jueves, 16 de septiembre de 2010

EL TORO DE LA VEGA.TRADICIÓN O BARBARIE


En la noche en la que escribo este artículo ha muerto un ser inocente estimados lectores/as, un ser inocente que brutalmente ha sido asesinado. En los medios han puesto que era una fiesta, y ese ser inocente no era una persona, era pues un animal como todos, solo que incapaz de defenderse ante el animal humano con su inteligencia que solo le ha dado poder para destruir por ironías de la vida y del destino. Y es una pena la verdad…

Como todos sabréis aquí en Castilla, tenemos una de las tradiciones más crueles de nuestro país. Una tradición que no se basa en el número de asesinatos, sino en la profundidad de este hecho como tal. Todos los años se celebra el Toro de la Vega en la localidad vallisoletana de Tordesillas. Cada año son más y más los miles de personas que acuden a ese pueblo a ver como a un pobre toro de estos de crianza le torturan. Miles de personas le persiguen desde el pueblo hasta las afueras mientras el pobre animal se va desangrando a consecuencia de las heridas de las picotas que le arroja todo el mundo. La sangre mana hasta que un lancero le da la estocada final y el pobre animal agónicamente se muere entre las risas y los aplausos de la muchedumbre. El pobre animal muere, me figuro que haciéndose preguntas sobre el por qué de su cruel asesinato, por qué la gente le quiere hacer daño, si él no ha hecho nada, ¿es que nacer es ya un delito?, según el pueblo de Tordesillas me figuro que justificarán esa tortura diciendo que sí. Porque ya me dirán ustedes que gracia tiene si tiene alguna claro, la de ver como miles de personas se abalanzan a por un indefenso animal y le fulminan entre risas, divirtiéndose, riendo ante los gemidos o mejor dicho llanto de un ser cuyas súplicas son condenadas y abocadas al silencio, porque según los tiempos modernos los animales no tienen voz, son objetos de consumo.

Entonces tu vas y preguntas a la gente que celebra eso y te contestan argumentándote que es una tradición de España, ¿podemos llamar tradición a un asesinato, a una muestra de cobardía, a un desprecio a la vida?, pues yo sinceramente para mí eso no es tradición, es barbarie, y como tal será de España y todo lo que quieran ellos, pero no lo acepto. No puedo ni podemos llamar tradición a una barbarie por mucho que este desde los anales de nuestra historia. Se entiende por tradición algo que transmite valores, si a esto le llamamos tradición entonces hay que justificar por desgracia el asesinato de niños de nombre aborto, porque esta es una consecuencia lógica de este desprecio a la vida, esta sodomía que busca en el daño a los demás y en el daño a la moral propia placer. Pues creo que una tradición simboliza la gloria, aunque es cierto, el hombre y el toro llevan relacionados toda su historia. Ya en nuestras tradiciones europeas como lo que vemos en el palacio de Cnosos ubicado en la isla de Creta podemos ver las primeras representaciones de un joven frente a un toro en posición como ritual de salto que la civilización minoica quien lo construyó así lo representaba. Y mucho antes. Pero era el individuo y este lo hacía porque el toro era lo natural, lo sagrado, la unión de estas dos fuerzas simbolizaba y creaba una conciencia que daba al hombre el espíritu de un dios. De hecho el Minotauro como tal es una representación de estas dos fuerzas y cuyo destino al ser mortal está abocado al asesinato como precio de tal gloria, en este caso por un héroe griego, Teseo. Por lo tanto hablamos de un rito, no estamos hablando de una tradición como las de ahora. Ahora no hay tradiciones respecto a lo animal, hay consumismo salvaje, los pueblos hacen su agosto mediante estas festividades, todo por el dinero, porque ahora por desgracia, y por mucho que nos pese la muerte tiene un precio.

He mencionado lo de los abortos como consecuencia lógica de estas tradiciones, es de necios pensar lo contrario, a fin de cuentas, ¿somos lo suficiente intolerables a este tipo de situaciones por mayoría?, yo diría que no. La gente indirectamente mediante el consumo puede llegar a suprimir esas tradiciones, pero a la vez está fomentando otras como la mencionada, la vida pierde su sentido y lo natural no digamos. Por ello sinceramente desde Tribuna de Europa alzo mi voz y animo a todos a hacerlo contra este tipo de barbaries. Con esperanzas es cierto, de que algún año sea el último y no halla que volver a mencionar este hecho tan tradicional y salvaje como es el Toro de la Vega, y así nadie tenga que volver a escribir artículos como este pensando en la cruel muerte de este ser de la vida. Pues la verdad, y es que los animales transmiten tanto en tan poco, en sus ojos esta la ternura, esta la vida y en ellos se edifica mucha parte de nuestra cultura y forma de ser. Diría que todo lo que nos rodea, hasta una diminuta partícula es bella y todo tiene su sentido, si lo destruimos nuestra existencia pierde su sentido

lunes, 13 de septiembre de 2010

OS TENGO QUE CONFESAR UN SECRETO...


Amigos y amigas mías/os, os tengo que confesar un secreto...



La soledad esta conmigo,
el infinito me aguarda,
mi llanto es grande
más no es escuchado,
a nadie y a la nada
importa...



