jueves, 28 de octubre de 2010

SENECTUD


Se me enfría el café, fumo y cierro los ojos,
trato de soñar y no puedo y no lloro,
y suspiro y quieto me quedo, y miro por la puerta del bar,
los ancianos caminan lentamente sus últimos pasos hacía el abismo,
otros sentados se quedan, mirando al alba a lo lejos, cerrarse,
sus manos rugosas, briznas de hierba van palpando,
en la soledad, en la penumbra de sus vidas, ahí están,
sentaditos, que la muerte les apaciguará,
y una sonrisa emerge de sus labios,
sus lágrimas bajo el frío del Otoño se congelan,
formando estalacitas, que goteando van recuerdos,
frente al árbol que aún conserva sus hojas,
ellos ya han ido de la vida y solo secarse les falta,
y arrastrados son por el horizonte del olvido,
y miro cercana a mi soledad,
y miro cercano a mi silencio,
que como una hoja seca me siento,
y solo esperar me espera,
en el sinfín del horizonte, perderme,
soledad...

miércoles, 27 de octubre de 2010

BREVE REFLEXIÓN SOBRE EL CONCEPTO DE TRAGEDIA


Nunca se muere, siempre se es eterno, el final es algo que no existe. El sentido trágico con el que otorgamos poder a nuestras vidas solo es una concepción artística. Es cierto que el hombre en sí mismo constituye una tragedia en sí mismo por el miedo a lo desconocido. En sí misma la tragedia es algo innato y que forma parte del Cosmos, pero ello no quita que se pueda ir más allá de este limite, convirtiéndose así en algo que no tiene un punto final, sino que continuamente se va renovando a medida que el tiempo, concepción humana, sigue avanzando.

En la medida en la que ese vació persiste la idea de ese final sigue existiendo. Pero ahora mismo ello no se tiene que ver como una imposición. en sí esa especie de peso constituye el único fin por el que el hombre consigue elevarse ciclicamente y renovarse con más fuerza.

¿El fin de ese destino?, la respuesta es clara, no existe el destino, es algo que simplemente se crea para dar concordancia a nuestra existencia ante la inminencia de la muerte. Pero ello no gusta que sea algo negativo. Más bien la creencia en las fuerzas oscuras de la existencia es lo que permite al hombre ser hombre como unidad en sí mismo, es decir, ser un ser. La fusión de los negativos conduce a los elementos positivos. En sí mismo su negación, la huida de la razón de tales concepciones y ya el hecho de negarlo, constituye el inicio de la tragedia negativa. Su reverso es la aceptación del hombre como ser que a la vez que carga, se libera progresivamente mientras la línea del tiempo discurre por el vació, avanzando y tejiendo cada sujeto, irónicamente, su destino. Lo contrario significa llegar hasta la auto destrucción de la existencia como un cumulo de materia positiva de signo negativo que termina ardiendo en sí misma y perdiéndose en el cosmos dando origen a la nada, es decir, a la sociedad moderna.

Con esto termino mi breve exposición sobre mis ideas acerca de la Tragedia de la cual he hablado poco, queriendo desarrollarlo más por el sentido final de la existencia común de las cosas entes vivos.

martes, 26 de octubre de 2010

DOCUMENTAL, "UN PASEO POR CAMPO GRANDE, EL PULMÓN DE VALLADOLID"


La ciudad de Valladolid, a veces simple, otras es todo lo contrario, y es por ello que a veces el navegante no encuentra su lugar y se ve necesitado de buscarlo. Eso mismo nos pasa a nosotros, navegantes que buscamos nuestro rincón en la armonía del mundo, en la musica que emana del silencio, así como en la tristeza que para nosotros se transforma en alegría. El hecho de perdernos por horas, de olvidarnos de que fuera está la ciudad, cuna del materialismo.

