miércoles, 13 de abril de 2011

Y ASÍ DIJO JESÚS:


PARA LOS QUE NO ENTIENDEN MI LETRA, AH, POR CIERTO, TENGO PENSADO HACER UNA TIRADA DE DIBUJOS DE ESTE TIPO SOBRE EL NUEVO TESTAMENTO, HACER LO MISMO QUE CON PLATÓN, DESENMASCARAR EL ENGAÑO:

Y Jesús dijo:- No muráis por mí, morid por vosotros. No me adoréis, adoraos a vuestro ser. Vosotros me habéis crucificado, por vertir sobre mí, vuestros pecados. Yo me rebelé por ser Dios, vosotros os crucificáis por él...-


¡DEJAD DE PECAD POR ÉL, OH PECADORES, PECAD POR VOSOTROS MISMOS, REBELAOS CONTRA DIOS. SI EN VERDAD LE AMÁIS, SED COMO ÉL, REBELAOS POR SER LIBRES, QUE VUESTRA CRUZ SEA LA LUZ POR LA VIRTUD, LA LUZ POR EL AMOR A VUESTRO SER!

CRÓNICA DE UNA PANFLETADA POR LA LIBERTAD



El pasado sábado nueve de abril y para celebrar el cumpleaños del autor del blog: Alexander Rol. Un grupo de amigos y de amigas de este cuyos nombres por confidencialidad no voy a citar. Hicieron repartimiento de un panfleto de un poema famoso del autor por su erotismo así como por su crítica audaz al sistema de mierda en el que nos encontramos. Es obvio que el poema se encargo por iniciativa propia de repartirlo Alexander a los del bar cuyo nombre tampoco voy a citar, y cuya lectura resulto de lo más amena y repulsiva. Después, con unos litros de alcohol en el cuerpo se inició el repartimiento por la calle mientras el autor cantaba y bailaba y los demás le hacían de coro. El repartimiento se hizo por la zona de San Miguel, la Antigua, y todos los garitos por los que se pasaba. Dando una imagen fiel al dogma del autor, de detestamiento, aborrecimiento y muy de índole repulsiva de -tu aquí no vuelves a entrar- No se si iba referido para toda la noche o de por vida. En fin...

He recibido muchas críticas por el poema y más por la acción de repartirlo en la calle, ¿pero y acaso el PP partido que apoya y vende armas a las dictaduras de África, que hizo lo de las Azores, no lo hace por la calle? Entonces veo que aquí hace falta tragedia, hace falta sentimiento, odio, pasión humana frente a la sobriedad esclavista que nos invade. Hace falta romper el hielo de esclavitud de la juventud, bien sea desnudándose uno como es en mi caso; o bien repartiendo este tipo de cosas. Pues a fin de cuentas es un poema, es verso, es el sentimiento de un autor joven considerado por loco, trastornado etc, por la inmensa mayoría de los que oyen su nombre. ¿Pero y eso o lo otro, ser esclavos? Yo, es evidente que he decidido rebelarme desde hace años. Si quiero hacer algo en el estado he de hacerlo transgrediendo a su puñetera moral consumista y fría, que busca culones para sentarse en silloncitos de "rey". -Gracias, pero estoy bien así de pie-. Unos me dirán que bueno, a parte de estar loco, y ser lo que sea, obviamente si queremos cambiar el estado no debemos andarnos con rodeos, sino que tenemos que iluminar la mente de sus habitantes siendo drásticos y repulsivos para hacerles pensar. ¿Que yo en mi caso me dicen que lo hago por llamar la atención?,¡que equivocados están quien/es lo dicen! Yo con ello me arriesgo a que siempre que salgo a la calle la gente me mira como un trastornado mental, me miran mal, y siento mil depresiones, mil tormentos en mi ser, y encima dicen que con eso me vanaglorio. Pero no, yo hago esto como hago mis crónicas desde la montaña, trato de atacar desde todos los flancos, por amor a las gentes de esta tierra que me odian, y que cuando en mis estallidos de cólera no me comprenden. Esa es mi misión, transmitir humanismo frente a la desvirtuación tan asquerosa del ser, aunque para ello tenga que mostrar mi culo como símbolo de mi rebelión. Un saludo.

Adjunto las dos hojas para su impresión y repartimiento como panfletos:

HAZ CLICK EN LAS IMÁGENES PARA VERLAS. SI NO PUEDES VERLAS BIEN POR LA MALA CALIDAD, PIDEMELAS A ESTE CORREO Y TE LAS ENVÍO POR PDF: atenasvalladolid@live.com

viernes, 8 de abril de 2011

EL CÓDIGO DE ALEXANDER. EL ESTADO COMO CORROMPEDOR DEL INDIVIDUO


-Hombre, hombre maldito, tu que paseas y que por el bullicio,
te pierdes...

-Eres aquel que sombra, camina por entre la turba. Y son todos aquellos pensamientos de la muchedumbre, aquellos que se ahogan en ti, tu les reconduces.

-Tu eres aquella sombra de la que todos huyen, porque tu mismo, eres diferente, eres especial...

-No piensas, mudo callas ante el mundo, escondes tus ojos,
ellos no te ven, pero tu a ellos sí.

