los demás. Lo único que buscan todos los grupos políticos mayoritariamente e ideológicos es el poder. Todos ellos aunque lo nieguen, tienen una cosa en común: Y es que buscan el poder y se creen los elegidos para liderar a no se quienes contra un enemigo o contra una causa. Siempre o casi siempre tienden a negar sus errores que perjudican a un sector de la población, siempre. Siempre se creen los sabedores de lo desconocido. Entonces no hablamos de personas o grupos libres, hablamos de esclavos,¿y por qué?, pues vaya, interesante, pregunta tan simple que muchos no me entenderán. Y es que amigos y amigas míos y mías, todo aquel que ama al poder es un esclavo/a, pues vivir por y para un sueño, el de dominar. Y quien domina es dominado por sus propias pasiones humanas, por lo tanto será un esclavo. Si a la inversa, no creyera en el poder, entonces no sería o con los grupos, no serían esclavos. Pero matizando sobre lo de ser libre y pertenecer por cojones a algún sitio, diré que nuevamente todo ello es fruto de una falacia, una falacia inventada por la izquierda y por la derecha. Aquella que dice o atribuye que ser libre es de izquierdas, o más cachondamente, es ser amigo del sistema. Ante esto no me queda otra que reírme de semejante sandez, que aunque parezca de ficción, es una mentira repetida por muchos y muchas. Bien, nuevamente lo diré. Ser libre no es ser de izquierdas, y menos de derechas. Ni tampoco ser libre es ser de algunos sectores patriotas, o ser de de otros tantos izquierdas. Ser libre es simplemente no ser de nada. Y me repito a Punset en sus artículos. El ser humano moderno es un ser que vive por y para el grupo, su libertad depende en la medida en la que su grupo creesé ser libre. Por lo tanto no hablamos de individuos libres, hablamos de individuos que creen ser libres, nada más. Con el paso de los años para ellos la libertad se termina por convertir en una utopía rentable para venderla y conseguir sus intereses políticos o económicos, al igual que ocurre con los capitalistas estos que ahora van diciendo que si bebes tal bebida eres libre. Para descojonarse de risa supongo. Y bien, ser libre no es creer en que uno lo es como tal, ser libre es serlo. Porque al creer en algo, en la estructura de las ideas, el ello o razón de ser del ser u objeto es idealizado, y por lo tanto desnaturalizado. Entonces no se es verdaderamente libre, se cree serlo en la medida en la que las condiciones sociales lo permiten. En cambio, al ser libre no hace falta creer en ello, simplemente porque la creencia desaparece, solo piensas en seguir siendolo.

Dichas estas cosas pasaré a dictar mis ideas sobre la libertad. Ideas que por los factores aquí descritos serán nocivas para muchos, tanto como la mantequilla lo es al cacao. Pero si hay algo que ha de saberse. Es que yo con estas palabras solo tengo la sana intención de avisar sobre una serie de errores que se están cometiendo, y que por lo tanto, impiden que la sociedad se levanté con todas sus fuerzas, y en todo su esplendor construya una sociedad justa para consigo misma, no para con los demás, ya nos entendemos,¿verdad o mentira? Soy consciente de el estado mental de mi pueblo, de su desgana a la hora de pelear por lo que es razonablemente justo para todos, pero también soy consciente de que antes que avanzar y contribuir a edificar más mentiras, prefiero quedarme con esta. Y esto lo digo para todos, para los grupos y para los individuos, chicos y chicas, hombres o mujeres que aún habiendo madurado, en realidad han madurado en base a unos supuestos que generalmente están basados en las mentiras y contradicciones de este sistema. Yo solo pretendo alentar a un cambio positivo en ellos si verdaderamente creensé ser libres, pues por algo se empieza. Ahora bien, si por algo se empieza, no por algo se acaba, sino que por una cosa se termina.

PUNTOS HERMÉTICOS DE MI COMPENDIÓ DE IDEAS. AVISO: A LA HORA DE LEERLOS ES IMPRESCINDIBLE USAR LA MENTE PARA ANALIZARLOS DEBIDO A QUE NO ME VOY A ESMERAR MUCHO EN DESCRIBIRLOS. QUIEN LOS LEA QUE CABILE UN POCO Y USÉ EL TEXTO DE AQUÍ ARRIBA PARA ENTENDERLOS.