Por ello, queriendo ser un romántico que no pertenece ni al ayer ni al ahora, os quiero invitar a que deís con migo un paseo por Campo Grande, un parque que sirve para que los vallisoletanos nos sumerjamos en las antigüas raices de nuestra tierra y como os he dicho, olvidemos. El documental está hecho cámara en mano y esta dividido en tres partes. Espero que os guste. Un saludo

PARTE I

http://www.youtube.com/watch?v=j6j_BhjyG-0

PARTE II

http://www.youtube.com/watch?v=aVr6P8lNOXs&feature=related

PARTE III

http://www.youtube.com/watch?v=qmxJbq5tTxA

viernes, 22 de octubre de 2010

HABLANDO DE JOVELLANOS I


Hablo de Jovellanos, porque me interesa mencionarlo por ser un lector principiante en sus textos que este buen señor nos dejó escritos. En especial hay uno que encontré disperso por esos innumerables sites que hay en Internet dedicados a él, y el cual, me dispongo a analizar debido a su importancia.

En él, Jovellanos en el fragmento de su discurso de entrada en la Academia de la Historia, nos encontramos con que habla de varías cosas, entre ellas la historia.¿Qué es para Jovellanos la historia? Para él tiene el mismo valor que lo tuviera para con Cicerón, la historia es testigo de los tiempos pasados, es decir, nos da a conocer esos tiempos desaparecidos y es maestra de la vida. Al igual que Cicerón, Jovellanos considera que el hombre es como un pequeño átomo o partícula diminuta cuya existencia, grandiosidad e inteligencia se basa en el conocimiento del pasado, y por ende todas aquellas partículas que no conozcan la historia no podrán ser en definitiva nada, solo se limitarán a seguir presentes hasta su desaparición chocando unas con otras. Serán por poner un ejemplo último, como niños, vivirán en la infancia eterna y al sufrir los castigos de la vida se preguntarán pero no hallarán respuesta, por lo tanto el problema seguirá existiendo.

El estudio de la historia si se quiere presumir de ser justos y razonables sencillamente conviene e incumbe a todas aquellas profesiones que tengan alguna relación con el pueblo. Destacando en estadistas militares, gente del derecho y filósofos. Además se señala que todos pueden sacar muchas cosas además de conocimientos, como el hecho de aprender a ser personas, no ciudadanos del buen estado, que no es lo mismo.

Según Jovellanos la profesión que más puede obtener de la historia es la de magistrado. La argumentación es la de que el magistrado como tal debe estudiar otras cosas para el desempeño de su labor, e insiste en que es la historia lo que facilitará el conocimiento y el buen obrar de los hombres.

Así, como buen ilustrado en ese fragmento el cual hemos analizado brevemente, Jovellanos defiende el conocimiento y le da una dimensión moral, pues piensa que los seres humanos se harán mejor como individuos y en su trabajo, beneficiando a la sociedad. Así pues las ideas de Jovellanos en el ayer y el hoy siguen teniendo valor así como lo seguirán teniendo en el mañana. Por ello es necesario su desarrollo en la sociedad actual en la que a pesar de la extensión de la educación, sigue habiendo ignorancia en cuestiones de la vida. Es necesario por ello su desarrollo en una sociedad en la que falta en gran medida un sentido mora que este en la base de las relaciones con los demás, una sociedad en la que domina el individualismo colectivo en lugar del bien común.

miércoles, 20 de octubre de 2010

DOS CANTOS AL FINAL DE LA VIDA


Unos vienen
y otros se van,
la muerte es la nobleza,
para afrontar nuestro destino,
da sentido a cada paso que damos,
dama inmortal que recuerda quienes somos,
de que lugar si existió (...) venimos,
de los abismos, de donde el recuerdo yace.

Es tragedia la vida,
de dolor y sufrimiento
triste partida es,
y en silencio me pregunto (...),
¿si no es mejor acaso
abrazar el final antes que el comienzo?,
este último jardín de espinas,
dolor,
porque este destino nuestro es,
¡no tengamos miedo, la muerte final no es!,
es solo lamento, más si llantamos
es que entonces estamos vivos.