-Para ellos eres aquella fuerza de la que huyen.¡Oh tu, dichoso, que escribes en tu soledad, aislado de sus ecos, que morir mueren, en la Plaza Mayor!

-Y frío y distante a ellos te has enfrentado, te temían por ser sombra y arrebatarles la luz, la luz que a sus ojos les ciega.

-Y no ven más allá de lo que ellos quieren ver,
tu, tu solo caminas entre ellos,
más y ellos jamás caminaran entre ti...

-Risas y diálogos de las piedras. El eco lentamente las destruye. En mil pedazos las rompe. Pero tu no,¡tu eres fuerza, eres esencia!

...

-Por el camino, en la palabra de la miseria, postrera me mira la anciana, quiere amor, quiere dinero,¡el dinero es su salvación y su credo! Una excusa para ganarlo.¡Bendita sea la religión!

...

-Ama a tu soledad como más a ti mismo, te has de amar.

-Que sea el mundo mejor no testigo de tu silencio,
¡olvidate de él!

-Si te acercas al Estado, rápidamente y a por ti, sus moscas vendrán.
Zumbaran a tu sentido del juicio, y loco, es decir, como ellas,
te harán creer,¡olvidate de ellas!

-Si vives en el Estado, no te acerques a su plaza mayor, allí apesta a corrupción, a podedumbre. Allí el dichoso es desdichador; el justo es injustificador; el más humilde, el más poderoso. La "virtud" reside allá, la "virtud" de las moscas.

-La soledad es tu bien más preciado, más allá de ella solo hallarás aduladores.¡Resiste, se fuerte! Si te adulan, huye de ellos. Mas y ellos solo quieren, sacar beneficio de tu virtud.

-Es virtuoso quien es más humilde y como tal, odia al Estado. En el Estado la virtud es sinónimo. En la soledad, la virtud es una esencia.

-Si en el Estado has de vivir, desgraciada tu situación, deja que te piquen, tolera el dolor, y haz de ello una virtud, tu fuerza. Si te pican es porque temen de ti. Sigue, sigue, cuantos más mosquitos concentres en tu ser, a todos reunidos, más fácil será quitártelos de un manotazo. La fuerza controlada, por la paciencia, también es virtud. Pero no les aplastes, deja que se den cuenta de que ellos son mosquitos y tu en cambio, un hombre o una mujer.

miércoles, 6 de abril de 2011

EL CÓDIGO DE ALEXANDER.


Hoy he cumplido 21 años,¿veis acaso que los halla cumplido? En realidad yo soy quien a ellos les posee, no me dejo llevar por ellos. No noto el cambio. Mi camino es diferente, no me siento atado a mi cuerpo, es mi alma la que lo rige, es mi alma la del vivo que esta muerto, la que no vive sino la que siente.¡Celebremos pues este día, que canten los esclavos, que sientan los libres!

-Yo soy aquella fuerza que se manifiesta mediante las palabras. Y que radica su fuerza en su amor a los débiles, su odio a los que creyéndose superiores, y no ven en su superioridad más que una coraza, atisbo, de su propia debilidad. ¡Contra ellos cargo, y contra ellos blasfemo!

-Yo soy aquel que se pinta mediante su ser de profundo desconocido, y que no hace más que ser desconocido por aquellos que le toman por desconocido. Yo estoy con aquellos, con aquellos que no me escuchan, pero que yo por el contrario, si que les escucho a ellos.

-Mi respeto esta con aquellos y aquellas que no buscan en el conocimiento perversa arma la del poder. Yo detesto el poder, porque el poder ata a las personas a la tierra, las desata de su verdadera voluntad de poder,¡el Yo! Por ello mas y así lo prefiero, conocimientos los pocos, a ser posible ninguno. Mas y por el contrario , deseo y amo el sentimiento como verdadero poder que desata el Yo de las piedras, lo desata y lo lanza al Sol y al vacío.

-El Sol aspira y exhala la luz. Y así se cumple el ciclo del eterno retorno. Y es mediante este ciclo cuando el hombre y la mujer, conscientes de su esclavitud, tratan de romper con ello y ascienden a las montañas donde nada de eso hay. El Sol es un compañero, fiel amigo, no hay descanso, pues el ser ahí arriba no descansa, ni se mueve. Simplemente siente como una fuerza cuya misión es ser fuerza y transmitir. El ser es el Sol, él da y recibe, él rige su ciclo, él rige su destino.

-Y son las pasiones las que nos aferran. Y es de la pasión tal y como surge la religión. Aquel preciado y maldito instrumento de poder encargado de dominarnos. Por lo tanto, aquí el ser es imperado no por sí mismo. El ser es creador, destructor, y finalmente esclavizador.

-Ya no vivo con esclavos, vivo con desterrados. Y fue la arma la que se rebeló contra su propio creador, quien hizo al hombre y a la mujer, de la sumisión su destierro. A lo más profundo del Tártaro fueron arrojados, en donde los vivos no se reconocen así mismos como muertos, ellos no lo saben. Y es el no reconocimiento, aquello que da paso a la superioridad, al creerse no muertos, no cuenta se dan del valor de su sangre, y por eso entre ellos se matan, pensando que algún día por ello vivirán. ¡Yo me mofo de ellos, de su sublime ignorancia! Dicen pues que con ello se ha edificado nuestra historia,¡el eterno sueño de la libertad! y yo por ello más me río, por la hipocresía de unos pocos que hacen de su goce, el lamento de otros muchos que cuenta de ello no se dan.