-Propongo una libertad de expresión basada en el respeto, pero de diferente base. Cada uno podrá expresarse libremente sin importar que sepa mucho o poco, lo importante es el sentimiento. Igualmente se debe respetar, sin respeto no hay libertad de expresión, hay miedo, y con el miedo terror a los demás y esclavitud del ser.

-No debe haber tapujos a la hora de decir las cosas. A todos nos ofenden cosas. Bien, pues si no nos gustan no las leamos o veamos, así de sencillo. Habrá a otros a los que aquellas cosas que nos ofenden les gusten. Por lo tanto no podremos caer en la desfachatez de tratar de suprimirlo simplemente por nuestro ego.

-Al igual que dos más dos no son tres, en la sociedad debe ocurrir lo mismo. Todo es relativo, no hay verdades absolutas. Y bien, dirá una persona que yo en mi caso puedo estar equivocado, y para ello se basará en las opiniones negativas contra mí que cien personas han emitido. La pregunta clave es:¿Que razón les da a ellos pensar que yo me equivoco basándose en el número, pudiendo equivocarse todos, y que razón me da a mí al pensar que ellos se pueden equivocar, siendo yo el que me pudiera equivocar? Simplemente ninguna, ante dos verdades opuestas, si falla el entendimiento deberá establecerse el respeto. Ellos tienen su verdad, y yo pues bien, pues la mía, ellos por su camino y yo por el mío.

-Una sociedad sin tapujos es una sociedad libre. Una sociedad que no teme a ocultar lo que sus individuos tienen dentro. Es decir, su pene, sus tetas, sus culos, y sus vaginas. ¿Nacimos desnudos verdad, o nacimos con ropa? Una sociedad que sepa apreciar y valorar lo que cada individuo tiene, será una sociedad libre. En cambio una sociedad que condene tales hechos será una sociedad enferma. Simplemente porque esa sociedad temerá de sí misma y recurrirá a achacar sus males a otros. A veces la mejor solución para los problemas es echar un buen polvo o masturbarse. Desde luego y pensar la cantidad de problemas que nos habríamos ahorrado si nuestros gobernantes de haberlo hecho, no hubieran amargados, creado alguna ley para esclavizar o enviar al pueblo a la muerte. Por ello reivindico la libertad sexual. Las sociedades evolucionan con el sexo y con el amor, fruto de estas cosas nace la primera, es así de claro. A no ser que me nieguen los fans creacionistas que dicen que el hombre salió por el culo de dios y no fruto de más de una relación sexual, igual que como aconteciera con los dioses griegos, heroicos y todo eso, pero unos pervertidos. Gracias a esa moralidad hoy en día disfrutamos de una psicología clásica que se adentró en los miedos del ser humano así como sus patologías, y nos mostró lo que verdaderamente eramos, humanos. Gracias a ellos, no gracias a los que en el s.I y ahora con el capitalismo les han precedido, nono, nada de eso.

-El arte más que una representación de la realidad, es una manifestación de esta. El arte nace como forma de manifestar los sentimientos. Pues mismamente hay una cosa cierta, y es que la realidad es un engaño fruto de una mala percepción de esta. Pues la realidad es diferente en cada uno de nosotros, siempre habrá unos y otras que la vean de una forma y viceversa. Por lo tanto, la misión del arte es canalizar lo que cada uno de nosotros y nosotras siente por dentro. Decir lo contrario es propio de los dictadores y de los políticos a los que yo condeno al silencio. Mediante estas palabras doy fe de ello.¡SILENCIO!

-Los enemigos no existen, los enemigos del hoy son los amigos del mañana. Por lo tanto siempre el peor enemigo de una persona será la persona misma. Por nuestra naturaleza humana siempre tendemos a ver gigantes donde en realidad hay molinos. El mundo funciona así, de esta forma. Si el concepto de que por huevos siempre ha de haber un enemigo desaparece, el mundo no sería la mierda tan insignificante que es visto desde el Espacio.

