martes, 26 de mayo de 2009

ASESINATO


Y es su sombra como una tempestad,
a la cual fijamente,
todo el tiempo del mundo,
tras triste vida esperando,
más esa cada minuto pareceme,
que el rostro me tapa,
y es entonces como cientos y cientos,
de chasquidos inundan como lluvia mi rostro,
ocupandome mi mente en úna unica postre.



Dolor y dolor,
placentero dolor,
que de sangre cubre mi rostro,
y más pareceme a mi alrededor,
perlas que de los cielos brotan,
purpuras que con el barro enmudecen.



Y solo es mi corazón unico salvo,
que sabe bien negro esperar,
a su fin esperando,
tan ansiado momento,
por un momento detienese.



Deja el viento de soplar,
deja la lluvia de caer,
y por un segundo,
solo se respiira sangre,
y el cielo de blanco se tiñe,
y es el humedo asfalto,
jardín de la blancura,
el mundo puro espera,
las sobrias puertas al infierno abrense,
a la inmensidad de la oscuridad.



Espera...



Un ojo negro apuntame,
mostrandome cual es mi despertar,
al mundo alzo última vez mi vista,
y no teniendo nada que en el corazón guardar,
ni por lo que luchar,
por última vez digo,
adios...



Y estrella negra ante mi estalla,
en mis ojos se delata,
brotando rojo manantial,
fontana de la vida,
en rojo mi mundo blanco tiñe.



Y es mi cuerpo que aqui perenne yace,
cadaver uno solo,
perdido en la infinitud,
de lo que concibe la vida,
sin nombre y sin rostro.



Muerte

jueves, 21 de mayo de 2009

ESTRENO EN OTOÑO DE AGORA


En breve se estrenara en España a mediados de Octubre para ser exactos salvo que halla retrasos la última película de el genial cineasta español Alejandro Amenabar titulada Agora; Película que se ambienta en el antiguo Egypto bajo el imperio romano situandonos en torno al 415 d.C en la figura de Hipatia,una de las últimas personas dedicadas a la filosofía neoplatónica y al conocimiento de los elementos configurando la esencia de la religión pagana antigua basada en la relación entre conciencia-objeto de la que en breve hablaremos.

Historia que como todos sabemos culmina en la invasión cristiana de la famosa ciudad de Alejandría (hoy sumergida por un terremoto en torno al s.VI d.C) el asesinato de Hipatia y la destrucción ignorante de toda la filosofía y conocimientos de el mundo antiguo bajo la ignorancia propia de un cristiano al negar el mundo en el que vivía y en el que vive, por esa capacidad de creerse algo edificado sobre la nada.


Por lo que sabemos el rodaje ha sido llevado a cabo en la isla de Malta y trabajaran actores de la talla de Rachel Weisz como Hipatia y Max Minguella como el esclavo que trata de ayudar a Hipatia en su tarea por defender el conocimiento y a la ciudad.


miércoles, 20 de mayo de 2009

GUERRA POR LA LIBERTAD II PARTE



II Y ÚLTIMO CANTO


Y es entonces cuando grito libertad,
Por fin claro siento,
Que el mundo
me quita la agonía,
Y es entonces cuando libro,
La eterna batalla,
Entre la razón y la pasión,
Y más es el ímpetu que me arrebata,
La melancolía,
Maldita melancolía,
Soledad,
maldita soledad.


Pero allá en altos claros siento,
Lo que mi voz me dicta,
Y esa pasión,
Lo que busco,
¿Qués lo que busco?
Sino un vano sentimiento,
De felicidad.
Un clamor que suena alto,
Y allá mientras la tormenta,
Y la mar se enzarzan,
En cruenta lucha,
Por quien es la razón,
Quien domina a quien,
Y quien (suspiro),
Cuanto este camino,
Termine,
Quien vivirá,
Cuyas palabras
nunca perecerán,
Y su alma eterna,
En en aquellos cuya mente
es desterrada,
Pervivirá.

