jueves, 10 de marzo de 2011

PÁRRAFOS ESCRITOS PARA EL SILENCIO...


Recorro con los ojos la historia, con el alma siento la mirada al ver a mis mayores. Pasarán años si vivo para ello cuando estas líneas escribo, y me veré ya senecto al final de mis días. Mi gloria no habrá sido más que un susurro en una servilleta de papel escrita en un bar. Yo escribo allí, me siento y contemplo al mundo, con la tristeza de mis ojos lo miro, y por dentro lloro, lloro mucho, porque dentro de unos años ya no estaré en ese bar, ya solo seré un susurro, y lloro por ello. Lloro porque mi nombre habrá perecido por entre las sombras, solo seré un recuerdo. ¿Y aspiro a algo en la vida? y digo que no aspiro a nada, no tengo nada en mi corazón...

Pero hay algo que sí que sé que tengo, y es una fuerza, la fuerza de un titán para seguir luchando por causas perdidas, pues yo en mi mismo soy una causa perdida. Sigo y seguiré luchando con mi mejor arma: la palabra...

Ya no tengo musas a las que cantar, pues ya solo me quedan lágrimas en el corazón, pocas lágrimas, mis ojos están vacíos de vida, carentes de sentido alguno por el que luchar en esta existencia. Solo me quedan el honor y la resistencia para luchar. Luchar, luchar, solamente eso es lo que me impulsa a luchar en tiempos oscuros...

Yo soy la oscuridad, yo soy el miedo, yo soy el dolor, solo yo, nadie más. En mi se encarna lo incarnable, la rebeldía de un alma por rebelarse contra la propia rebeldía. El miedo a tener miedo. Yo, yo, yo soy eso, todo eso, el hombre perdido que en tiempos de cenizas llanta ante las ruinas de una Patria contra las que despótica, pero a la que muy profundamente, a su pesar, ama. Ama por amor a las causas perdidas como es la Patria. Un nombre más, un yo común y abstracto. ¿Acaso hay más miseria que esta y más gloria que esta? Sin duda a ambas preguntas contesto con un SI.

Es tarde, son las dos de la madrugada, y no paro de pensar, no puedo dejar de escribir. No lo sé, no sé que me atormenta tanto como es el constante pensar y el transmitir al viento palabras que nunca serán escuchadas,¿las escuchas tu? yo las siento, me quedaré mudo y seguiré escribiendo, me quedaré ciego y seguiré escribiendo, moriré y seguiré escribiendo.¡Oh, oh, cuanto dolor me pesa en el fondo del corazón! Tanto escribir, tanto pensar,¡Viento escuchame, no olvides lo que yo te transmito! ¿He de morir acaso para ser escuchado no por la gloria, sino por amor a los que me silencian en el olvido? ¡Dímelo, mas y no esperes, dímelo pérfido, no calles tu sentencia, dime aquella verdad que no me quieres decir! ¿acaso me es mi persona de ser temida? jaja,jaja, no digas bobadas amigo viento, sabes perfectamente que el miedo por quien lo ama no es temido, así que...¡responde a mi pregunta, sentencia la maldita sentencia!

¡Oh dioses del averno, cuan mudos os rezo todas las noches, no os suplico, más y os hablo y os ruego que si en mi memoria seguís, yo siga en la vuestra siga!

¡Silencio, callate de una puñetera vez, Alexander, Alexander, maldito y puñetero, no te callas. Hazlo de una jodida vez, y dejame dormir, tengo sueño joder!

LLAMAME MENTIROSO


¡Oh maldito mundo!
¡Oh, oh como me extasias!
¡Tanta locura que en mi cabalga!
¡Oh maldito mundo!
¡Oh, oh como me extasias!

¿No quiero más de (...)?
¡Oh,oh, no,no, no me des más,
suficiente ya me es el pan que tu me das,
lucero estrellado!
¿Alguien sabe donde?
¿Lo sabes tu o lo se yo?
¡Oh,oh,no,no, no quiero más!