-¡No viváis para vivir! Sino por la contra esta es mi palabra, palabra de titán,¡vivid!, solamente ¡vivid! Y que sea el ahora tan solamente, que ni el mañana ni el ayer, que nada os pueda retener.

-No me siento identificado con esta sociedad. Camino por la calle, por mi ciudad, me siento solo, no me siento apegado a ello. Es tener algo que poco a poco vas definiendo, una conducta que se aleja de la locura como tal se entiende en nuestra sociedad. Es una manera de vivir apasionadamente.

-Amo la montaña y por ende detesto la vida de la llanura. Me siento un lobo y por ende quiero alimentar a la manada, para que coman y beban y sean libres.

-Quiero transmitir libertad, la libertad que yo siento, quiero hacer una rebelión. Mi pueblo no siente lo que yo siento por él, pero es fruto de esta incomprensión cuando más le amo y más frustrado me siento.

-Estoy harto de ver a mi pueblo sufrir por las cadenas con las que él mismo se ha encadenado. Quiero sacar a mi pueblo del Tártaro y devolverle a la tierra, que vean la gloria de Apolo nacer y elevarse por encima del cielo, y con ello sus almas, sus preciados corazones. Y yo quiero romperlas, es algo que sé que tengo que hacer, el problema es como hacerlo.

-Ahora no creo en la sociedad y mi pregunta es: ¿y en que debo creer? y yo te diré que más allá de la caverna se halla la verdad, la verdad que yo estoy conociendo. Por lo tanto, si eres de los míos, sabrás que mi verdad es nueva, es diferente a lo que esta sociedad tiene como tal. Un planteamiento nuevo, un sentimiento que como he dicho, debes de saber.

-Y por ello yo no tengo nada, no tengo religión, si acaso soy pagano, creo en la tierra, en la vida, amo la naturaleza, y por ello busco mi ascesís espiritual yendo a la montaña, para ser un guerrero y luchar junto a mis camaradas, los que suben conmigo. Ahora bien, todo el mundo tiene una montaña, la montaña representa el miedo, nos da vértigo subirla porque representa nuestro interior. Por lo tanto reconozco como tales a todos aquellos que lucháis por subirla, seáis quienes seáis.

-Yo no miro a la persona por el sexo, la raza o la religión, antes lo hacía, me creí superior y caí. Cuando hube despojadome de todo ese peso, de todas esas vanidades propias del poder nihilista que hace que los unos con los otros, sin razón, nos matemos entre nosotros, fue entonces cuando me levanté y hallé la verdadera esencia de las personas, su sentimiento. Entonces mi respeto se fundamenta en eso.

-Ya esta bien de que paguemos con nuestra sangre los caprichos de cientos de miles de imbéciles frente a millones. Por lo tanto mi guerra no se ha de fundamentar contra mi pueblo, mi guerra se fundamenta contra quienes les gobiernan.


-Son aquellos mis discípulos y mis discípulas, aquellos y aquellas que no persiguen a la utopía, porque no se atan al día y a la noche,¡no! Mas y ellos y ellas son la utopía. Sus corazones ardientes que no cesan en el empeño de buscar y buscar. No buscan por recibir, buscan por dar,porque su camino no cesa en el cielo, sino que se pierde en el firmamento. Ellos y ellas son como estrellas fugaces, y a medida que avanzan, con más brillo si cabe, brillan. Ellos y ellas, seres de la llanura, cuya montaña y cuyo Sol hallan frente a ellos en igualdad. ¡Ellos, mis discípulos, mas y yo soy, su humilde servidor!

-Si queremos liberarnos hemos de aceptarnos como tales, no odiarnos ni por sexo, raza o religión, somos diferentes, cada uno representa un valor. Todos descendemos de diversos pueblos, el deber es ampliar nuestro legado, ser conscientes y enorgullecernos de nuestros antepasados. Que cada raza devuelva su gloria a su tierra, que no huya, y que halle en la mirada al compañero de otra raza, el amor y el respeto, de volver a luchar todos juntos, por una misma causa. ¡La libertad!

lunes, 4 de abril de 2011

CRÓNICA DE LA SUBIDA AL PICO PEÑA TREVINCA



Recorrido: Fonte de Cova-Peña Trevinca

Distancia: 23 km aproximadamente aumentando algo más debido a que en el camino surgen otros rodeos como en el caso de ir por un camino distinto atravesando la mina de tiza que anuncia a la sierra y al pico.

Descripción del recorrido:

Salida desde el refugio en dirección sur por un camino que sale pasando por varias minas de pizarra, llegando hasta Las Camperas dejando el Alto del Colladin a la derecha. En esta zona se sigue por una senda en dirección sur que pasa por el Portillo de las Puertas dejando Peña Surbia a la derecha, descendiendo un poco a la Vega del Geijo y desde la Fuente de Majada Trevinca, ascendiendo en dirección Oeste hasta Peña Trevinca. El regreso se puede realizar siguiendo la cresta de Peña Negra al Alto Ladeira da Madias, Peña Surbia hasta el Portillo Puertas y regresar por el camino de ida.