Libertad,
Libertad,
Solo clamo libertad,
Aunque el clamor del mundo,
Oprímame,
Seguiré clamando
Libertad…

lunes, 18 de mayo de 2009

GUERRA POR LA LIBERTAD I PARTE


Publico esta poesía que como todos aquellos que seguís mi rastro sabréis el contenido altamente personal que en ellas vuelco, con base a conseguir dos realizaciones dadas por la palabra:

-La primera es desnudar mi alma o a lo que llamo conciencia de ser para tener una mayor percepción de la vida y el mundo que me rodea y solo así poder Hallar el conocimiento fruto transcendental de la virtud que me permita crear una relación armónica de se mi ser con el entorno que me rodea.

-La segunda es incentivar a los que me leéis a seguir un camino paralelo al mio aportando una pequeña contribución y una nueva visión del mundo constituido por una visión ancestral de este, en la que los dioses son creados, estandartes de los diversos elementos como forma de comunicación de el hombre con las más oscuras profundades de su ser. Y en el que las culturas no se amontonan de forma caótica como esta pasando ahora, perdiendo su raza su razón de ser.

Pues es nuestro objetivo y termino, defender nuestra tierra o nuestro árbol llamado Europa frente a la globalización que anega la verdadera libertad y la sustituye por el culto al capitalismo enacervado al cual se hace uno a la esclavitud y a la perdida de la conciencia.

¡HAGAMOS PUES DE ESTA TIERRA UNA NUEVA Y UN NUEVO IMPERIO SEA DORADO POR EL SOL!


GUERRA POR LA LIBERTAD I CANTO



El llanto corroe mis venas,
y por mi sangre solo veo fuego.


El ardor de mi corazón,
Que en penumbra se extingue,
Y es la noche,
Fugaz la que ojos me cubre,
La vida me arrebata,
Y solo a el vacío,
Yo camino,
solo…


Padre que mal hice,
Por la ilusión,
De vivir,
Pues solo pedí eso,
Soñar,
Con ser libre,
Amar a los demás.


Tan pesada carga que porté,
Que a las montañas subí,
Y allí la puerta del inframundo,
Abrí.


Por ellos,
consagre mi destino,
y ahora pago,
y lloro,
más no puedo,
he de partir,
y el corazón me pesa,
tan pesada carga es vivir,
tan dura es la de soñar.

Y solo siento,
El adiós,
Una caricia perdida,
De amor tal vez…

Y solo siento,
Un beso,
Un amor en vano.


Y solo siento,
La amistad,
Un regalo perdido.
Y más ahora aminora el mar,
Preparo mi alma a tal viaje,
He de naufragar,
Toca cielo oscuro,
Y morir.


Felicidad,
Eterna felicidad,
Parto pues como
Al mundo vine,
Desnudo,
Sin consuelo,
Sin pena ni gloria.


Adiós, adiós,…

domingo, 17 de mayo de 2009

UNA PEQUEÑA REFLEXIÓN SOBRE LA VIDA


"Dice Sopenhauer acerca de la vida que el hombre es como un nadador que se zambulle en el mar cuando nace y a medida que va nadando se encuentra con islotes que representan los momentos felices de su vida y los cuales finalmente son engullidos por la brava mar, por lo que el hombre ha de continuar con su viaje. Luego también se encuentra con tormentas fieras que amenazan con engullirle por lo que al igual que con los problemas ha de afrontarlos o esquivarlos dependiendo de su elección; Y cuando por fin va llegando a la orilla empieza a perder las fuerzas hasta que naufraga y muere allí arropado por la noche"

jueves, 14 de mayo de 2009

LUCHADOR DE ESTRELLAS


Desnudo


Y es la noche que me permite,
contemplar,
lo que el día se empeña en mi,
no mostrar.


Pues es la noche mi refugio,
en la cual de luces prendo,
mi imaginación,
y cae honda luz,
en lo hondo de mi ser.