¿Sabes aquello de lo que digo,
de lo que tanto hablo?
¿No verdad, acaso crees que te estoy mintiendo?
Por ende (...)¿osas llamarme mentiroso a mí tu?
¡Oh, oh, si, si, llámame mentiroso,
que la mentira descubra nuestro ser!
¡Oh,oh, si, si, muestrame aquel quien soy yo!
Di a todo lo que yo te digo,
"si, si mi mentiroso, tu pues mientes,
puesto que te niegas a descubrirme,
tanto como yo te descubro a ti"
¡Oohhh! me llamas mentiroso a mi el siervo de la mentira!
¿Y niegas acaso que yo te mienta?
¡Oh, oh, me gusta mentir a la mentira,
es placer, es goce, es amor en el seno de la propia mentira!

Voy a cerrar la mentira de mi mentira con mi este,
mi bendito silencio,
di pues dime que miento,
dime que "oh,oh, eres un mentiroso",
y yo pues asentiré diciéndote que sí,
y no en vano te seguiré mintiendo,
¿pues acaso dudas de lo que soy,
objeto del mentiroso que se miente así mismo,
perdición de la mentira (...)?

¡Mentira!
Y se cierra el telón.

miércoles, 9 de marzo de 2011

SOBRE LA MADURACIÓN, LA RELIGIÓN Y EL ESTADO


No se, últimamente estoy navegando entre dos mares bien bravos cada uno. Por un lado está el mar de la Tranquilidad, mar que es simbolizado por el Sol apoloniano que transmite esperanzas y me hace sentirme joven y heroico en el sentido literal de la existencia. Y por otro el mar de la Tormenta, aquel mar que continuamente me arrebata las esperanzas ganadas en el mar de la Tranquilidad, y que adicionalmente de que sea reflejado en el cielo oscuro, me causa trastornos de comportamiento tales como la timidez o la tristeza más absoluta. No lo sé la verdad, y mira que es curioso, pero este navegar continuo entre ambos opuestos de la vida, como que me gusta, me hace ver otros mundos más allá de este, es decir, otras formas de pensamiento. Digamoslo así como que me hace avanzar en una luz nueva que surge mediante la esperanza, algo así como un esclarecimiento y hallamiento de más verdades, que poco a poco van conformando nuevas formas de sentir esta mal llamada realidad, tal y como la des-siento. Porque sé que me hace feliz alejarme de ciertas cosas, de cierta gente, de partes de una realidad con las que ya no me siento identificado. Realidades personales, ojo, no políticas, ya hablo demasiado sobre eso. Y por ello creo que he de alejarme de cierto pijoterio que detesto y centrarme con más fuerza que nunca en escuchar la llamada de Apolo que me aguarda tras la montaña.

Ahora ya no soy joven, me siento un hombre, y gracias a ello el hecho de que estoy desechando las estupideces de las mentes jóvenes. Soy romántico y todo eso, y alguien me critica por cambiar más de chaqueta, osea de ideas que otra cosa. Porque es ahí cuando veo que yo estoy eligiendo otra maduración, otro camino que no me marcará para el mañana, sino que me marca para el momento, gozando con tal intensidad una existencia que se preocupa por el ahora. Y por ello es cuando soy libre, porque no temo a admitir que me equivoco, y mira que me cuesta hacerlo, pero lo hago. Y por ello es cuando me doy cuenta de que no busco el acierto, ni tampoco busco el error, porque soy relativista, y gracias en parte a que a los nueve años comencé a pensar y me rebelé contra lo fijista, es decir, la idea de un absoluto fijo y continuo en el espacio y tiempo, en mi cultura el cristianismo seamos claros. Entonces aprecio como mi mayor acierto se basa en que de un acierto he hallado noventa y nueve errores en la continuidad de cien, y que estos a su vez multiplicarán por la secuencia de Fibonacci el número de aciertos y de errores. Entonces mi estructura de maduración puede seguir adelante dado que es mediante esta secuencia, como mejor se articula mi libertad, en función a las probabilidades numéricas de obtener en una sola realidad, la sensación de vivir el doble de realidades. Lo creamos o no, esto es cierto, no miento, una cosa es lo que sintamos y otra cosa lo que creamos sentir. Entonces no hallo la esclavitud de aquellos que se aferran al uno como valor absoluto, y al 0 como valor atemporal pero como con el uno, absoluto. Estos darán como resultado una vida traducida en esclavitud, sumisión y falta de interacción con la vida, así como esclavitud. ¿El objeto de mi critica hacia ellos y ellas? ¡Oh, pues muy sencillo! Tenderán a hacer de uno un valor universal y se llevarán por delante a todo aquello que atente contra su moral "madura y capacitada para altas glorias" y como Atila, por donde pisen sembraran con sal la tierra de aquellos a los que juzgan como seres inferiores. Su verdad les conducirá a hablar de justicias y de moralidad, de sentido común y de una realidad que ellos solo creen poder ver, lo demás son imaginerias. Entonces con ello y ahora hablando en presente, rompen el equilibrio del mundo que se basa en lo discontinuo, en lo variable y en lo caótico como forma de liberar los impulsos existenciales de todo aquello que tiene una función propia e interactúa en el juego del Cosmos. El problema es que lo malo no es que lleven al traste sus vidas, sino que lleven las de los demás por ejercer un poder chupando la teta o el pectoral del Estado, ese es el problema. Y a mi juicio, si queremos hacer algo de leva con este sistema, debemos apartar a esta clase de gente de origen burgués y que es practicante de patriotismos o progresismos con tanta gracia y tanta bula, que ni ellos ni ellas se creen el papelón que están haciendo. Despojarles de todas sus posesiones e instaurar un régimen de democracia directa en el que la sociedad este agrupada entorno a comunas participativas. Un sistema que bien podría ser definido como anarcosindicalista pero a la vez nacionalista. Pues creo que todo orden en si mismo es un caos, que mejor para ello que la nación como canalizadora de ese desorden de mentes vivas que se unan todas bajo la nación o bajo lo que sea, pero que estén por encima, que la nación no sea una manera impositiva como lo es ahora, sino que por el contrario, sea una manera positiva en la que si hay ciudadano hay estado, no puede haber un estado sin ciudadanos como ahora. Ahora el papel del estado no es gobernar porque sencillamente no hay ciudadanos, hay peones de ajedrez, y lo siento pero así es.