Sin ella nuestras ni son vidas,
ni tampoco ríos,
que al alba conducen, a la luz de la senda,
donde hallase el sentir de la razón,
y por momentos siento escuchar al más allá,
que allá se encuentra esperando el final,
conciencia inmortal,
alma de la vida que de sus rayos
mana la vida que fuego es,
lo etéreo siempre perdura,
el calid que por el hombre fue
entregado para el hombre.

Y en llantar solo es bella y triste forma es,
de conocer a destino nuestro desta muerte,
desta efímera existencia,
pues tan triste como final es,
es la belleza deste mundo quien reflexionar hacenos,
sobre mundo nuestro que nos rodea,
aquella conciencia que infinita vaga
por los océanos estrellados,
almas que navegan, almas que brillan,
en aquel firmamento,
que el hombre, miedo tiene de mirar.

¡No temáis amigos míos,
nuestro camino nunca es finito,
más ni tuvo comienzo, ni tuvo final!

Existimos para nuestra libertad crear,
y nunca tan bello momento,
fue tan inmenso como este.

Gozemos de él,
sintamos como nunca
aquello que ni dado ni entregado
nos fué.

II

A triste mío el pesar,
alzo mi espada,
rompiendo las cadenas del destino,
elevando alma mía es inmortal,
encontrando alma mía belleza és,
y alzo súplica frente a la oscuridad,
destos tiempos que día alguno terminaran,
y donde veo esperanza, veo vida,
y alzo me contra la verdad,
cortando con la espada,
las espinas de la vida,
cortando con la espada,
las cadenas de la esclavitud,
cortando con la espada,
las cadenas de la realidad.

Y sea alma inmortal la que perviva,
por el fin destos tiempos,
que nunca tan nuevos como ahora
fueron.

¡MUNDO VEN A MÍ!


Hoy quiero escribir,
cantar a las musas, amadas mías,
tanta locura llamada amor,
¡canaliza, canaliza!,
amada mía,
que sean mis sentimientos,
los que afrenta tomen,
me irradie el aura su luz,
que el fondo de mi interior,
de tanta pasión, regurgita.

¡Hoy quiero ver el mundo,
quiero amarlo con intensidad!

Quiero cantar sus alabanzas,
¡mundo ven a mí!,
¡mundo ven a mí!,
que sea tu luz la que me inunde,
alejado de griterios,
infundo en los amores,
infundo en las libertades.

lunes, 18 de octubre de 2010

UNA NOCHE FRENTE AL ÁRBOL DE LA VIDA


Mirando el otro día al árbol de la vida,
que eterno y fulguroso allí
a los rayos del Sol pacía,
pregunté si existe el amor,
por el contrario, envidia, odio, traición,
por más contrario, falsedad, rencor, engaño.

Contemplé las hojas que como todo
en vida que es nuestra,
se iban cayendo, una tras otra,
el ponto frío azotaba mi rostro,
y tejía la pena su hilillo de oro,
más fino es punteado por bolitas de cristal,
no tuve más respuesta que el frío
que mana como fuente que és,
deste silencio atormentado.

Entonces no comprendí, marché,
me dejé de la mano de los dioses,
guiar con la mirada a la noche cercena,
a mi tiempo, y por momentos,
lo olvidé, más no lo percibí,
y me quedé allí, percibiendo,
recordando a mi sagrada tierra,
es de menester que la nombre,
Galicia tierra querida,
olvidando mi pesadilla, recordando
sueños del Otoño, que más es brillo
más es esperanza,
dorado el mar de nuestro señor Atlas,
que aún se percibe su sufrimiento,
por dar esperanzas a los mortales,
ejemplo de desafío contra lo imposible.

Pasivo me quedé,
suspiré y mis ojos unas lágrimas
en frío cerceno derramaron,
en la noche de los tiempos,
aguardando ese amanecer
que nunca termina de llegar,
y que más sino es en vida,
será en muerte cuando llegué,
y que antes sea mi ethos quien
vea la luz en vida esta,
de ocultos secretos de alma inmortal,
más es virtud ser como ella,
y pueda fundirse mi ser en lo inmenso,
pretiosa vita contingere.