Y derrepente una llamada,
un silencio escucho,
y a allá a lo lejos
mientras la noche es noche,
y el día día,
yo atento,
mudo vigilante,
contemplo el paso del tiempo,
hablando con las tinieblas,
orando con los dioses,
porque sea mi amanecer,
mi resucitar,
y con espada de Damocles,
el fuego de Prometeo,
que arrebatado a los dioses,
por la fe ciega en la humanidad,
y el canto cegador de Orfeo,
que con bellas palabras,
a poderosos enemigos derrotó.


Sean mis armas,
con las que a la batalla lanzarme,
ansioso de de noche,
combata a la sombra,
y más a allá los astros,
las lunas y los cielos,
haganme cuenta,
para cuando parta,
destino sea el vacío,
y música sea el vacío,
el infinito mi hogar.

martes, 12 de mayo de 2009

CARTA DE UN GUERRERO


Esta carta fue publicada hace algún tiempo, en el blog de Ernest Mila infokrisis, nosotros la reproducimos viendo el especial interés que nos suscita por su alto valor heroico y patriótico por la defensa de la libertad al conjunto de Europa como seña de una lucha para la que tras un tiempo de preparación hoy ha llegado la hora de librarla y de VENCER.


(..)Yo, que mañana he de morir, escribo estas letras a la luz de unas antorchas esperando que amanezca. Contemplo el resplandor de las estrellas, y su brillo es muy diferente de la lobreguez que envuelve a los cadáveres que se extienden frente a mí, los mismos que tiñen de rojo el barro que piso, y cuyo olor acre me repugna tanto como saber que mañana yo seré uno más entre ellos. Yo, Agatocles, soldado espartano, hago guardia en el desfiladero de las Termópilas, sé que hoy nos han rodeado, y que este lugar será mi tumba, y al pensarlo mi estómago se encoge de frío, como si la gelidez de la muerte quisiera invadir ya mi cuerpo. Por eso escribo con mi letra menuda, y al hacerlo mis manos dejan de temblar y siento que mis temores se difuminan. No, no intentar huir al resguardo de la oscuridad; en su lugar escribo, y estas letras hablarán por mí cuando yo esté muerto, ellas explicarán por qué acepto mi destino; sí, serán ellas las que darán cuenta de los motivos de los que aquí esperan la muerte.

De nosotros, los espartanos de la guardia del rey Leónidas, dicen que somos hombres justos, que fuimos elegidos entre aquellos que más despreciaban las riquezas y el lujo, y que nunca nos hemos dejado corromper por el oro; pero en verdad yo os digo que quien dice esto miente. En Corinto vimos por primera vez oro y plata en abundancia, y nos arrojamos sobre él ansiosos de botín, pero al poco vimos al hermano pelear con el hermano por una copa de plata, o a hombres que habían luchado codo con codo disputar por una esclava de ojos verdes.Leónidas nos vio poseídos por la codicia y nos convocó en el ágora. Allí arrojó lo que le había correspondido al suelo y dijo: «Ahí tenéis mi parte, mataos por ella». Los trescientos hombres de su guardia nos avergonzamos y nos desprendimos de nuestras riquezas de igual manera. Desde esa noche abandonamos los palacios de mármol y dormimos fuera de la ciudad, al cobijo de nuestras tiendas de lino. Todos los hombres del ejército de Esparta nos alabaron y dijeron: «Éstos son hombres justos que no se dejan corromper», pero se repartieron nuestro oro, y a nosotros no nos importó, porque habíamos visto el precio de la opulencia, y nos pareció tan alto que ni uno solo de los trescientos tuvo ánimo para permanecer en la ciudad. (amistad y lealtad antes que el oro)Por eso, cuando distinguimos a Jerjes en la colina vestido de seda engarzada con piedras preciosas, le despreciamos. Sin embargo, aquella misma tarde nos ofreció un carro cargado de oro a cambio de dejar el paso franco y nosotros sentimos de nuevo el gusano de la codicia en nuestro interior, y creo que nadie se vio libre de desear esas riquezas y abandonar el desfiladero y vivir; pero Leónidas se puso frente a nosotros. Él nos conoce y por eso no habló de honor, gloria, o patria, porque sabía que en esta ocasión esos términos sonarían huecos a nuestros oídos frente a la palabra vida. «Quizás alguno todavía desea vivir en Corinto», dijo, «el que quiera puede coger su parte y abandonarme. Al que lo haga le recomiendo que cargue mucho oro para olvidar el rostro de los amigos que deja atrás, y le hará falta aún más para olvidar la sangre de los que morirán por su traición más allá del desfiladero». Eso dijo, y luego guardó silencio, y nadie se movió, y ni uno solo de noso tros arrojó las armas, y por un momento, sólo por un momento, nos regocijamos de estar allí junto a nuestro rey. Así fue, y quien diga lo contrario merece la muerte.