Y bien, con esto he hablado un poco de todo lo que se me estaba pasando por la cabeza en estos momentos. De DOS parrafadas sí, pero con esto he tocado ciertos temas que me apetecía canalizarlos en una sola idea: No existe el absoluto, es el ser humano quien se absolutiza así mismo y con ello no asume la realidad porque no se asume así mismo. Por ende se esclaviza.

martes, 8 de marzo de 2011

CRÓNICA DE MI VIAJE EN BICICLETA VALLADOLID-SALAMANCA





NOTA: EN EL MINUTO 5:35 DEL VIDEO HAY UN CLIP QUE ES POSTERIOR AL QUE LE SIGUE. ES DECIR QUE LLEGUÉ A SALAMANCA A LAS CINCO Y CUARTO-Y MEDIA Y LO QUE SIGUE DEL CLIP. HA SIDO UN LEVE ERROR DE MONTAJE. DISCULPESE LA MOLESTIA.

¿Qué son las realidades?¿Que nos incita a ver más allá de lo que creemos que es real? El alma, aquello que cada uno de nosotros y nosotras vamos construyendo a medida que avanza el tiempo, a medida que somos presa de nuestras propias circunstancias y nos dejamos apresar por ellas.Luego nos rebelamos contra ellas, buscamos respuestas en nuestro interior, respuestas que nos conducen a más preguntas y con ello más respuestas, nuestra sed por la verdad no acaba nunca...

¿Que fuerza interior me está llevando ahora mismo a viajar de un lado a otro con medios sencillos como es una bicicleta y algún que otro móvil? En otro tiempo ello a nuestros antepasados les hubiera parecido demasiado, ahora a nosotros nos parece lo justo, lo razonable. Con ello yo me siento dueño en parte de mi destino, perdiéndome por los sitios por los que paso. No aspiro a llegar a un punto en concreto, es una ilusión. Aspiro a morir en el trayecto, presa del espacio y del tiempo, pero a morir luchando solo frente a la adversidad. En la carretera, solo, vaciando mi corazón por la estelada azul que arrecia mi rostro con viento frío. Y entonces piensas que no hay esperanza, que no hay nada, sin embargo no deseas seguir por compromisos, deseas avanzar para ir alimentando tu sed de respuestas, y con ello tu sed de amar a la gente de los pueblos sencillos, amar lo que hay en el interior de sus corazones. Contemplar la destrucción y el silencio por parte del tiempo en calles antaño repletas de vida, ahora vacías, sin apenas susurros más que de algunos seres que aún respiran y para los que eres como una sombra, como un algo que vaga de un lado a otro, sin saber realmente a que aspira en su vida, pero que sin embargo sigue viajando, porque tal vez sea el viajar lo que la refleje en su rostro algo de esa vida que no puede sentir...