-Una revolución no se hace con partidos políticos. Yo he estado en ellos, he militado, para que engañaros. Y por ende me he dado cuenta de que todos tienen una cosa en común descrita anteriormente, luchar por la libertad. Al final la historia buena conocedora y astuta, otorga el poder a aquellos que lucharon por la libertad fueran de donde ideologicamente fueran, y por tal otorgamiento, termina por hacerles tragar sus palabras convirtiéndoles en tiranos. Se me perdone si por ello me equivoco, pero es que conozco bien la historia del ser humano. Cierto es que sé muy poco comparado con aquellos que saben más que yo. Pero un breve análisis de esta me ha permitido pensar así sin detenerme en batallas, manifiestos políticos, o datos referentes a una determinada población en un momento concreto de la historia.

-Una revolución se hace sin grupos que busquen el poder. El poder solamente corrompe. Podrá sonar a autopía como algún buen amigo me ha dicho en nuestras conversaciones sobre el tema.Pero entonces, es mejor ser sinceros, y decir que no buscamos liberar al pueblo, sino que buscamos esclavizarlo pero a nuestra manera. Así nos ahorramos los sermones de siempre. Por lo tanto la revolución se hará no buscando el poder, sino buscando el bienestar del o de aquel/llos/as que nos rodean. Entonces si que seremos puramente revolucionarios, y consagraremos nuestra revolución a su verdadero fin, la libertad.

-Se verá no a la persona por su condición física, sino por su condición espiritual. Lo físico no es nada salvo en la pureza que emana del espíritu. Entonces habremos de mirar al ser, no a la persona. La persona es materia que nace, folla, se reproduce y muere. En cambio el ser se construye a sí mismo, y sigue perdurando. Pues es ser aquel que consigue desligarse de su cuerpo, y usarlo como manifestación junto a otras artes de lo que siente. Pero en sí es ser aquel que asume que esta por encima de su cuerpo, que lo domina y algún día podrá separarse de él para proseguir su viaje por las estrellas.

HASTA AQUÍ CONCLUYE MI LEY DE LA LIBERTAD DE ALEXANDER ROL JORGE.

CRÓNICA DEL VIAJE EN BICICLETA HASTA MEDINA DEL CAMPO DESDE VALLADOLID

Quedandome ya menos de dos semanas para ir en bicicleta hasta Salamanca desde Valladolid, en dos días, ida y vuelta, y hacerme más de 280 km por carretera. Para poder preparar mi cuerpo ante tal sufrimiento voluntario e inevitable, he decidido este pasado sábado 19 de febrero de 2011 ir a Medina del Campo, pueblo de Valladolid. Para ello he cogido la dirección sur-este atravesando la carretera vallisoletana que pasa por la zona de Covaresa. Para ello cogí la carretera autonómica de primer orden número 610. En mi viaje pase por los siguientes pueblos: Villanueva del Duero, Serrada, La Seca. Encontrando al llegar a Medina del Campo al oeste, en el punto de entrada a la población una carretera que me conducía a Peñaranda de Bracamonte. El pueblo que me conducirá a Salamanca. Sin embargo me encontré con una carretera que me conducía según vi, a una autovía del pueblo. Espero que simplemente fuera un desvío, debido a que la carretera que me debe conducir a al pueblo para posteriormente ir a Salamanca, la debería haber encontrado al final sur del pueblo de Medina del Campo. Solo espero que halla sido una confusión por una mala percepción debido a las malas condiciones meteorológicas que me acompañaron durante la ida a Medina del Campo. Por ello paso en el siguiente párrafo a describirlas así como comentarios añadidos sobre mi viaje.

CONDICIONES METEROLOGÍCAS Y COMENTARIOS SOBRE EL TRAYECTO

Salgo de Valladolid sobre las once pasadas del mediodía. Me hacía una temperatura entorno a los nueve grados positivos. El cielo estaba nublado con nubes precipitacionales de intensidad media. A raíz de ello comienza a llover, y acto seguido me pongo el chubasquero. Pero viendo que la lluvia es escasa y que la prenda me molesta, decido guardarla en la mochila y seguir con la térmica.