Tengo miedo, lo confieso,
miedo a la vida, miedo al mundo,
este es oscuro, es triste,
más es la tristeza de mi alma
la que me impide vivir,
a solas aislado con mis palabras,
a alguien o a algo, espero llegar,
más ya nada se quiere de mí,
las injurias avanzan, mi ser muere,
aterrado, aislado, solo de pena,
por nacer en un tiempo en el que,
no encuentra mi corazón su lugar.


La vida muere, con ella el ser,
las palabras son como la niebla, se disipan,
las personas luchan por arena,
sueñan para ello,
las tengo envidia,
por eso las amo,
pero mi amor no tiene lugar en este mundo,
por eso lloro, por eso quiero huir...

Sigo teniendo miedo, mi locura se apodera de mí,
y canto a las estrellas, subo al monte y me desnudo,
chillo, con todas mis fuerzas, chillo, de angustia,
abrazo al Sol, que me queme, que me despoje,
despojado del mundo, solo, aislado mi ser,
cansado de ser muchas cosas, queriendo no ser nada,
¿dónde hay lugar para mi alma?, y contesta una voz,
¿no la escucháis?, yo sí, solo yo puedo escucharla,
porque entonces es que estoy loco,
por eso lloro, por eso chillo,
cansado de las ideologías, sin ideas, cansado de las tiranías,
no hay lugar para mí en el mundo,
no hay mares para vaciar mi llanto,
no hay nada, solo la pena me invade.


Quiero amar, ¡ya no quiero ser amado!,
mi voz sabe que se perderá en el alba,
mi juventud muere en mis palabras,
la vida se desvanece en mis ojos,
mi alma sube al cielo, con las estrellas,
quiero amar,¡ya no quiero ser amado!.


Sin fin, desterrado,
al mundo le canto,
al infinito voy caminando,
en la soledad de las palabras,
en la soledad del ser,
en la tormenta,
sin fin desterrado.


Melancolía...

domingo, 12 de septiembre de 2010

EL ASESINATO DE DIOS


A veces, es tan simple, tan sincero, como se nos muestra ante nuestros ojos el mundo en las pequeñas cosas que nuestro egocentrismo se niega a ver. Me fijo en el mundo teñido de fuego, en las cosas que son púrpura y veo llanuras de sangre, de dulce sangre que se va derramando a medida que el tiempo pasa, y entonces pienso, pienso mucho sobre las flores que crecen sobre ellas al precio del silencio y del olvido. La gloria sin duda lo hubiera de merecer en la parte en la que desde el presenta lo calificamos como pasado, la sangre no tiene valor, solo tiene gloria, es sobre la cual nuestra sociedad se cimenta. Las flores crecen bajo la ignominia, torcidas, pero crecen. Más no es su fuerza, es su espíritu de crecer lo que las hace bellas, no sus pétalos, sus lastimados pétalos que las tuercen por el peso que ejercen sobre su tallo. Los pétalos se secan y las flores han de cortarse, su savia, su sangre de nuevo se derrama, otras flores vendrán.

Así es como todas las cosas que nos rodean desde que nuestro ancestral mundo fue creado por la nada. A veces es mejor creer en los delirios de la religión y santiguarse uno mismo con su propia conciencia, que lastimarse. La conciencia ordena y ejecuta, es la diosa derrotada ante la venida del Deus supremo y omnipotente y pecador. Porque si tuviera que llamar a un pecador ante las filas de la Corte de la razón, llamaría a Dios, solo él es pecador ante los ojos de los hombres. Es necesario que exista, solo así nuestros pecados estarán justificados y serán perdonadas todas nuestras deudas en la muerte, porque él creo el pecado, por lo tanto lo hizo para justificar su odio a los hombres despojándoles de su libertad, condenando sus vidas a la servidumbre. Porque Dios traicionó a los hombres y a las mujeres de este mundo, se vendió a uno falso, de él mana la sangre sobre la que nacen las flores. Él otorgó gloria suprema para justificar la muerte, en sus manos posa la gloria, solo así ha conseguido dar sentido a la muerte de muchos por la voluntad de pocos. La destrucción de una nación es a lo que Dios en la máxima expresión. Dios lo vale tanto, tanto es así que infundados son sus temores a lo que el miedo de lo desconocido. Porque el pretexto y la justificación de la muerte y el poder de unos pocos, es a lo que Dios y su gloria.

Alguien dijo que predicar en las orillas es a lo que construir un barco y dejarlo en la orilla. Tenía razón, tanta es así que por la voluntad de unos pocos pagan muchos, la razón es la locura, y esta última lo más justo y ecuánime. Pues es cierto, la justicia y la equidad son virtudes del que maneja los hilos a su antojo, justo para él, ecuánime para todos. Bajo una misma sangre, bajo una misma equidad. La sangre tiene un precio, la gloria de Dios, o mejor dicho, del poderoso...

Alguien dijo por ahí que Dios es justo y omnipotente, preguntémosle porque así lo ha de afirmar y en sus palabras codiciosas hallaremos la respuesta. Hay que mantener al pueblo anclado en promesas, solo así podemos contar con su confianza y apoderarnos de su libertad. Dios da la libertad de vivir bajo el estado, ¡que goce es el de vivir en libertad!