No quiero retirarme demasiado sobre otros porques para personas que no entiendan lo que digo en el párrafo anterior. Simplemente no sé que más puedo decir, pues creo que ya más palabras por ahora no tengo. Tal vez necesite seguir viajando para sentirme vivo realmente más allá de la falacia que me rodea. Seguir amando a una tierra de cenizas, con la esperanza de aspirar lo poco que queda de ella. Y seguir encontrándome con mis fantasmas en la soledad de la carretera, aquellas voces que se perfilan en mis oídos con el soplar del viento en mi rostro, mientras a duras penas por su embate, avanzo.

Para detalles del viaje y rutas y todo eso ya está el vídeo. Adjunto un texto que escribí ayer domingo día 6 de marzo de este presente 2011. El día después de mi llegada de nuevo a Valladolid y que versa sobre los sentimientos de reencuentro con todo aquello que me es detestable. Que se lea para ser pensado, no para ser leído por ser leído. Tengo mis preferencias sobre lo primero obviamente, antes que hacer perder el tiempo a quien estas palabras lea, mejor se lo ahorro y que siga viviendo su vida como y como quiera....

EL ESPECTRO DE ALEXANDER

¡Alexander, Alexander, callate, te lo ordeno! No hay nada por lo que luchar, todo esta perdido,¿me oyes?¡Alexander,Alexander!¿estas ahí?(...) La guerra ha terminado simplemente porque no hay guerra por la que se pueda luchar. Los individuos de tu generación están usando a España como un trapo con el que limpiar sus desechos, solo usan a España como una manera de ocultar su blasfemia interior, su pijoterio de derechas. Y es una mierda, y lo sé, y sé que te duele, y también sé que tu por ende cada día les odias más. Pero sabes tan bien como yo, que vayas donde vayas, solo te encontrarás banderas que la gente usa para limpiarse el culo, solo eso. Ya sé que te duele enormemente, porque sabes que con ese gesto se limpia una realidad que ellos y ellas, todos juntos, hatajo de miserables, dicen ver, y por ende, a ti te critican. Te critican porque tu les hablas de otra España, de otra tierra que no reside en ningún cántico, ni en ninguna bandera. Ya sé que tu desde hace tiempo te niegas a besar a tu bandera, porque no quieres rebajarte a su nivel, porque estas harto, muy harto, lo sé, y en tus ojos veo que te duele no por aparentar quijotadas como esa basura quiere hacer, sino porque tienes un código, una ley que sabes que has de cumplir. En serio, ya sé que tu amas a la gente que es humilde, que no son gilipollas, gente honrada, familias que viven en pueblecitos, o en ciudades más sencillas como Salamanca. Familias que se ayudan unas a otras, que a ti viajero errante de un mundo que día a día se te va quedando más pequeño, te ayudaron, con sus palabras, y tu por ello les amastes. Sé que si te hubieran dejado les hubieras dado un beso a cada uno en la frente, les hubieras abrazado a los hombres y a las mujeres, sintiendo su calor corporal, para después haber llorado ante ellos de amor y a la vez de tristeza, por ser este tu calvario, el asistir a una Patria en ruinas. Ya, ya lo sé Alexander, sé lo mucho que tu corazón está dolido por ello. Ahora te ves de nuevo misero, celebras una fiesta en tu casa tras tu regreso en bici de Salamanca, y te sientes como aquel al que detestabas hace mucho, tu otro Yo ya senecto. Te sientes vacío por dentro, miras ojos inmersos en la ilusión, en la alegría por vivir, sientes sus alegrías, pero sabes que tu no puedes, que no eres como ellos y ellas, te sientes vacío. Te sientes vacío porque sabes que nadie te entiende, más allá de lo que sepas o lo que no, no captas sus emociones porque ellos y ellas no te pueden entender. Te hablan de limpiarse el culo con la bandera, de escuchar himnos patrioticos y todo eso, pero tu ya pasas, no eres el Alexander fervoroso de tiempo atrás, ya no eres el mismo. Eres como un espectro, alguien que sabe que está condenado a vagar por este maldito mundo en busca del amor de las gentes sencillas. Y no me lo digas, en tu viaje has pasado mucho dolor, te has enfrentado al mal tiempo, a su fuerza y has vencido con pocos medios: Una bici, un cuerpo, y la rabia de tu corazón. Pero ellos y ellas, nadie te podrá nunca entender. No sé si en algún momento de nuestra errada Historia hubo gente como tú, no lo sé porque no quiero halagarte y que creas ser algo cuando tu en realidad sabes que no eres nada ni nadie. Solo sé que hay una persona y esa eres tu, una persona que es diferente, salvaje por naturaleza, alguien del que muchos y muchas blasfeman, o simplemente, apartan en un rincón. Pero hay una diferencia entre tu y todos ellos y ellas, y es que temen al dolor, al sufrimiento de verse acorralados en esta maldita existencia engañosa e hipocrita, pero tu Alexander...¡No Alexander,no!¡Tu no! Porque tu sabes que quizás realmente puedes ser un engaño para ti mismo, pero también sabes que eres consciente de ello y segundo a segundo, minuto a minuto, luchas contra ello, luchas por saber la verdad, porque eres consciente y sabes que tu, en tu persona se ensalzan bajo la pena el dolor y el sufrimiento, porque esas dos sensaciones son dos sensaciones de las que tu eres parte y por lo tanto no las temes porque forman parte de ti. Y con esto te digo, que te calmes, y que luches por tu alma, no luches por los esclavos, no son las cadenas del capital las que les encadenan, son las del alma, y contra ellas, solo las pueden romper ellos y ellas, nadie más. Tu simplemente sé tu mismo, prosigue una rebelión que no consta en la edad sino en la fuerza del alma única e intangible. Pues Alexander, las tierras se van y vienen, tan pronto se desgarran unas con otras, tan pronto son tragadas por los océanos. En cambio, hay algo que es eterno, algo que siempre perdurará en el infinito por el que nuestras almas, a la luz de las estrellas que van custodiando nuestra memoria en lo infinito del firmamento, y eso es la esencia de cada uno, de que hubo seres más allá de personas. Sé más consciente de ello y hallarás lo que deseas hallar, no deseas ser millonario, ni tampoco un nombre con el que los demás se limpien el culo, solo deseas ser tu mismo y vivir con la libertad a la que amas, tu único amor. Olvidate pues de que halla alguien que te ame, pues mas y tu no quieres ya nada, estas vacío por dentro, sé que por las noches lloras por ello, pero Alexander, el amor hoy ha muerto, el amor hoy es engaño y tu lo sabes. Aceptalo y una carga menos tendrá que soportar tu triste corazón.