Al salir oficialmente de Valladolid en dirección sur-este por la carretera autonómica de primer orden (CLN 610) me empieza a soplar un viento de frente. Según voy ligeramente por el pinar, me sopla, no llueve. Miro al cielo y por un buen rato tiene pinta de que se despejará.

Al pasar por Villanueva de Duero, un pueblo escasamente a veinte kilómetros de Valladolid, me topo con la primera cuesta que subo y sigo pedaleando tras pasar por un puente. A medida que voy avanzando la vegetación del pinar va desaparaciendo y me voy internando por campo, por cultivos y pasando por fábricas de piensos así como de otras materias.

Paso por Serrada, un pueblecito que sigue a Villanueva del Duero, con no mucha población. Al tener una bajada, descanso un poco a medida que voy bajando por la carretera sin pedalear. Al salir de Serrada el viento comienza a soplarme con fuerza.

Se mantiene la fuerza del viento pasando por la Seca en dirección hacía Medina del Campo. Ocasionalmente me encuentro con subidas que me cuestan bastante pedalear debido a que me cuesta mucho avanzar por el viento. Me suelo cabrear con facilidad y maldecir al tiempo vallisoletano. Pero he de seguir. Alguna que otra vez pienso en darme la vuelta, pero si fallo en este paseo con la bici, no hay duda que fallaré en Salamanca dado que climaticamente cuando vaya será marzo, y se incrementan las probabilidades de lluvia y viento. Así que tiro como puedo, amargado, dado que al sentir constantemente el azote del viento en la cara, lo paso francamente mal, y más teniendo en cuenta que presento resistencia a tal fenómeno pedaleando más rápido.

Al situarme a diez-quince kilómetros de Medina del Campo, no contento con el viento, me comienza a llover con tal magnitud que termino por empaparme. Incremento la velocidad de pedaleo, y en ocasiones llego a notar algo de granizo, tal vez por la fuerza con la que cae la lluvia que me araña la cara. Me niego a ponerme el chubasquero, no he de perder tiempo ni tampoco parar, perdería el ritmo y con ello el calor corporal emanado del esfuerzo.

Llego a Medina del Campo sobre la una en punto del mediodía. He recorrido cuarenta y cinco kilómetros en apenas dos horas presentando las condiciones climáticas descritas en los párrafos anteriores. Me acerco a un bar, dejo la bici y entro. Me tomo un café para entrar en calor, fumo un cigarro que no volveré a fumar hasta pasadas cinco horas después. Y posteriormente salgo con la bici y me interno en el casco histórico del pueblo. Saco fotos a su plaza mayor con su ayuntamiento, a algunas iglesias, así como alguna que otra foto en la que salgo frente a esos edificios. Entonces decido ir al castillo ubicado en lo alto de una colina, ciertamente complicado de acceder por las callejuelas por las que me he de meter. Al final consigo llegar. Me hago fotos y lo visito un poco por dentro. Me siento orgulloso de tenerlo ante mis ojos. Un templo consagrado a la hispanidad, un monumento a la grandeza de esta tierra castellana. Me siento un aventurero, un viajero por las tierras de mi patria. Es increíble contemplar las gigantescas almenas tan de cerca, es como si pareciera que de un momento a otro van a surgir guerreros medievales asomándose por las ventanas. Me hace gracia porque de pequeño hice un escrito sobre ello, sobre los tiempos de miseria medieval en los que debido a las constantes guerras que había entre los señores feudales, la población vivía y se refugiaba dentro. La vida es curiosa por las coincidencias que da.

Pasados esos felices momentos decido volver a casa. Serán las dos y media. Pierdo media hora más para salir de Medina del Campo debido a que me he de desorientado por el cansancio y por la distracción. Al final tras preguntar a sus buenas gentes, me interno en la carretera que me ha conducido hasta el pueblo, la de antes. Me hace buena temperatura y ya no llueve, al contrario, me llega a hacer sol. Cosa que celebro con mucho goce dado que es cuando en la ida, voy a tener riesgos de flaquear de fuerzas.