Porque Dios es injusto y omnipotente, hombres y mujeres traidores/as, que goce el de vuestro Dios. Su gloria vale sangre. No es fanatismo, solo trato de ser acorde con sus palabras, pues él así lo dictamina, ¿acaso no vivimos bajo su sagrado manto?

Alguien dice por ahí, un blasfemo al que hay que ahorcar por pecaminoso no sea que diga la verdad, bajo la sagrada cuerda del estado y de Dios, que el manto de Dios un día será quemado, arderá tal y como se hizo su gloria, la gloria de los pecadores. No habrá mantos, habrá conciencias libres, Dios es la virtud, amarle por debajo de todas las cosas, tomar sus esencias y amar en el amor y el respeto, la lucha por vivir, eso es pecado, eso es virtud. Lo de ahora la debilidad, es glorificación, eso es el fin de una nación, el fracaso de la libertad, solo su justo poder nos ha abocado a todos a eso.

-¿Dios, dónde estás, puedes venir un momento?-Las mujeres y los hombres, embriagados, cantan con el vino. La plebe esta desnuda, follando, se azotan y sangran,¡ qué bonita es la sangre, que alegre es la demencia!-Dios, soy yo, tu último adorador, amigo mío ven, mírame, estoy en tu trono, en lo alto, mirando al mundo prendido en llamas que con tu final arden los caminos que conducen al final, con una copa de vino y follando. Las quimeras lloran de dolor, la virgen está haciendo el amor con Apolo, ella nos sedujo con sus senos, blasfemó, porque ella es nuestra madre. La sangre brota y reluce el agua de rojo, mientras unos y otros beben, otros escupen sobre tu trono. Debes huir, sus ojos ya lo dicen, están subiendo las escaleras que conducen a tu gloria y a tu sabiduría, quiere recuperar lo robado, sus espadas brillan bajo el Sol de ceniza. Ven con migo, amigo mío, beberemos vino y mañana serás el nuevo emperador-. Oculta su espada, Dios sube a su trono y su fiel amigo le corta los genitales, la estirpe muere, la cabeza y el cuerpo de Dios son arrojados al desierto. La Virgen sonríe de amor, Apolo la fecunda y sus hijos ocupan el trono de Dios, ya no habrá tiranías, es la continuación de lo comenzado, el hombre vuelve a pisar la tierra, la fecunda con su semen, de ella nacen las virtudes, el placer es al poder, el poder conlleva una responsabilidad, pero el hombre pisa la tierra y se une a él la responsabilidad. El hombre y la mujer, dos entes virtuosos, dioses y diosas, ¡larga gloria a su reinado!

sábado, 11 de septiembre de 2010

HOMENAJE A TCHAIKOVSKY


Quiero que el alma de Tchaikovsky vuelva,
quiero que en la soledad, de mi camino,
me acompañe,
que me haga volar, como si fuera pétalo,
elevarme en el aire y olvidar,
al son de su música,
belleza y amor y olvidar,
a una sociedad carcomida,
juventud extinguida,
reflejos de papel,
nada más.

Por eso a su música la rindo un pequeño homenaje, un tributo por la belleza de sus composiciones que reflejan fielmente el alma humana, la belleza del mundo, su rabia y su ira, así como su tragedia, pero de forma amena, el equilibrio del mundo expresan.

Enamorado de Tchaikovsky quiero que él hable por mí, enamorado de sus ojos que infinita sabiduría transmiten, la de una madurez y una jovialidad dulce y fresca que llagan en el corazón. Por eso expreso mi amor, te rindo homenaje y que esta pérdida juventud te escuche por unos minutos lo que la tienes que decir y reflexione sobre su devenir, devenir que esta abocado al caos.

SU MÚSICA EN YOUTUBE:

SERENADE FOR STRINGS:http://www.youtube.com/watch?v=xsGRglp6tvs

POWER AND PASION:http://www.youtube.com/watch?v=9J2S4enmV4I

None but The Lonely Hearts:http://www.youtube.com/watch?v=7PtIHBCuR-Q

miércoles, 8 de septiembre de 2010

EL HOMBRE LIBRE UN DÍA REGRESARÁ


Habláis en boca de todos, algún día terminará todo esto. Pues sobre nuestras cabezas se asienta un eco, el eco del hombre libre.

Otros me llamaran hipócrita, pero el hombre libre vendrá, impondrá su reinado sobre los pueblos. Su tiranía será la libertad.

Bajo su nombre arderán las iglesias. Más solo así los falsos ídolos caerán, y que no lloren los esclavos, el fuego purificará esas piedras, purificará las cruces que un día bajo la tiranía de las ideas, dejaron de ver el sol y fueron encerradas en oscuros templos de angustia y adoración.

Una nueva voluntad, será sagrada más de su temple solo los libertos esperen compasión, los cobardes serán privados de la luz, ellos la detestaran, huirán de ellos. Y la justa voluntad del hombre libre será impuesta sobre los pueblos.

Suenan las trompetas, no las de Jericó, sino las de la tierra, su reinado allá a lo lejos tocadas son bajo el manto del cielo, al amparo de la tormenta. Llueve y truena, el dolor da paso a la lucha de las auras por existir, más el viento solo predica transmitiendo su llanto por el mundo, su dolor, su fuerza para morir.

Tras la tormenta, habrá cenizas, los que daño obraron a la tierra, los que adoraron a los falsos ídolos, a las fosas del Tártaro como si de titanes se tratase, serán arrojados. Porque serán semi dioses los que les arrojen, hombres que abrazaron a su voluntad, hombres que abrazaron a la libertad.

Pero el hombre libre antes será encadenado a la roca Tarpeya. Será castigado por los débiles, su voluntad, la piedra, y en ella la sangre del hombre libre será torturado, corrompiendo con su pureza la falsa libertad y el corroído amor de la piedra y de sus siervos. Entonces el hombre libre triunfará, mostrará cual es el camino, y bajo el símbolo del Sol con su sangre, verá la luz. Ellos verán la oscuridad, y sus falsos templos derrocados serán.

La muerte será su glorificación, la gloria eterna de ser liberado de la corrupción. Entonces su alma se alojará en el mundo, mediante las llamas, unas esparcirán su mensaje, otras vivirán en la vida suprema que reside en ser parte del mundo, formar parte de la belleza del reino de la libertad.

En cambio los esclavos verán su alma corrompida, huirán a la noche, y verán en la devotió, la forma de irse con su ídolo.

Entonces, no habrá tiranía, el hombre libre buscará en las ideas, no tendrá credos, su credo será la perfección moral y la búsqueda de su ser en la espiritualidad viva del reino natural.

El hombre libre, pronto, regresará...

domingo, 5 de septiembre de 2010

CARTA DESDE FRENTE DESTINADA A LA LIBERTAD DEL MUNDO


Escribo por escribir, palabras que son izadas al cielo, ondeadas por el viento, incineradas por el fuego, y ahí queda mi legado, entre las cenizas. Más me siento cansado, de vivir en unos tiempos que no son los mios, y no se porque lo digo, porque leo a Tolstoy y me doy cuenta de que los tiempos son los mismos, que nada ha cambiado, y entonces me pregunto el por que debo luchar, el por que debo yo ni tan siquiera pensar. Estallan cientos de personas, cientos claman a la dictadura, y entonces me levanto con el corazón, salgo al campo de batalla y mi vida pierde su sentido, solo queda mi sangre, mi legado, entre las cenizas se consume mi pensamiento. Más tengo miedo, tengo miedo de los tiempos actuales, y entonces lloro, lloro de angustia, y chillo de rabia, maldigo, juro venganza, contra aquellos que me están arrebatando la vida, que me han despojado de la belleza. Y es entonces cuando veo a mis amados, a mis obreros, temo por ellos, porque les veo que tienen esperanzas y por eso temo. Sé que merecen temer esperanzas, ellos que han cargado con toda la miseria que una minoría o reducido grupo de gente les ha impuesto a lo largo de la historia; ellos que han ido a morir a tierra de nadie por corruptos y por nobles monarcas y nobles, que no era la patria lo que ellos amaban, sino la servidumbre, pero el obrero ha muerto sin esperanzas, centenares de miles de familias han llorado a sus padres y a sus hijos; la tierra ha llorado sangre, el cielo a recibido sus almas, sus gritos de agonía, mientras morían por defender tierras de nadie de nombre patrias. Han trabajado duro, y ahora me pregunto donde estan aquellos obreros que se levantaron equivocadamente en pos de sus derechos, ¿donde?. Y la niebla se disipa y veo tumbas por doquier, veo oscuridad por entre las calles; veo sangre a borbotones, veo a mi tierra morir en la codicia, en las apariencias, y es entonces cuando pienso el error en el que hemos caído al idolatrar al poderoso. Y pienso en este último y me doy cuenta de que solo quería morir como ocurrió en la revolución comunista, otros no, pero otros sí, y explotar al débil fue su satisfacción de saber que el débil algún día le mataría, le libraría de su miseria moral y el daño se traspasaría a los débiles. Los débiles serían igual de codiciosos que los aristócratas, la mayoría de ellos solo tendría migas. Una riqueza moral se instauraría en sus corazones y eso les haría matarse entre ellos.

Ahora la historia se repite. En los medios escucho a politicos de un partido y de otro usar términos que se ajustan más allá de los insultos. En los mitines la gente les aplaude, de un lado y de otro, ambos repiten la misma gesta, subordinarse ante los poderosos. Unos son obreros y sueñan, sueñan con tener más que es lógico, pero se niegan a superar las diferencias morales, muchos de ellos quieren que la historia se repita. Pero otros están por estar, en el fondo les gustaría recibir un abrazo del prójimo, ver a este país pacificado, pero no pueden porque saben que es lo incorrecto, porque existe otra moral...
En cambio los otros son peores, mucho peores, no tienen sueños, su ambición no tiene límites, su amor radica en las apariencias, porque ya no tienen sueños. Son mucho peores que los peores que en la historia de este país ahora mismo pueda haber. Solo sueñan con mantener al igual que sus homólogos del otro bando político una aristocracia donde nadie se pueda mover, y en sus filas hay también obreros, gente normal, y ellos lo saben, saben que pueden enfrentar no a las ideas, sino a los corazones; saben que pueden abrir una brecha en el corazón español, desunirnos y hacer que la defensa de nuestro país se pierda, y la batalla se libre mediante la desunión de todos contra todos...

La historia se repite, me siento como Tolstoy, mi nuevo mundo es un mundo en llamas. Por doquier veo al fuego, y como si Moscú callese ante Francia, veo a mi mundo caer ante la ignorancia. Salgo a la calle y chillo, pues este no es el futuro del presente que hace tiempo me contaron, no, este es un mundo más oscuro. Los intereses se ligan, y me siento joven, pero pienso que mi alma arde en la oscuridad, y me pregunto cuanto tiempo me puede quedar si en mi mundo no hay amor, no hay esperanza. Mis hermanos y lloro, se encadenan, asumen su muerte,-¡que locura!-, exclamo, y nadie hace nada por evitarlo. La sangre de nuevo brota, por mi mundo la vida es incinerada, la gente se transforma en piedra, pero otros van al frente, van a morir por sus amos. Se encaminan a la muerte con la mentira, los cesares del mañana que no serán apuñalados por la plebe, sino que serán ellos los que salten sobre su espada, su grito se rompa en mil pedazos, y sus amos repitan la historia. Y es entonces cuando ya mi vida pierde su sentido, en un tiempo que no me pertenece, en mitad de la batalla, mientras veo a mis hermanos apostados a un lado y a otro batirse en duelo. Unos caen y son olvidados mientras sus ojos miran y su mano posa en la tierra, como pidiendo perdón, y la otra trata de agarrar un puñado del alba. Los demás siguen batiéndose, unos mueren y otros viven, los que mueren al menos son recordados por sus amos, su muerte vale dinero y por ello saben que al menos tendrán ganado el cielo, porque el cielo es la Bolsa, su muerte representa una subida de los intereses impuestos a una nación, porque con cada muerte se mantiene un pedacito de tierra de nombre derechos humanos a costa de explotar a los hijos de los hermanos que van sucumbiendo a la batida. Pero los que viven...que sus dioses los acojan, pues la vergüenza y el odio de los demás cargarán contra ellos. Serán llamados terroristas, otros los llamaran fanáticos, y otros de otras tierras, mercenarios. Será entonces cuando su muerte valga dinero, cuando se arrojen como sus hermanos, a la espada que llama a vivir tras la muerte, pues el cielo es la Bolsa, la naturaleza es el infierno.

Me siento y murmuro, ya no quiero vivir más, me siento cansado de existir, a veces por estar desnudo, por haberme despojado y huido de mis amos siento frío. Frío porque veo a amigos mios traicionarme, a personas leales irse con el enemigo, y tratar de hacernos creer que solo así nuestra victoria en tierra de nadie se conseguirá. Pero no, los amigos de mis enemigos solo abrazan al odio, abrazan a la corrupción, son aún peores que los otros. Estos tratan de conseguir convencer al pueblo usando nuestra bandera, la de la libertad. Ante nosotros se ocultan, se ponen nuestras botas, fuman nuestros cigarrillos que nuestros amigos que no saben nada comparten con ellos. Luego al hablar con ellos, solicitar su compañía para ir al frente huyen, te cierran las puertas, no te dejan pedirles ayuda para combatir, pues en muchos casos la edad acompaña, y en muchos casos, la edad es una enfermedad que ciega a la furia de la juventud. Se niegan a cambiar las botas porque creen que se avanzará más con las viejas, y gracias a su estúpida prepotencia, muchos de nosotros caemos, mis camaradas abandonan o mueren de pena en el camino. Otros les vivimos, para ver como por la prepotencia de unos cuantos, pagamos todos. Porque es ahora cuando debemos cambiarnos las botas, y poder avanzar más en la batalla de las ideas. Los jóvenes debemos ejecutar sin remilgos a esta casta parasitaria y expulsarlos de la batalla. Ellos que se queden para contar batallitas, o sean los cuerpos que falsamente nos hagan recordar viejas historias para limpiar el camino de escombros, y podamos pasar. Nosotros tenemos que seguir, y no podemos escuchar a ese tipo de traidores que luego se alían con el enemigo, piden su apoyo y venden su alma a la corrupción.

Avanzamos, es cierto, hemos caminado duro, y pese a que antes debemos expulsar de nuestras filas a los obstáculos que nos impiden renovarnos, a los que se alían con el enemigo, seguimos caminando. Pero eso nos da fuerzas para caminar,porque cuantos menos seamos más pura será nuestra idea y más limpia la batalla, la batalla por la libertad. Y antes, lo digo, podremos al ir más ligeros de peso, abrazar a nuestros hermanos y posicionarnos todos ante una misma batida. Una misma batida contra los poderosos, los que nos dividen en bandos, los que hacen de su vida una codicia misera y arrogante. Entonces más ganas tengo y tenemos aún, de ver a nuestros antiguos compañeros a tiro de nuestro corazón, porque más rápida y lenta será la batida. Ellos pagaran su traición, los poderosos solo recibirán aquello que mas quieren su fin. Y la justicia se hará en este mundo, en mi mundo, porque solo es el afán de gobernarnos a nosotros mismos lo que me hace caminar. Un mundo sin burguesía, pero también sin tiranía de los obreros. Nada de eso, un mundo de democracia, donde cada uno tenga derecho a manifestar su felicidad como quiera, y la propiedad emane de los sentimientos de amor y de paz hacia el pueblo. Que lo material emane de las manos, que sean estas las que lo fijen y lo determinen y no al revés como hoy pasa. Entonces habrá belleza, el mundo será paladín de sensaciones. Y la sangre que en un pasado se derramó por los codiciosos será recompensada viendo germinar auténticos jardines donde los frutos de un pasado serán recogidos por cada nación, sus frutos. Entre todos, el justo respeto a cada pueblo
hará que el mundo no llore más. Y si hubiera de nuevo lucha, al menos esa lucha la llevaría el espíritu de lo humano de fijación y autodeterminación, pero claro estamos hablando de el conocimiento, ello solo entrañaría superación y superación. Ya tenemos suficientes conflictos como para escribir en nuestra conciencia a futuros.

Y dijo Tolstoy que el ocaso de Rusia en los tiempos de guerra sería el cambio, un nuevo horizonte se perfilaría, y la derrota de Francia sería el principio del final de un tiempo, la adveniencia de otro. Y dijeron así mis palabras en el ocaso de los tiempos, en el fragor de la batalla, que tras este mundo, un mundo nuevo se perfilaría, un mundo de paz. Pero ahora estamos en la batalla y son solo esperanzas en un mundo vacío, en mundo de roca, que se resquebraja por dentro fruto del desengaño y el desamor.

Combatamos pues por la libertad, por el renacimiento de una nueva historia, un nuevo germinar del mundo. Nosotros, el pueblo unido frente a los codiciosos. El pueblo por la libertad, por la suya y por la de los demás.

jueves, 2 de septiembre de 2010

EL SEÑOR DE LOS ANILLOS,MÁS QUE UNA PELÍCULA, UN MENSAJE DE LUCHA POR EUROPA


Anoche ví El Señor de los Anillos, entre esas tantas veces que no tienes nada que hacer, que por aburrimiento al estar todo el día encamado rehabilitándote de un accidente que me rompió la pelvis como es mi caso. Decides entre esos momentos de pereza en los que los libros ni la red palían tu aburrimiento, apretar ese botón del mando y encender la televisión, entonces empiezas a divagar entre la telebasura hasta que te encuentras con algo serio en mitad de tanta publicidad. Y así aconteció, sin esperarlo ahí estaba, la segunda parte de esa fantástica triología de J.R Tolkien llevada hace unos años a la gran pantalla por el director de cine Peter Jackson, y con un reparto encabezado por Vigo Montersen, Elijah Wood o Sean Bean, actores que junto a los demás hacen de Las Dos Torres una de las mejores películas de la triología. Pues en ella a diferencia de lo que nos quiso vender Miramax la productora y los medios encargados de publicitarla, la película va más allá de la destrucción de un anillo; va más allá de un simple cuento infantil con sus enanitos y sus gigantes cabezudos como si de una fantasía cómica se tratase. No, la película encierra muchas cosas, muchos mensajes encriptados que solo los más avizados y entrenados espectadores sabrán apreciar. Escenas, simbolismo, representaciones, actores, todo ello se conjuga dándonos un mensaje diferente, un mensaje de libertad...

La belleza de donde fue rodada la película, a los montes, praderas, el estilo rústico que se centra en una conjugación de la naturaleza encabezada por los árboles con su característico color marrón simbólico que se actúan como veladores allá en las praderas por la que los humiles campesinos cultivan con humildad sus tierras, con el respeto al medio. Respetando esa ligación entre lo humano y lo natural, esa sagrada y eterna alianza que da un pacto para prosperar entre las dos partes. Un acuerdo, no un contrato, un acuerdo de amistad, de apreciación entre ambas partes, que muchas veces se ve simbolizado mediante los diversos ritos y muestras de cariño, así como usos crípticos del lenguaje que se ven representados mediante lo natural. De hecho una de las pruebas que argumentan mis conclusiones es que parte de la simbología, los caracteres pictóricos que se aprecian en la película provienen de las runas indoeuropeas más avanzadas entre las culturas nórdicas y celtas de Germania e Iberia. Este tipo de runas como la runa de la vida representada en una especie de Y simbolizan a un árbol, y ese mismo árbol al ser respetado permite que sea usado como medio de expresión en el código del lenguaje de quien lo ha adoptado fruto de su acuerdo de lealtad.

Siguiendo con la película uno se fijará en los actores, estos sin duda nos recuerdan mucho a los caballeros feudales de la Edad Media con sus mallas, sus espadas etc. Pero en esta representación del perfecto caballero medieval se encuentra un simbolismo celta. Me explico, para los celtas tenían tanto o mismo valor las dotes de guerrero que las que vestían al alma, y prueba de ello era el pelo; tener el pelo largo, lucir una larga y castaña melena era símbolo de arrojo, de valentía y de coraje, así como de belleza natural, de acercamiento a ese pacto de libertad entre lo humano y lo natural; de hecho cortar a un caballero su melena era símbolo de castigo, símbolo de humillación por una conducta pecaminosa y que merecía ser penalizada con el despojo de sus atributos de guerrero. Pues en la película además se muestra al caballero como una conjugación entre lo sabio, lo sentimental mediante su conocimiento del medio, su abstracción representada mediante la transmisión y creación de mitos, así como su comportamiento caballeresco con los que le rodean, con el arrojo, el sacrificio por el pueblo.

Siguiendo con este párrafo, el sacrificio del caballero viene dado por una circunstancia que se muestra fielmente en la película. Hay dos tipos de combatientes:

Los caballeros: Para ellos la muerte es una iluminación que va precedida del arrojo sin miedo por la libertad. Esta es la defensa de los demás, el sacrificio por la supervivencia del pueblo, pero también por la gloria del uno mismo, del individuo. La luz solo es el final, es la deificación del guerrero en la conciencia colectiva mediante su transmisión oral o pictográfica. Entonces el guerrero al no mostrar temor ante la muerte muestra el doble de arrojo, siendo la unión de su espíritu guerrero con su espíritu físico la combinación que le da el título de caballero. También hay que recordar que el caballero es nombrado como tal por la pureza de su sangre. Ve en su cabello, en sus ojos una limpieza moral; es consciente de su origen, conoce su pasado, y por lo tanto tiene motivos para amar a su pueblo; sabe porque ha de combatir. Y al sentirse puro, ve la belleza original de cada persona, de cada raza o subtipo de raza, y ve en ellos la necesidad de combatir frente a la tiranía, porque la libertad la concede la identidad.

Los orcos, hombres bárbaros etc: Son guerreros que provienen del mestizaje con otras razas, perdieron su identidad, dejaron de saber quiénes eran y entonces fueron absorbidos por un tirano que les enseñó, les adoctrinó y les hizo sumisos ante su poder. Entonces perdieron su libertad, se hicieron corruptos, vendieron su alma al poder y se perdieron a ellos mismos. Es por ello que su falta de identidad hace que en la película su muerte se nos represente como una cosa sin importancia, porque no valen nada, ellos no lo aprecian y nunca lo harán por la pérdida de su identidad. Entonces la vida no adquiere más sentido que el que se muestra para producir y producir. (Quiero recalcar que Tolkien nos muestra en esta película una de las características del capitalismo, de lo que podría ser como una gran empresa o un gran gobierno que explota a los ciudadanos de extintas razas en pos de obtener más producción y poder, al precio de su sangre, de sus vidas carentes de motivos por los que rebelarse).

Otra de las características más importantes es el fuego. Aquí el fuego no se nos representa como un ente destructor, sino más bien como un ente liberador, un ente de infinita sabiduría que da un justo poder a quien lo porta; un conocimiento sobre todas las cosas que a la vez sirve como mensajero de la esperanza; como ente comunicador y unificador de las diversas tribus de una misma raza. Pues la luz es iluminación, concede el conocimiento, la justa inmortalidad que viene tras la muerte mediante la incineración, mediante la transmisión de una parte del alma del guerrero al cielo y otra a la tierra como señal de recuerdo y de pervivencia de una parte física de él.

Siguiendo con el citamiento de los elementos. La estructura de los edificios, simplemente bellísima en pocas palabras. Su arquitectura recuerda a el cuadro de "Roma moderna" del pintor italiano Pannini con los arcos curvados pero a la vez adornados de relieves y de bellas formas que toman su influencia de la catedrales de estilo gótico, dado que en ellas se hacen muchas representaciones de runas y simbolismo que en sí no era cristiano, sino que seguía las normas clásicas de simbolismo pagano mediante la inclusión de elementos de los que el cristianismo se había adueñado como el dragón símbolo de poder y representado en las mitologías y cantares del norte como Beowulf y Grendel. También se hace simbolismo de un claro mensaje unificador del que ahora hablaremos, como es la Torre de Babel de Peter Bruegel el Viejo, que se ve representada en Minas Thirit, el último refugio de los hombres blancos y la última frontera contra el terror del Imperio de Sauron o de las razas oscuras. Pero además de esa belleza, que se ve plasmada en los materiales como el granito según se aprecia, justamente corresponde a esa idea de pureza, su color es blanco, es la pureza que libera la mente, expande los horizontes y mantiene al pueblo en la sabiduría. Si seguimos viéndola, apreciaremos en los viejos monumentos que se nos muestran, las construcciones derruidas que la belleza sigue y ello es debido a lo siguiente: A otra referencia a la cultura europea. En la película se nos muestran como he dicho edificaciones y monumentos cuasi derruidos o en muy mal estado pero que siguen conservando su pureza, su intacta belleza, que nos siguen transmitiendo una gloria aunque ya pasada, una muestra de que en algún punto de la historia hubo un pasado brillante y que como si fuera un anciano, ahora cumple la misión de advertir a las generaciones venideras y de transmitir su legado. Eso en Europa se puede ver como el monumento noruego de las tres espadas en la península de Hafrsfjord, coliseo de la Roma imperial, o más comúnmente los templos y panteones griegos como el conocidísimo panteón de Atenas. Porque en la película se nos muestra una unión entre lo físico como medio de transmisión de lo espiritual, del sentimiento del escultor o artesano encargado de ello. Eso es el arte para la película que nos ocupa.

Viendo al elenco de personajes, hay una cosa que me choca, y eso tiene su porque en nuestras dos actrices, Miranda Otto que interpreta a Eowyn la princesa humana que termina por camuflarse en hombre y luchar en la batalla por Minas Thirit junto a sus camaradas por la defensa de su patria; Y por Liv Tyler que interpreta a Arwen y que es la princesa elfa que termina por renunciar a su inmortalidad gloriosa en pos de casarse por amor con un mortal, Aragorn, el rey de los mortales, por la unidad de la familia.
Aquí me llama la atención una cosa, y es el destacado papel de la mujer en el estado, su activa participación como consejera, su respeto a su feminidad pero a la vez su intención de luchar junto a los hombres manteniendo su condición femenina, su condición de mujer luchadora por su patria, y por supuesto por su familia.
Luego el papel de Arwen como la princesa que renuncia a sus riquezas como elfa por amor. Aquí el amor se basa en las intenciones espirituales, en la belleza de cada alma que se tiende a unir con su aparejada por un sentimiento que va más allá de obtener posesiones materiales. Es aprecio, sentimiento de felicidad lo que les une, pero también el combate por un mañana mejor. Ello equilibra sus sexos y los une en uno solo, y de ahí surge la familia.

Luego también me llama la atención una cosa, y es el modelo cíclico que en la película se expone. Todo siempre tiende a restablecerse con la teoría de los equilibrios. En la película los malos por así llamarlos prenden fuego al bosque, usan a ese poder para hacer daño, destruyen la naturaleza. Pero es la justa alianza entre los hombres y la naturaleza, que se plasma mediante Barbol en la segunda película de la triología, la que con su sabiduría y unión con los hobbits decide iniciar una guerra contra las razas mezquinas. Al final quien triunfa es la naturaleza, el retorno siempre es el reestablecimiento de los equilibrios naturales. La vida muere y la vida renace, es una constante. Solo aquellas almas que han obrado justamente son las que vuelven a revivir mediante el recuerdo o su encarnación en otras manifestaciones de la vida. Por lo tanto el mensaje de Tolkien es un mensaje claramente naturalista, es un mensaje de alerta hacia lo que empezaba a prever tras las dos guerras mundiales y el avance del capitalismo, la destrucción de los bosques ingleses.

Ya terminado este análisis de los principales elementos de El Señor de los Anillos solo me queda realizar la siguiente reflexión como punto final de un comienzo o de un final...

Europa está viviendo sus últimos momentos, una sensación de melancolía, de arrepentimiento la invade, un arrepentimiento infundado por la constante manipulación a la que se somete a su pueblo. Los europeos se han acostumbrado a vivir con miedo, tratan de huir de ese miedo refugiándose en el consumismo, olvidan su pasado porque una debacle en su interior, en el seno de sus corazones les impide razonar. Una fuerza mística, de lucha, se confronta por permanecer, porque es un mensaje de alerta, un instinto que la raza descendiente de las tribus arias lleva en su seno desde hace miles de años. Y ese instinto se confronta contra el consumismo, una guerra en sus corazones, y entonces el europeo cada vez más se va sumiendo en el dolor, en la desesperación, porque va perdiendo su identidad, su honor, y ese dolor termina por hacerle siervo de los poderosos de hoy en día que enseñan a los pueblos a olvidar; enseñan que los valores que les han guiado durante miles de años son malos, y que la luz es la tiranía de las grandes empresas, entes creados por poderosos, por personas que vendieron su alma, por personas cuya muerte no simboliza nada. En cambio me da gusto saber que todavía hay crepúsculos de individuos que pese a estar reducidos, pese al haber traiciones y farsantes que supuestamente van de identitarios y luego son amigos del enemigo, siguen resistiendo. Sus armas no son la violencia, está la usan cuando han de defenderse, sus armas son la palabra, la cultura, el amor por los demás, amor que se ve traicionado por el olvido y el silencio. Pues como un patriota español dijese hace muchas décadas, "luchamos por aquellos que nos odian pero que en el fondo amamos". Y ese es pues nuestro último deber, combatir por nuestra identidad y la de los demás pueblos frente a la opresión, al silencio y a la oscuridad. Porque nosotros somos la última llama, somos la luz que siempre perdura, y nosotros tras la muerte seremos recordados, entregado nuestro cuerpo a las llamas, nuestra alma al cielo, con las estrellas, y ahí perviviremos, como señal de que hubo un anochecer, y en la noche hubo una batalla por la libertad, y finalmente fueron nuestros hijos y nuestros nietos los que encumbraron nuestros cadáveres al amanecer y la bandera mientras seguía ondeando. En esta lucha que es la lucha por Europa, aquella bella dama, mortal, que fue fecundada por un dios, y que de ella surgieron semidioses, nosotros, los hijos de Europa.

¡POR LA LIBERTAD!