¡Animo Alexander!

jueves, 3 de marzo de 2011

MANIFIESTO ANTE EL VIAJE




Mañana a día hoy tres de marzo de dos mil once, entre los días cuatro y cinco de este comenzado mes, voy a realizar un viaje hasta Salamanca desde Valladolid, para al día siguiente volver de nuevo a Valladolid. Me va a hacer frío, se calcula que entorno a unos menos dos grados por la mañana, temperaturas máximas entre 5 y 8 grados a lo largo de los dos días entre ambas ciudades. Serán trescientos kilómetros dado que voy a tener que rodear escogiendo otra ruta que cuando vuelva ya mencionaré.

Muchos no entenderán lo que haré mañana, porque expondré a mi cuerpo al sufrimiento. Pero yo mediante estas palabras y apartados se lo explicaré a todos aquellos y aquellas, que me pregunten sobre mis motivos para realizarlo. Quiero ser breve en ello, pues he de preparar mi mente para lo que tendré que soportar.

-No soy una persona feliz en mi tiempo, en el que vivo. Vivo pues en un tiempo de decadencia y de miseria moral en donde las personas sueñan con ser piedras y esclavizarse. Yo busco alejarme de la corrupción moral que invade a mi pueblo. Soy consciente de que no podré por el momento cambiarlo, solo esperar su fin. La solución que propongo es la de la virtud. Llegarán hombres libres y dispuestos a vencerse a sí mismos, luchando contra el mundo con la fuerza de su corazón. Yo soy uno de esos hombres, mi juventud hace tiempo que murió. Mi meta es transmitir la libertad que yo siento a aquellos y aquellas que no son conscientes de su esclavitud.