Mi viaje prosigue volviendo a pasar por los pueblos citados. Durante el trayecto me ocurre que de haberse nublado con fuerza, con nubarrones grises. En la soledad de la carretera, al mirar al cielo, noto como si el gran Sol luchara por abrirse y desquitarse de los nubarrones. Entonces siento una llamada que me incita a detenerme y a mirarle. Es como si supiera de mi viaje y me mirase a mí, se hubiera mostrado por esa razón. Mi martillo de Thor me brilla, un símbolo pagano que siempre llevo con migo colgado a mi cuello y que nunca me quito, porque creo en la naturaleza, en los espíritus y energías de la tierra. Y fruto de esa llamada decido inmortalizarla en una foto para dar testigo a los demás de que hay vida más allá de las ciudades, una vida, una fuerza energética y espiritual que solo se capta cuando el ser decide adentrarse en su soledad por caminos, que aparentemente solo son caminos, pero que en realidad, cuando el ser se libera de todo, esos caminos brillan, y las esencias desconocidas, imperceptibles en la vida mundana, se le aparecen.

Tras esto, prosigo mi viaje hasta llegar por fin a Villanueva del Duero. Apenas me quedan veinte kilómetros, llevo sin comer desde las nueve de la mañana, y son las cuatro en punto. Noto como mi estomago se comprimiera, como queriendo comerse a él mismo. Entonces viendo la situación, en mitad del trayecto, sin pararme, meto la mano derecha en la mochila de mi espalda, y lentamente y con precaución al sujetar la bici con una sola mano, lo voy sacando. Es un pequeño bocadillo de lomo y queso fuerte de oveja, algo que me encanta. Reduzco durante diez-quince minutos la velocidad para comermelo. Pasado eso, decido seguir como he venido, a sprint, al máximo rendimiento.

Al final llego a Valladolid por Covaresa, me mareo, noto que mentalmente no puedo más, que me voy. Así que decido ir más deprisa si cabe, doliéndome muchisimo las piernas, por el carril bici, pasando por Vall-Sur. Me interno en el paseo Zorrilla y así hasta mi casa. Encima al tener una pequeña subida antes de llegar a ella, ya llorando del dolor tan grande que estoy soportando. Decido bajarme de la bici, agarrar el eje de manillares con la mano derecha, y subir la cuesta corriendo al máximo. Tanto es así que noto que me desvanezco, pero trato de aguantar con las pocas fuerzas que me quedan. Al final llego a casa...

Conclusión: Para ir a Salamanca voy a tener que salir temprano, aún no he fijado el día de salida, será en carnavales. Voy a tener que ir a un ritmo suave hasta la mitad del trayecto entre Peñaranda y Medina del Campo. Entonces sera ahí cuando me queden menos de sesenta kilómetros cuando deberé meter el sprint final y llegar al máximo rendimiento a Salamanca. Si llego a la tarde, tendré tiempo de visitar la ciudad y deleitarme con sus monumentos y edificios. Pero ello me obliga a llegar y alimentarme bastante bien y sobre todo descansar. Pues al día siguiente deberé regresar a Valladolid.

Ahora: Ahora solo puedo relajarme, nutrirme bien de vitaminas de los alimentos. Así como estar físicamente preparado. Pero sobre todo mentalmente, dado que voy a hacerme casi 300 km entre que me salgo de mi casa y cojo la carretera a Medina del Campo, para luego Peñaranda de Bracamonte, y entre lo que me meto en Salamanca etc. En dos días voy a pasar un dolor tremendo, por ello me tengo que preparar para un viaje en el que por momentos sentiré que me no podré avanzar más. Pero yo tengo mi ley, una ley en la que un artículo anterior denominé: La Ley de Alexander. Y por los dioses, por la tierra sagrada a la que amo, y por el pueblo al que consagró mi viaje, la cumpliré. Pues la Ley es dura, pero es la ley, y por lo tanto ha de cumplirse.

FOTOS DEL VIAJE: