miércoles, 1 de julio de 2009
¿Y QUÉ COÑO PINTA EL MUNDO EN TODO ESTO?
Esa es la vida de la sociedad de hoy en día, soñar y soñar, enseñar el plumero y ocultar el rabo por miedo no se lo corten y mañana será otro día. Y nos volvemos a casa felices y así hasta que llegue ese último momento y veamos que no hemos hecho nada en nuestras vidas.
Luchamos si claro, por dar un sentido a nuestro día a día, tratamos de buscar y buscar, eternos inconformistas encarcelados en vida, pensando, pensando mucho, basandonos en textos de tíos a los que no conocemos, basandonos en un sentir que ostias, tampoco conocemos, solo percibimos, y por lo tanto nuestra existencia en la cual yo me pregunto si acaso no es un sueño al igual que las pesadillas que me invaden cuando duermo. No es si no dos realidades, o mil realidades que puedo percibir y que siento todas en una producto de no llegar a esa meta y es la realiserung completa como individuo, da igual, si solo son palabras y ahora entiendo que hay cosas que solo pueden ser capaces de transmitirse por satwa, la acción expresada por rajas.
Por una vez voy a ser claro, no te voy a decir más, ahora termina por favor el texto por mi.
Un saludo.
lunes, 29 de junio de 2009
SERVICIO AL ESTADO Y BUROCRACIA POR JULIUS EVOLA
Una señal característica de la decadencia de la idea de Estado en el mundo moderno está representada por la pérdida del significado de aquello que, en una acepción superior, significa el servicio al Estado.
Allí donde el Estado se nos presenta como la encarnación de una idea y de un poder, en el mismo tienen una función esencial aquellas clases políticas definidas por un ideal de lealismo, clases que, en la acción de servir al Estado, sienten un elevadísimo honor y que, sobre tal base, ellas participan de la autoridad, de la dignidad y del prestigio inherentes a la idea central, de modo tal de diferenciarse de la masa de los simples ciudadanos "privados". En los Estados tradicionales tales clases fueron sobre todo la nobleza, el ejército, la diplomacia y, finalmente, aquello que hoy se denomina como la burocracia. Es sobre esta última que nosotros queremos dirigir una breve consideración.
Tal como ha sido definida en el mundo democrático moderno del último siglo, la burocracia no es más que una caricatura, una imagen materializada, opacada y desfasada de aquello a lo cual debería corresponder su idea. Aun prescindiendo del presente inmediato, en el cual la figura del "estatal" se ha convertido en la imagen escuálida de un ser en lucha permanente con el problema económico, de modo tal de ser ya el objeto preferido de una especie de ludibrio y de amarga ironía, aun prescindiendo de esto, el sistema presenta caracteres inverosímiles. En los actuales Estados democráticos se trata de burocracias privadas de cualquier autoridad y de cualquier prestigio, privadas de una tradición en el mejor sentido de la palabra, con personal en exceso, mediocre, mal retribuido, caracterizado por prácticas lentas, desganadas, pedantes y farragosas. El horror hacia la responsabilidad directa y el servilismo hacia el "superior" son aquí otros rasgos característicos; en lo alto, otro rasgo que se encuentra es un vacío oficinismo. En general, el funcionario estatal medio de hoy en día se diferencia muy poco del tipo genérico moderno del "vendedor de trabajo"; efectivamente, en los últimos tiempos los "estatales" han asumido justamente la figura de una "categoría de trabajadores" que va detrás de las otras en cuanto a las reivindicaciones sociales y salariales en base a agitaciones e incluso huelgas, cosas éstas absolutamente inconcebibles en un Estado verdadero y tradicional, tan inconcebibles como el caso de un ejército que se pusiese a hacer huelga en una determinada circunstancia para imponer al Estado, comprendido como un "dador de trabajo" sui generis, sus exigencias.
En la práctica, hoy se llega a ser empleados del Estado cuando se carece de iniciativas y no se tiene ninguna perspectiva mejor en la vida, teniendo en vista un sueldo modesto, pero seguro y continuo: por lo tanto algo propio de un espíritu más que pequeño burgués y utilitario.
Y si en la baja burocracia la distinción entre quien sirve al Estado y un trabajador o empleado privado cualquiera es a tal respecto casi inexistente, en las altas esferas el burócrata se confunde con el tipo del politiquero y del "puntero". Tenemos así "honorables" y "personas influyentes" investidas del poder de gobierno, pero las más de las veces sin el correlato de una verdadera y específica competencia, las cuales en las componendas ministeriales toman o se intercambian las carteras de uno u otro ministerio, apurándose en llamar a su alrededor a amigos o a compañeros de partido, teniendo menos en vista el hecho de servir al Estado o al Jefe del Estado, cuanto el de recabar provecho de la propia situación.
Éste es el lamentable espectáculo que hoy nos presenta todo lo que es burocracia. Pueden influir aquí razones técnicas, el desmedido acrecentamiento de las estructuras y superestructuras administrativas y de los "poderes públicos": pero el punto fundamental es una caída de nivel, la pérdida de una tradición, la extinción de una sensibilidad, todos éstos fenómenos paralelos al del ocaso del principio de una verdadera autoridad y soberanía.
Nos viene a la mente el caso de un funcionario, que pertenecía a una familia de la nobleza, el cual presentó sus dimisiones cuando cayó la monarquía en su país. Se le preguntó entonces: "¿Cómo es que Ud., poseedor de riquezas incalculables, podía ser un funcionario a sueldo, sin tener ninguna necesidad de ello?". El estupor de quien se sintió hacer semejante pregunta no fue menor del de aquel que se la había hecho: puesto que él no podía concebir un honor mayor que el de servir al Estado y a su soberano. Y, desde la perspectiva práctica, no se trataba aquí de una "utilidad", sino de la adquisición de un prestigio, de un "rango", de un honor. Pero hoy en día, ¿quién no se asombraría si el hijo de un gran capitalista ambicionara convertirse en un..."estatal"?
En los Estados tradicionales el espíritu antiburocrático, militar, del servicio al Estado tuvo su símbolo en el uniforme el cual, así como los soldados, endosaban también los funcionarios (nótese como en el fascismo existió un deseo de retomar tal idea). Y en contraposición con el estilo del alto funcionario de hoy en día que hace servir su puesto a sus utilidades individuales, existía en ellos el desinterés de una impersonalidad activa. En la lenguafrancesa la expresión: "On ne le fait pas pour le Roi de Prussie" quiere decir aproximadamente: se lo hace aun cuando no nos viene una moneda en el bolsillo. Es una referencia a aquello que, por el contrario, fue el estilo de puro y desinteresado lealismo que constituyó el estilo de la Prusia de Federico II. Pero también en el primer self-government inglés las funciones más altas eran honoríficas y confiadas a quien gozara de una independencia económica, justamente para garantizar la pureza e impersonalidad de la función y simultáneamente el correspondiente prestigio.
Tal como se ha mencionado, la burocracia en sentido negativo se ha formado paralelamente con la democracia, mientras que los Estados de Europa central, por haber sido los últimos en conservar rasgos tradicionales, conservan también mucho del estilo del puro y antiburocrático "servicio al Estado". Cambiar las cosas, en especial en Italia, es hoy una empresa desesperada. Existen gravísimas dificultades técnicas, así como financieras. Pero la mayor dificultad se encuentra en aquello que deriva de la caída de nivel, del espíritu burgués, del espíritu materialista y ventajista, de la carencia de una idea de verdadera autoridad y soberanía.
De "Il Secolo d'Italia", 21 de Marzo de 1953
sábado, 27 de junio de 2009
EL ÚLTIMO ADIOS...
miércoles, 24 de junio de 2009
ARTÍCULO ACERCA DE LA LIBERTAD Y DE LA VIRTUD
PROLOGO AL TEXTO
Nos llega un estupendo texto de un colaborador nuestro, aportándonos sinceridad,sinceridad que habla de una vida absurda en la que nos entretenemos en aparentar y poseer algo que no tenemos, ¿pues qué somos con poseer si no poseídos creyendo tener en ello la libertad? No, la libertad se basa en el dominio, en el conocimiento de todas las fuerzas y dominarlas, pues la verdadera meta del hombre hoy confundida es llegar a ser dioses, llegar a tal grado de perfección moral que nos permita “elevarnos sobre nosotros mismos” y no tener miedo, pues el miedo es la fuerza oscura personificada en uno de los tres Gunas llamado “Tamas”, la negación a la verdad acerca de nuestra existencia, y es ahí donde debemos profundizar y guiar nuestras vidas, dar y no recibir nada a cambio.
¿Y no es acaso el amor a una mujer algo inexistente en nuestros tiempos?, Acaso no es verdad que las mujeres son tratadas como putas? ; Ya no existe pues el verdadero sentimiento que nos hace amar a una persona por lo que es, en este caso la cosa más preciosa existente hoy en día, ¿y no miento acaso que es su amor lo que en turbia vida nos guía a los hombres?
Gustosamente me remontaría al mundo de la caverna de Platón pero quiero ser lo más breve posible. Vivimos en un mundo de sombras, nos dejamos guiar por lo físico, y como Plutonio dijese “solamente es aquello que se ve, pero no existe, porque la existencia la damos nosotros, para nosotros el “creer” es lo que dota de color a las cosas, incluso a las personas, y es ahí por lo que nuestra lucha deber orientarse en ese sentido, en resucitar el amor, el sentido heroico de la vida, pues guerreros somos, guerreros que luchamos por dar un sentido a las cosas inmóviles, no guerreros de nadie, sino de nosotros mismos, y es ahí el principio de libertad, el guiarnos por la auto conciencia y el dominio de lo ajeno.
Un cordial saludo.
Círculo de Pensamiento Identitario Atenas Valladolid
¿Cuándo perdemos la vida?,¿cuándo morimos? Cuando nos es arrebatada violentamente?,¿O simplemente la perdemos todos los días, en el día a día? Piensa que haces todos los días, te levantas, desayunas, una ducha para despejarte, vas a clase, al curro. Sales de clase o del curro, llegas a casa, comes. Te pones a estudiar o vuelves al trabajo, sales de este, llegas a casa, cenas y te duermes. Bueno llega el fin de semana y sales, te diviertes, bebes, comes bien, conoces gente.
Una y otra semana hasta que te jubiles, ¿y a partir de ahí que?,¿realmente haces algo que merece la pena? , ¿realmente haces algo importante?, ¿algo que cambie el curso de las cosas? O eso que haces los errores y los aciertos solo afectan en unas pocas cosas, banales a los ojos de la eternidad y la inmensidad, ¿pero importantes en tu individualidad? ¿que es banal? Depende de nosotros, para algunos el amor, el sexo, el placer, es algo banal, para otros la gloria, la fama, el honor, lo es.
Honor,¿queda algo en nuestros días? Ahora insultas a alguien y se rebota como un crió pequeño, no como un hombre ofendido. No quedan hombres, han sido amaestrados. Como gatos que juegan con el ovillo porque no conocieron el placer de cazar al ratón con sus propias garras, eternos cachorrillos. El honor es un chiste, nadie se reta ya a duelos, ahora si retas a alguien a una pelea ten por seguro que vendrán 7 más con él. Cuan importante es el honor, sin el no quedan caballeros, amagos de hombre. Niños vestidos con ropas de hombre. ¿Cuando fue la última vez que el alguien abrió una puerta a una dama, por el mero hecho de ser caballeroso no con segundas intenciones? Pues el honor ya no existe, antes el honor era el respeto y la forma de afrontar las acciones consecuentes del destino, dar la mano a los más débiles pero nunca que te la den a ti, si no levantarte por tu propio ser.
El desnudo, tanto el femenino como el masculino, es ahora, algo pornográfico, la belleza de las sensuales líneas en el cuerpo de una mujer clásica, su piel pálida casi como el mármol, o la rudeza del guerrero en las esculturas masculinas. Nada queda ya, todo se reduce a las cualidades sexuales de ambos. La belleza del amor de verdad, puro sin intereses. No hablemos de los que ni estudian ni trabajan, ni siquiera lo intentan, ¿para qué?
Dioses lo perdimos todo cuando se confundió libertad con libertinaje. Que hombre desea una musculatura regia y firme si no es para presumir, no para obtener una mayor fuerza o un equilibrio tanto físico como mental. Que mujer no desea un cuerpo 90-60-90 sino es para presumir...Quien quiere algo que no sea para presumir, disfrutar, disfrutar, disfrutar... no oigo luchar en vuestros cerebros, no oigo trabajar....
¿Para qué? decís.
Para no deber vuestra fingida libertad a aquellos que pensamos disfrutar ahora que el sacrificio, la lucha y el trabajo llegaran y no voy a gozar de los frutos que coseche.
¿En que perdemos la vida?,¿en un coche mejor?,¿en una casa mejor?, ¿una esposa en casa y una amante a 50 km?,¿un jardincito en mi casa?, ¿ganas tu vida o dejas que la ganen por ti?...
domingo, 21 de junio de 2009
CANTO A UNA PAZ Y A UN AMOR PERDIDO
Miro hacia el cielo y punto fijo me quedo, en lo que conciben las estrellas, mi mirada.
Pongo la mano en el corazón y lloro, mirando al cielo estrellado, sopla el viento suavemente como si una honra de despedida, por tal dura y amarga existencia se me diese.
Miro a los árboles, ellos me miran a mi, les acarició, tratando de sentir aquello que les da la vida, les abrazo.
Dejo de llorar, mudo sin sentimientos a su interior me agarro...
CANTO II
Te llamabas Mi, aunque para mi, no había palabras para nombrarte, solo había sentimientos, y más allá de eso, un universo entero, en el que espacio no habría para describirte mi amor.
Te vi, tu me vistes, y como un navegante a punto de partir, en busca de estrellas y de soledad, en mitad del triste asfalto, entre sonrisas y llantos, tus ojos eran vida, era como ver una luz en mitad de la oscuridad y que hasta bello mundo aunque por unos instantes fuera, volando me transportase, y fuese el brillo algo que palabras no tengo, si atino a decir, mi señora.
Que vos con su cabello, dorado del sol, peinado por la luna, pues menos no fuisteis ni sois, la gran dama, la gran princesa, de aquella cuyo rostro me dejo acariciar, y a un mundo ya he dicho, y no canso, de olores, no lo se, solo se, que en mitad de la tormenta en la cual mi vida, pequeña barca, naufraga, y no hay segundo posible.
Mi, me lo distes, no te lo pedía mi conciencia, te lo pedía mi corazón, y por un momento necesitaba a la mar la calma, aunque solo, por breves instantes fuese, más parecieron me una vida entera.
Mil años, dos mil..., en los números me pierdo,pues solo recuerdos del corazón a los ojos vienen me, y ahora mientras estos recuerdos escribo, es como si a usted, aquella a la que como si una luz en la oscuridad fuese, me hizo feliz, y Yo de amor trate de arroparla, a una sonrisa tierna y sincera, de unos labios tan bonitos, tan bonitos.
Pero es que aunque fuese tu cara un ropaje corroído por mil y un tormento, de los que mis ojos tienen mucho que contar, te amaría por cien vidas y más eso, nunca me bastaría, daría pues todo lo que tengo, que a fin de cuentas sincerome, es mi vida, es mi alma que desnuda, ayer fue por la suya arropada, más la mía la pertenece, y no hay más motivo para vivir, que tu, mi señora.
Perla por la que un destino a la oscuridad, a cambio de su bienestar entregaría, y último sería, en caer para que usted huyese, y cuando a buen seguro estuviese, caer en la oscuridad, con su reflejo en el rostro, sin importarme nada morir, solo pensando en ti, más que otra cosa hay más bella y por la que merezca la pena que por usted...
CANTO III Y ÚLTIMO
Un mundo de falsos, de corrupción, de odio, sin amor.
Una guerra de dolor, de caos, de locura, en la que Mi, solo material somos, y ya no hay sitio para nuestro corazón, ya no hay sitio para el amor, ya no hay sitio para los héroes, ya no hay sueños por los que soñar, ya no hay amor por el que nuestra vida entregar.
Y solo somos pues como una turbia de locos, de la que Yo...me desprendo, pues no hay mayor peso que lo ajeno, y por ello mi alma quiero desnudar, hacerla bondadosa, y dar para no recibir, si acaso que sea el amor lo único que pida, para poder vivir, un día más...
Mi huya, no se quede, yo cubriré el paso, no se deje engañar, sea libre, no dependa de lo demás, dependa de sí misma, y ame por amar, y ser amada, en la sinceridad, de almas libres, de mundos esclavos, de mundos ilusos.
Desnude su alma, pues si por mi fuera, no la amaría más que con la mía, dado que rostro por tratar de darla mayor sinceridad no tendría, me lo arrancaría, aunque dolor sintiese que por usted solo sería una ilusión.
Lleva usted la punta de una flecha, una punta que la dí, la punta que la protegerá, y ahí guardado esta mi beso, y el suyo, ahora esa flecha será un recuerdo, aunque las dos caras no se lleguen a ver nada más que en nuestros corazones, no se marchitará, y algún día la veré, no la puedo decir lo que haré, pero creo que lo primero, será mirarla a sus ojos, y después soñar...
sábado, 20 de junio de 2009
EN REPULSA POR EL ÚLTIMO ATENTADO DE ETA