-Busco amar a mi pueblo mediante mi sufrimiento. Buscando en los pueblos por los que pasaré el amor en sus gentes sencillas, faltas de pasiones egoístas y destructivas que envuelven a las personas de las ciudades. Yo busco eso, la humildad de sus corazones para aprender de ellos y amarles, pues son mi pueblo, mi patria verdadera.

-Cuando en soledad recorro carreteras olvidadas, me siento solo frente al mundo, frente a sus fuerzas. En la soledad se me muestran todas esas fuerzas que rigen el Universo, aquí en la Tierra, la naturaleza. Yo busco captar su equilibrio así como su fuerza. Pues soy hijo suyo, hijo de los dioses, y por lo tanto todo ello es mi verdadera familia.

-Todo dolor es fuerza, es valor para hallar ese algo más. La virtud Dios solo es una forma que usan los esclavos para no luchar por la virtud, y con ello no luchar contra sus miedos. Para ellos el dolor es sufrimiento, para mi el dolor es placer.

-Soy libre, y como tal aspiro a transmitir mediante mis palabras, la energía de mi ser, a mis hermanos la libertad. Pues soy un titan y desafió a los dioses en beneficio de la humanidad. Igual que yo obraron Prometeo, Atlas, sujetando y dando la luz al mundo frente a la tiranía del mundo.

-Soy un viajero, mi máxima es el viaje, sentir a la vida y amarla, mediante el amor a mi Patria y a los que la habitan.

-Busco amar y ser amado. El mejor amor es el amor de amar sin esperar nada a cambio. Amo a todo mi pueblo sin importarme igual su condición moral o física, son mis hermanos, son pueblo, y yo les amo por ello.

-Mi destino como hombre libre esta escrito en las estrellas.

Mi canto a los dioses de la vida para que me den las fuerzas y el valor así como el honor que necesitaré es este:

Ruego a los Dioses Paganos que me deis fuerzas,
Ruego a los Dioses Paganos que me deis fuerzas,
Ruego a los Dioses Paganos que me deis fuerzas,
Ruego a los Dioses Paganos que me deis fuerzas.

Vosotros lucháis por mí, yo lucho por vosotros,
Vosotros lucháis por mí, yo lucho por vosotros,
Vosotros lucháis por mí, yo lucho por vosotros,
Vosotros lucháis por mí, yo lucho por vosotros.

Ruego a los Dioses Paganos que me deis fuerzas,
Ruego a los Dioses Paganos que me deis fuerzas,
Ruego a los Dioses Paganos que me deis fuerzas,
Ruego a los Dioses Paganos que me deis fuerzas.

Vosotros lucháis por mí, yo lucho por vosotros,
Vosotros lucháis por mí, yo lucho por vosotros,
Vosotros lucháis por mí, yo lucho por vosotros,
Vosotros lucháis por mí, yo lucho por vosotros.

¡SALUD Y VICTORIA!

miércoles, 2 de marzo de 2011

MI ACCIDENTE. PARTE IV: LA ÚLTIMA PARTIDA DE CARTAS DE ALEXANDER


Llevaba ya un día en aquella sala de los horrores, reposando mi lastimado cuerpo sobre aquella especie de tabla que me amargaba completamente. No sabía si mi familia seguía allí en el hospital, en el pasillo limítrofe con la sala donde me ubicaba. De pronto vino mi madre a comunicarme que una enfermera la había comunicado que iban por fin a operarme. No sentí ni incertidumbre ni miedo, simplemente me limité a esperar como si ya todo me diese igual. De pronto, vinieron varios auxiliares de enfermería para trasladarme, mi madre les siguió. Y entonces noté la suave brisa de pasillo mientras ibanme trasladando a la sala de operaciones. Me fijé en los familiares que fuera de las habitaciones de sus convalecientes lloraban fruto de una situación similar a la mía. Otros, simplemente esperaban tomándose un café. También había enfermos que paseaban con muletas o en silla de ruedas. En definitiva, aquel bullicio matinal hizo que por unos momentos en los que duraba mi tránsito olvidará de lo que padecía.

Llegué a una sala de apariencia gris debido al color del inmueble operatorio. Digamos que rodeaban a la cama operatoria donde en breves momentos reposaría mi cuerpo. Me colocaron sobre ella con sumo cuidado levantando las sábanas sobre las que yacía mi lastimado cuerpo. Varios auxiliares con fuerza levantaron y con suma cautela de no golpearme contra nada, me pasaron a esa cama de aspecto metálico. Acto seguido la enfermera que estaba allí me animó a que me tranquilizara, pues aquella sala me infundía nerviosismo dado que sabía que me operarían, no sabía todavía de que, pero me operarian. Me administro vía inyección anestesia en mi brazo izquierdo, y con palabras de que me tranquilizara y que rápidamente me dormiría. Mi madre estaba a mi lado, los médicos estaban ya preparados, alguno comprobaba la pantalla en la que se vería mi operación, así como comprobando los utensilios quirurjicos. Entonces, comencé a sentir que me desvanecía, que la realidad que veía se desdibujaba entre las sombras. Traté de luchar por evitarlo contra mi mente que se iba apagando rápidamente. Y tan pronto como reaccione contra aquello, desaparecí del mundo.

... ... ... ...

Abrí los ojos en mitad de aquella noche en medio de aquel silencio que inundaba la sala de operaciones en cuyo fondo, me encontraba en una cama muy mullida, comodisíma la verdad. Había varias luces de baja intensidad alumbrándome. Aquel ambiente era de profunda melancolía, pero de profunda tranquilidad, como si tras la tormenta hubiese venido la calma. Cerré los ojos sin emitir un juicio y ningún pensamiento, algo raro en mi ser. Solo recuerdo que tenía una mascarilla de oxigeno en la boca que me agobiaba ciertamente, pero no tanto como cuando me encontraron tirado en la carretera y me tuvieron que colocar el collarín. Me sentí pues, vencido, sin fuerzas. Había ratos en los que me despertaba y me quedaba mirando a ninguna parte, con la mente en blanco, otros, dormía. A veces me lamentaba sin darme cuenta, y echaba en falta alguna compañía, alguna voz suave de cariño. Estaba solo, solo y a merced del silencio que omnipotente, contribuía más si cabe a crear esa atmósfera de terror, de la cual yo era consciente. Un terror que solo yo percibía, como si de pronto fuera a recibir alguna visita del inframundo. Pero sobre esa atmósfera, diré que a decir verdad, realmente me daba igual, me era indiferente. No pensaba, no lloraba, era como si no tuviera sentimientos, era en pocas palabras, un muerto que respiraba y abría los ojos.

A la mañana siguiente vino una enfermera. Me habló en voz baja, con ese cariño que tanto necesitaba. Ella lo sabía a juzgar por como la miraba, lo veía en mis ojos necesitados de amor para paliar el regreso a aquella tormenta de dolores en la que en breve volvería a adentrarme. Sabiendo de mi sed que el día anterior me había llevado a la locura, sin decirme nada, me dio un vaso de agua en la mano derecha, que con rapidez bebí. Pude notar en aquel vaso de plástico, el frescor del agua fría en mi mano, y acto seguido una corriente fresca que me acarició literalmente la garganta y con ello la lengua. Rápidamente tan rápido como hube bebido el primero, en voz baja, la pedí otro, así hasta tres vasos más. Poco me faltó para comérmelos.

Pasadas unas horas, vino un auxiliar a trasladarme, mi madre estaba esperando a fuera, en el pasillo. Me miró y levemente esbozó una sonrisa, la operación aparentemente había salido bien. Me trasladaron a una habitación doble, por poco tiempo vacía. Allí estaba mi padre terminando de colocar en un mueble en mi lateral izquierdo, mis pertenencias más valiosas, para que el tiempo que pasará allí me fuera más ameno. Las pocas pertenencias que me llevaron fueron las siguientes: El libro que por aquel entonces me estaba leyendo sobre la globalización, un MP3, mi móvil con la exorbitada factura pagada para que pudiera llamar, unos auriculares para ello, para hablar sin necesidad de ponerme el móvil en la oreja, así como alguna otra cosa que ahora mismo no recuerdo. Pronto aquello con las visitas y con los libros que pedía para leer parecería una improvisada biblioteca.

Era mediodía, por la ventana que daba a la calle se podía ver un cielo despejado, ciertamente soledado, hacía bastante calor. Comenzó mi madre a decirme que el motivo por el que me habían operado era que me habían colocado una placa metálica atornillada a la pelvis. Para con ello, así poder en un hipotético futuro, tener la oportunidad de volver a andar. Pero que para ello, se debían de unir ambos huesos mediante su crecimiento. Esa era la función de la placa, sostener en línea recta ambos extremos mediante unos clavos más que tornillos. Con suerte, antes de seis meses aunque no hubieran crecido del todo, podría volver a levantarme un poco, y antes de un año estar caminando. Por ello yo me enfadé, me sentí disgustado, y valgame la gracia que mi primer cabreo y mi primer pensamiento tras haber vuelto a nacer, fue el hecho de estar sano para ir a las V Jornadas para la Disidencia que se celebraban en Madrid entre los días 5,6 y 7 de noviembre. Tres días de conferencias identitarias sobre la identidad de Europa los demás pueblos del mundo, sobre la maldición del capitalismo, así como actos culturales. Todo ello organizado por el Círculo de Estudios la Emboscadura en colaboración con el MSR (Movimiento Social Republicano) Por ello me preocupaba, porque tal y como estaba, no había esperanzas para una recuperación rápida que me permitiese asistir a aquel festival de palabras que tanto me gustaba, dado que había ido el año pasado, solo dos días en vez de tres, y la sensación había sido extremadamente gratificante. Adicionalmente me dijo mi madre, que por la opinión de los médicos, tardaría casi dos meses en salir de aquel hospital, por lo que tendría que dejar segundo de bachillerato para otra ocasión, así como saber que mis vacaciones veraniegas se reducirían a estar tumbado en aquella cama pasando el rato como buenamente pudiera.

Pasé aquel primer día comenzando a despertar mi cuerpo y a abrirse al mundo de los sentidos. Por ello, ya pasado el mediodía, habiendo comido sobriamente, pues no tenía hambre debido a la gravedad de mi estado que hacía no aguantar muchas cantidades a mi estomago (creo que comí algo de pollo, un caldo asqueroso, y un vasito de zumo que me gustó mucho y cuyo trago llegó a ser el momento del día preferido) Notaba ya con toda fiereza mis espaldas al rojo vivo, como si estuviesen sido prendidas continuamente por una llama a cientos de grados. Al principio me resultaba difícil de aguantar tal calvario del que a día de hoy me han quedado grandes cicatrices. Era pues, un infierno que día a día seguía perenne. Al principio lloraba de dolor, luego poco a poco, aprendía a silenciar mi llanto mediante la capacidad de aguante que aumentaría progresivamente, no llegando ya a discernir lo que era realmente el dolor, simplemente me hice a él mediante la fuerza interior para soportarlo. Así, en el infierno, y con las Disidencias a tres meses, la pesadilla no había hecho más que comenzar, el accidente y todo lo que anteriormente me había acontecido, habían sido el paraíso comparado con aquello.

En el próximo capitulo narraré los primeros días de aquel infierno.

martes, 1 de marzo de 2011

MI NUEVO AMOR: CAMILLE SAINT-SAËNS


He vuelto a enamorarme,
mi corazón vuelve a ser feliz, nostalgicamente feliz,
lo abrí navegando por la melancolía,
que encierra el Sol de media tarde,
en el murmullar del río que atravesaba la llanura,
sentado en un banquito de madera,
he descubierto a Camille Saint-Saëns,
como una nueva forma de llorar,
a la vez de alegría y de pena,
con la vivacidad y la audacia,
de lo grotesco y lo hermoso,
¡que belleza es!
¡oh,oh Saint-Saëns!

Que tu espíritu, alma brutal y macabra,hermosa y bella,
romántica y audaz,
siga besando mis oídos,
tanto como yo beso tus notas,
y miro al cielo y allí estas tú,
¡oh, oh, amado Saint-Saëns!
grito con goce ante la belleza de tu música.

Te amo, lo admito con orgullo,
frente al Sol, titánico,
estoy enamorado de ti,
besando tus notas,
como tu besas mis oídos,
¡oh, oh, amado Saint-Saëns!
chillo de placer por la vivacidad,
que a este corazón de cristal transmites.

¡Oh, oh, amado Saint-Saëns!


UN VIDEO CON MÚSICA DE SAINT-SAËNS COM IMAGENES ROMANTICISTAS:

http://www.youtube.com/watch?v=OUCegOSM6Ck