De nosotros, los espartanos de la guardia del rey Leónidas, dicen que somos hombres de gran valor, que no tememos la muerte y despreciamos el filo de las armas de los enemigos. Yo, en verdad os digo, que quien dice esto miente, que al ver las filas del enemigo erizadas de armas se nos encoge el corazón y tememos el corte del acero y el dolor de las heridas; pero mucho peor que este dolor nos parece sufrir el desprecio del amigo que combate a nuestro lado, la vergüenza de la mujer que espera nuestro regreso, o el repudio del anciano que un día luchó por nosotros. Por todo eso dominamos nuestros temores y luchamos poseídos de una furia salvaje que resplandece en nuestros ojos, pero esa mirada no es de odio al enemigo, sino de espanto por saber que la parca camina siempre a nuestro lado y que cualquiera puede ser el próximo. Así es, y quien diga lo contrario merece la muerte.

De nosotros, los espartanos de la guardia del rey Leónidas, dicen que somos hombres leales y luchamos por la libertad de los ciudadanos helenos, por la justicia y la ley, pero en verdad yo os digo que quien dice esto miente.


Mañana al amanecer embrazaremos nuestros escudos y, tras empuñar las lanzas, se escucharán nuestros himnos de guerra resonar en el desfiladero, y cargaremos contra las hordas de los bárbaros. Yo avanzaré hombro con hombro ocupando mi puesto en la falange cerrada, y sentiré el calor, la luz del sol, el olor del hierro, el sudor de los hombres, sabiendo que todo eso lo haré por última vez. Y mi lanza se llenará de sangre, y mataré diez bárbaros, o cien, o mil, pero esto valdrá de poco, porque mi vientre será atravesado por las lanzas del enemigo y moriré, pero no lo haré por la libertad de los helenos, ni por la justicia y la ley, ni siquiera moriré por Esparta. Moriré por no verme esclavo, arrastrando la cadena de la servidumbre por los desiertos de Media; moriré por vengar a Agesilao, mi amigo, al que vi caer ayer atravesado por una flecha egipcia; moriré junto a Arquíloco, que me ha cubierto el flanco con su escudo en diez batallas y mañana me lo cubrirá por última vez; moriré por Leónidas, que nos conduce a la muerte, pero al que le estamos agradecidos porque antes hizo de nosotros hombres.

Mañana, cuando la noche caiga, de la guardia del rey Leónidas sólo quedará un grupo de cuerpos sin vida, y después un puñado de huesos, y después un puñado de polvo, y después nada. Quizás entonces, cuando se haya olvidado el nombre de Esparta, e incluso el vasto imperio del Rey de Reyes haya sucumbido al olvido, alguien recordará nuestro sacrificio y verá que por nuestra muerte fuimos justos, valientes y leales, y todo lo que no llegamos a ser en vida, y entonces dirá: «los espartanos de la guardia del rey Leónidas murieron hace mucho, pero su recuerdo permanece inmortal». Así será, y quien diga lo contrario merecerá la muerte.