CRÓNICA

Hubome ya pasadas dos justas semanas tras mi primer encuentro en plan serio con la montaña, cuando pasadas y justas estas volví de nuevo a la carga, en honor a los dioses de la tierra y de la vida, en pos de la superación interior, de continuar el camino del hombre libre, la senda virtuosa. Y que sean mediante estas mis palabras y el video expuesto ahí arriba en esta entrada que adjunto, una muestra de un algo que nubla mi juicio, pero que eleva mi alma. Un saludo

Tras una noche pasada de juerga, aún en el recuerdo de haber sido buena noche, con algo de cansancio...Pues al día siguiente sábado dos de abril me levanto, cojo una mochila grande con mi equipamiento, otra pequeña con alimentos (bocadillos,frutos secos, batidos, botellas de agua etc). He quedado con mi grupo a las cinco en la dársena de la estación de autobuses, allí espera todo el mundo, y allí mi firme decisión de volver a la carga. Llego a su encuentro y gratamente me saludan, el respeto mutuo se nota en nuestras palabras.

...

Son las siete y diez, llevamos ya dos horas y pico de viaje. Estamos a la altura de Zamora según me hago la idea. Nos internamos con el bus por carreteras locales. Poco a poco la llanura va cediendo su sitio a los bosques de la montaña, y de él van surgiendo como fantasmas, pequeños conglomerados de casas, pueblecitos abandonados. Hombres ya senectos que nos miran según pasa el vehículo por sus calles con recelo, con desconfianza. Mis compañeros y compañeras, según dura el trayecto animadamente charlan, unos duermen, unos escuchan música, en definitiva, cada uno y cada una mata su tiempo como buenamente puede, y como en mi caso, me dedico a esbozar bocetos de mujeres y de hombres así como figuras raras para luego en los días posteriores pasarlo todo a limpio. Y entonces el bus en algún pueblo cuyo nombre ahora no bien recuerdo se para, y cada cual estira las piernas, se va a un bar a tomar un cafecito, una cerveza, su cigarro etc. Hace frío, siento que ya no estoy ligado a nada, no tengo vínculos materiales, nada de nada, es como sentirme perdido en el atardecer del día que comienza a nublar mi alegría, a hacer que me olvide de la sociedad, y ya apenas pienso en la noche pasada, aunque es cierto, en el fondo mi corazón se palidece por el recuerdo de alguna bella mujer con la que nada por desgracia pude tener. Fumo, me tomo mi café y converso con algún compañero de viaje, hombre bien cultivado en la montaña y en el deporte en general, en sus palabras se nota la paz, la serenidad del aventurero. Y el viaje continua.

...

Ya es de noche, no se ve nada, la niebla lo tapa todo, el bus no es menos y apenas avanza. Todos hablamos, ennegrecidos algunos por el recuerdo de haber visto un pequeño incendio según pasábamos por algún punto de la sierra. La anécdota por momentos, nos hace olvidar que nos hallamos perdidos por algún punto de la sierra, en mitad de la niebla, en mitad de la noche. Es más, para romper el hielo, alguien sugiere que alguno de nosotros como voluntario, se ofrezca a guiar al bus con una cuerda atada al remolque (jaja) Pero al final llegamos y encontramos a mano izquierda el refugio. Nos bajamos con nuestro equipaje y con el conductor que se quedará a dormir allí hasta el día siguiente de volver a Valladolid. Nos aventuramos en el refugio tras una puerta, todo oscuridad que da lugar a la tibieza del pensamiento que abre sus puertas ante el miedo, que se aventura a murmullar fantasías tenebrosas en la incertidumbre de cuan como puede ser aquel desconocido lugar en el que nos hallamos. Y la oscuridad desaparece, se enciende la luz, hay electricidad, y ante nosotros se abre un comedor, arriba una sala con camas toscas, todo vacío, y menos mal que se cuenta con una rudimentaria chimenea para dar calor al refugio que si no...Escojo mi cama, cojo mi cena, (lata de mejillones y algo de queso danés), pero antes me siento en mi cama y en silencio contemplo ante el bullicio de mis compañeros y compañeras, me sigo sintiendo solo, perdido, pero en el fondo me siento bien, y es por ello que no pienso, solo contemplo.
Bajo al comedor, ya cenando, en compañía de personas memorables, comparto y abro mis pensamientos, mis pesares acerca de la juventud de la que por suerte o por desgracia formo parte. Mi sentimiento latente de melancolía, de desesperanza se hace latente en mis ojos, ellos lo saben y ven que mi camino es diferente, sentimientos y percepciones sobre un mundo al que detesto, pero que en el fondo en él pienso. Hablo con el conductor y de la conversación saco de conclusión el estrepitoso fracaso de una juventud que en realidad no sabe lo que quiere y que en mitad de esa terrible confusión crea caos y destruye. No digo más por falta de ganas sobre dicho tema dado que yo soy joven y también lío cada caos muy lamentable sincerándome. Tras esto y tras hablar sobre temas relacionados con la montaña, dado que mañana será un duro día, doy las buenas noches a todos y me voy a dormir.

...

Nos levantamos a las siete, con nada de sueño, al principio por la incomodidad de mi lecho me ha costado, pero al final solamente me he centrado en eso, en dormir, alejado del bullicio de la ciudad. Desayuno un batido, unas galletas de chocolate y me aseo un poco para quitarme la migraña de la mañana en mi rostro. Meto en la mochila pequeña los alimentos para la travesía, me pongo la camisa y el pantalón térmico, me equipo con el piolet y los crampones y fuera, la gente hace lo mismo. El cielo esta despejado, pero al fondo la niebla oculta las esteladas del Sol y un poco la montaña, tengo incertidumbre. Ya preparados, en pequeños grupos iniciamos la travesía. Primeramente pasamos por una mina aún activa de tiza. El suelo grisáceo me hace la idea del esplendor y la humildad de una zona de gentes sencillas que con pulso firme, aún siguen levantándose por encima de las ruinas de una Patria resquebrajada. Pasada la mina comenzamos a subir las primeras cuestas del camino cubierta a los lados por una nieve densa, hielo grisáceo, que todo ello despierta en el viajero una sensación de estar aventurándose por la incertidumbre, y la sierra comienza a mostrarnossé. A medida que vamos avanzando, vamos subiendo pequeños peñones rocosos, por pendientes heladas, y es por ello que con firmeza golpeando con mis botas el hielo y apoyándome en mis bastones de trecking, avanzo. El camino estrechándose cada vez más nos conduce por una ladera helada, a mi lateral derecho esta una pendiente de vértigo, y el camino esta helado, por lo tanto decidimos sacar los crampones y ponérnoslos para avanzar con fijeza sobre el hielo. Tengo algo de miedo al sentarme y ver a mis pies el vacío de la pendiente, estamos rodeados por la niebla. Y avanzamos por un buen rato por laderas heladas y cubiertas de blanca nieve mientras las montañas de la sierra desde lo alto de su esplendor nos miran poniéndonoslo difícil el avance debido al frío, a la niebla, y a las pendientes. Sin duda es precioso, no se piensa en nada, no hay palabras, no hay nada, solo se avanza por cuenta propia. Hasta que al final cruzamos la sierra, se extingue del camino la nieve, todo son rocas y tierra que se sortean con dificultad. Y al fondo pasada la niebla...impresionante vista del valle la que se nos muestra a la sombra de las grandes montañas que lo cobijan. Un valle con una gran llanura cubierta de nieve y por pequeños riachuelos que la surcan, que empapan mis botas, que me ciegan y que me dejan olvidar.

...

¡Pagano! Y se hace la fiesta. No hay música, no hay tíos vestidos con falda escocesa ni empuñando espadas en la mano, pero en mi mente sí. La música pagana de gaitas y violines suena en mi corazón, nadie la oye, solamente yo, solamente yo. Y dejado llevar por una esencia pagana de gaitas y violines suicidamente me pongo a correr sorteando las rocas, las ramas, saltando por los riachuelos. Las montañas que heladas me miran, me sonríen,¡alma pagana!
Llego hasta el Pico Trevinca, lo tengo por encima de mi, todo nevado y con hielo, y comienzo el ascenso. Silencio...la música en mi ha desaparecido, ya no escucho a las gaitas ni a los violines con euforia, tronar en mi mente. Me arrecía el viento con algo de soltura. La pared es dura, pero he de avanzar, no pienso retroceder. Y hundiendo mis piernas en la nieve,¡no puedo más, estoy cansado, la subida es dura! y miro arriba y con dolor en el cuerpo hago breves paradas a medida que avanzo aferrándose mis brazos a mis bastones. Y al final llego arriba, aún he de subir por la cresta en dirección al pico. Arriba me espera la avanzadilla del grupo, la gente esta contenta, me siento orgulloso de llegar arriba. En la cumbre hay como una especie de bote metálico con la inscripción "Pico Peña Trevinca Galicia" creo recordar. El grupo conmigo se hace la foto (http://www.montanerosvallisoletanos.es/hojas/noticias.htm). Comemos, y bajo nuestros pies la sierra y el valle, y nuestras eufóricas voces son lanzadas al vacío, como queriendo dejar testigo de nuestra hermosa ofrenda a los dioses de la naturaleza y la vida, pero eso sí, en nuestra condición de titanes desafiándoles. Y yo tengo ganas de tirarme al vacío, no quiero volver, quiero quedarme y morir en aquel magnifico lugar, en lo alto de la cumbre. A fin de cuentas ¿para que regresar a una llanura en la que lentamente me voy muriendo y en la que me siento solo en un mundo cuasi de esclavos?,¡aquí arriba, en lo alto de la montaña me siento libre, me siento pagano! No tengo miedo, el miedo solo lo tengo cuando me veo rodeado de esclavos, cuando me emborracho para olvidar, para tratar de aliviar mi sufrimiento ¡y encima me tachan mal por ello!,¡a la mierda, a la mierda, el mundo se puede ir a la mierda, laralá! Mas y solo aspiro a morir allí, en la cumbre, solo, recitando mis versos a mi mejor admiradora, la montaña.

...

Es el sentimiento del frío guerrero, su ira, su cólera, mecida por el temple de la amazona, aquella esencia que nos impulsa a seguir aunque el camino este helado...

...

Volvemos por donde hemos venido, y las gaitas y los violines ¡en mi mente vuelven a sonar! Es de nuevo aquella esencia loca la que me vuelve a poseer. Y desciendo corriendo, presa de la locura tropezando en la nieve y cayéndome. De la rabia chillo, blasfemo, la montaña es testigo de mi cólera, soy, soy un guerrero, el guerrero nunca se debe lamentar, al contrario, cuanto más sufra, con más cólera e ímpetu debe avanzar. El resto del camino se me hace insoportable, estoy cansado, me duele el cuerpo a medida que avanzo, con cada paso que doy por pequeño que sea. Es mediodía, y la tarde es mía, y grandes son las montañas que antaño por la mañana las cuales estaban por la niebla semi-ocultas, ahora se me muestran en el esplendor dorado del Sol, sublime. Ahora es cuando hacenme darme cuenta de la tierra que piso, mi tierra gallega, tierra de salvajes, tierra de lobos.

...

¡Quiero llegar, quiero llegar joder! Piso por el barro, me sangran los pies, al menos eso creo por el dolor que en ellos siento, y al final muestraseme tras muchos kilómetros incertidumbrosos el refugio, amado refugio,-mi casa- según lo llamo. Y al final entro por la puerta, el orgullo me invade, y al fondo se ve la sierra que he cruzado junto a mi grupo, ahora solo queda el recuerdo. Me cuesta creer lo que he hecho, el haber regresado, cosa que irrisoria, pensaba en el transcurso de la travesía, que no haría, y más tras el accidente que tuve, lo que estoy haciendo ahora. Quizás muchos y muchas no crean la dureza que he sentido y que he plasmado aquí por escrito. Solo decirles que la montaña es engañosa vista de lejos en fotografiás o de pasada para mentes las débiles, y que por ende no saben captar su esencia. Y es entonces, cuando ligeramente la catan, cuando se contradicen así mismos, y tratan de huir y mas el dolor, la cobardía les invade. Por eso la montaña es para aquellos y aquellas que la afrontan con todas sus consecuencias, que ven más allá de su inocente apariencia. Y van a por ello, la recorren haciendo del sufrimiento generado su emblema, paso por paso, y entonces la montaña cede y se les muestra. Lo que se siente ahí arriba, es difícil de explicar, es obvio que en mi caso lo intento según mi manera de ser, mediante estas mis palabras y las fotografiás la gente se aventure. Que cada cual haga lo que según le parezca. Ahí lo dejo.

Un saludo.

jueves, 31 de marzo de 2011

MIS VERSOS EN TU HONOR, BAUDELAIRE


Lloro ante tus ojos como tuyos son los que me miran,
de un héroe olvidado, allá dejado,
en el panteón de los olvidados.
Y puedo ver cuan mundo frío era para ti,
la desgarración profunda que a tu corazón
tanto afligía, amigo Baudelaire.

Rebelde e incomprendido,
tus ojos me trasmiten dolor, rabia y locura,
pero a la vez amor, amor por verlos,
por imaginarme junto a ti leyendo tus versos,
fumando opio y bebiendo vino de Burdeos,
en la oscuridad de la lúgubre noche,
recitando en la oscuridad, dos almas errantes,
en la locura de la borrachera.
Pero tu a mi lado no estas,
eres un rostro mecido en el desasosiego,
una mirada rebelde que se supo rebelar,
contra una sociedad a la que odiaste,
tanto como yo lo hago ahora,
y tu espíritu fue infinito,
amigo Baudelaire...

Y me has llenado, me has enamorado de ti,
gozo con tus palabras, lloro de pasión,
al verme tan extasiado y verme imaginado,
que tu yaces detrás de mí, tu hálito incrustado,
y que son como los ideales, que hasta que no mueren,
no se convierten como tales, sollozando por existir,
y siguen cayendo al abismo, amigo Baudelaire...

Pocos ahora te recuerdan como tal, tu rebeldía,
tu melancolía, ira anticlerical, ¡por la libertad!,
cantando sin saber cantar, ¡idiotas!,¡hipócritas!
Blasfeman tus versos, hablan por hablar,
y tu no versaste para la ocasión,
no versaste por ser uso de la adoración,
versaste colérico por odio a tanta presunción,
rompiendo y desatando,
las más ciega pasión,
amigo Baudelaire...

¡Gracias, amigo mío, gracias!
Y borracho te prometo que a tu salud buen vino beberé,
en medio de mi locura, en mitad de mi amor,
Te amaré bebiendo, fumando y escribiendo,
blasfemando, odiando y escupiendo,
mis palabras con más ira si cabe, ardiendo,
amigo Baudelaire...

miércoles, 30 de marzo de 2011

LA SENDA DE LA ILUMINACIÓN.


Bajo los efectos de la juventud, más allá de ella, por encima de todas las cosas, esta el ser, aquella alma inmortal y por ende eterna, que no se subordina a nada. Y no jaja, no es como muchos pretenden que esta sirva para comerciar y ganar dinero, ellos burgueses de medio pelo jaja. ¡No! Pero por desgracia hay cosas que pocos entenderemos, cosas que van más allá del mundo que nos rodea. Más que cosas, digo esencias, esencias de una nueva vida más allá de esta, una vida que yo vivo ahora. Y es por eso que ante mi se presentan cosas nuevas, energías, caminos en mitad del camino de la vida, como si en mitad de la carretera a mí que soy ciclista mundano derrepente yendo por las carreteras del centro de mi ciudad, notara como sin darme cuenta me guió por nuevas sendas que conducen a mi alma a un vere nouvo. Algo difícil de explicar la verdad, es como si al coger la bicicleta, sortear con cierta peripecia a los coches, autobuses, sintiera que vuelo, que estoy volando por encima de todo, que algo me llama, fuerzas desconocidas en mi ser consciente, pero que mi inconsciente parece ser que conoce. Pero lo más interesante de todo esto, es algo que llevo experimentando desde que era pequeño, y es que al ir por la ciudad, es como si sintiera cada pensamiento de cada persona que se cruza en mi área visual, o simplemente sé que está ahí, como si supiera definir sus sentimientos, que sin conocerla la amara. No sé, cosas extrañas, sentimientos, sensaciones que superan pero que envuelven a mi físico, como si poco a poco se me fuera rebelando mediante mi lucha espiritual una verdad, de la que afirmo y eso lo digo porque así yo lo siento, pocos supieran de su existencia.

Y entonces es por ello que decido ir a la montaña, y ver al Sol de Apolo abrasar mi cuerpo, que con toda su fuerza me brilla cegandome, mas la dureza de la subida, y hacía atrás me giro y veo al mundo allá abajo, y siento como amor, pero a la vez indiferencia, como si yo ya nada tuviera que ver con él en esos momentos. Y entonces a medida que voy subiendo con todas mis fuerzas, siento que algo raro en mí pasa, como si una parte de mí se fuera a desprender de mi cuerpo y echará a volar por la montaña en dirección al Sol de Apolo. Y cuando...llego arriba, me siento coronado con la corona de laurel, frente a frente, frente a los picos que me miran, sé que me miran porque yo les miro a ellos, y es como si todos ellos me rodeasen y me hicieran saber, que esa es mi verdadera casa. Y en esos momentos, es como si me diera igual morir, a la contra, es como si lo deseara para desgarrar mi cuerpo y salir de él volando hacía la luz. Y entonces en lo alto de la montaña camino, veo, no pienso, nada, no pienso nada, solo existo. Y me veo recorriendo un camino incierto, de subidas y de bajadas, y el viento sopla, con no mucha fuerza, como rindiéndose a mis pies. Es entonces cuando con el alma hablo, no hablo con las palabras, hablo mediante el interior de mi ser. No son palabras, no sé, son sentimientos, sentimientos de aprecio, como si algo me ligara a la montaña, una fuerza que me hace sentir superior a todo lo habido y por haberme, y conectar mi cuerpo con la montaña, pero conectar mi ser con el firmamento, como si pudiera tocarlo con las manos en la pureza del cielo azul, que ancho me rodea.


La soledad se siente, estas rodeado de compañeros y compañeras, pero aprecias como si cada uno estuviera enzarzado en una lucha interior, el estado del guerrero que lucha contra sí mismo, como si un aura nos envolviera, y nos sintiéramos titanes en mitad de la batalla desafiando a las fuerzas que físicamente ahí arriba es donde más fácil es que terminen con un solo gesto con nuestras vidas, pero difícilmente con nuestro espíritu. Porque es la fuerza de nuestra alma lo que las aplaca, el sentimiento de respeto los unos con los otros, la ayuda mutua para ganar con el espíritu.Y miras abajo, sientes vértigo en un primer momento, pero una especie de frialdad, de respeto pero a la vez desafío, te impulsa a seguir mirando hacía abajo, sin temer, y en el fondo te ríes porque sabes que has de seguir y nada salvo la muerte, mas y esta desesperará de la tentativa, te frenará.

La conclusión es que al bajar por la ladera terminado el ascenso, tienes la sensación de ser conocedor de mil saberes que solo se van desgranando a medida que va pasando el tiempo. Más allá de los mil saberes, sentimientos, porque ya en la llanura, hay días en los que te sientes vacío, pero en tu cabeza es como si fuera a estallar de la energía que hay dentro de ti. Es como si tuvieras un fuerza tremenda superior a los demás que te hace comprenderles, pero a la vez te hace sentirte solo, aislado. Es como si en mi caso, supiera de que estoy condenado por mi ser a recorrer un camino diferente al resto. Un camino en el que yo solo sigo, me duela el cuerpo o no me duela, he de seguir pase lo que pase, pues es la fuerza interior mía la que me lo dice, que me obliga porque es mi Yo autentico. Piensas que estas solo, que sí que vale, que un día te emborrachas, lo pasas bien con los amigos y todo eso, pero en el fondo, en lo muy hondo de mi, te sientes solo. El dolor se acentúa cuando veo a bellas mujeres desfilar ante mis ojos y deseo estar con alguna de ellas. Deseo reposar, descansar un poco en el corazón de alguna de ellas siendo ella la que descanse, como teniendo algún motivo real en mi vida que me incite a seguir caminando y a transmitirla a ella mi libertad, por amor. Pero el camino ha de seguir, y es la necesidad de ser comprendido, supongo que también su necesidad, la necesidad de una amazona (guerrera. Palabra usada para definir a las mujeres que combatieron junto a los troyanos en la guerra de Troya) para fundirse con el alma de mi yo guerrero, y proseguir y completar la senda de Gaia, la senda de la luz...

La verdad y para que se me pueda algún día entender, es que de todo ello, la idea esencial es la superación del Yo, el avance hacía otra nueva concepción del mundo. Algo de lo que hablo habitualmente en mis textos y poemas, y que poco a poco me voy sirviendo de ello para ir desvelando todo lo que voy describiendo y plasmando mediante mis palabras. Es como que veo una luz, pero que todavía no estoy lo suficientemente cerca de ella, y paso a paso la voy comprendiendo porque me voy despojando de todo lo nihilista y espiritual mundano que me rodea. Estoy trazando mi propio camino, pero mi camino no es el de cualquier joven que aspira a cosas mundanas. Yo no aspiro a eso, me niego, porque no es lo que deseo. Siento una elevación espiritual, no una espiritual de irme al cielo volando cuan pajarito a tomarme vino con alguna divinidad monoteísta, ni tampoco panteísta. Una especie de re-descubrimiento del ser, de eso de lo que los antiguos tanto nos hablaron, una guerra que hubo entre dioses y titanes haga ya mucho tiempo. Obviamente perdieron los humanos por dejarse llevar por sus propias pasiones que ellos mismos crearon, y estas se rebelaron y terminaron por imperar sobre su voluntad. Una guerra plasmada en todos los paganismos europeos, orientales y amerindios. Entonces parece ser que la guerra cambió de forma, y no fue la masa quien estuvo llamada a combatir dado que fue esclavizada por lo dicho ahí arriba. Sino que fueron miembros de esta los que por alguna razón, sintieron en su ser una luz y decidieron partir solos al frente. Esta llamada ha sido atendida por muy pocos en la historia. Unos la sintieron y se corrompieron por ella, vieron que el camino era muy duro (véase Platón) y viendo que no podían seguir aún a sabiendas de la verdad, dejaron la mentira siendo dignos en sus últimos momentos para aquellos que supieran ver más allá de ella. Otros como Hesiodo fueron cronistas de la guerra dado que la vivieron en sus propias carnes. Y más contemporáneamente, hubo quienes la analizaron y se lanzaron a por ella tras una vida de engaños, al servicio de un dogma esclavista (Santo Tomás), así como decenas de ellos que se enmascararon bajo el auspicio del verso, como forma de descifrar el misterio (Baudelarie, Rimbaud, Byron, puede incluso que Lorca con sus constantes referencias dionisíacas etc) Y ahora en este pasado siglo, pues a Evola que se rebeló contra la doctrina de la Italia de su tiempo, dándose cuenta de que el camino era otro, y ese camino se apartaba de la realidad que vivía (Lease el Cabalgar del Tigre, o Meditaciones en las cumbres), también él montañero. Y montañeros pues uno de ellos Hermann Buhl, montañero que tuvo una vida llena de luchas por superarse así mismo, y que murió escalando el Chogolisa (Pakistán) en 1957 junto a un compañero suyo (Kurt Diemberger).

Todos ellos lo sabían y por ello acudieron a la llamada y lucharon y vencieron, otros se dejaron seducir y cayeron, pero aún así la historia los recuerda y gracias a ellos, al igual que obraron y dudaron de sus maestros para hallar el camino, yo obro así, porque lo siento. no quiero nada, no quiero poder, hay algo más allá de eso creado por el material, para mi no existe, no lo deseo. Deseo por lo que lucho. Mi otro objetivo, transmitir lo que siento a mis hermanos y hermanas para ayudarles a ellos y a mi mismo a amarles. Pues he mentido, y no he dicho que cuando se está allí en lo alto de la montaña, es el hecho de que sientes que les amas y que has de luchar por ellos, pero ayudarles para que hallen su camino, Pues el mundo de seres libres que vean más allá de las piedras y que hallen la senda por el mar solo se hará luchando de nuevo en la batalla por nuestro ser. Ya demasiadas guerras absurdas hemos padecido para terminar así de "libres" y de idiotas, y lo siento, pero es que es así al menos según mi punto de vista.

Y termino con un grito repetido por muchos y muchas, pero muy poco analizado: ¡POR LA LIBERTAD!

Un saludo.

DEDICO ESTE ARTÍCULO A MI BUEN AMIGO DAORINO QUE CUMPLE AÑOS HOY DÍA 31 DE MARZO DE 2011 SEGÚN CIERTO CALENDARIO. LOS AÑOS SON PASAJEROS, LOS SENTIMIENTOS ETERNOS,¡SIGUE ASÍ ESTIMADO AMIGO, QUE LOS DIOSES GUIEN Y ALUMBREN TU CAMINO! UN ABRAZO, SALUD Y VICTORIA.